Hechos 1
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1El primer libro * lo dediqué, Teófilo, a todo lo que Jesús hizo y enseñó, desde el principio
2hasta el día en que, después de haber dado instrucciones por medio del Espíritu Santo * a los apóstoles que había elegido, fue levantado a lo alto * .
3A estos mismos, después de su pasión, se les presentó dándoles pruebas de que vivía, dejándose ver de ellos durante cuarenta días y hablándoles del Reino de Dios * .
4Mientras estaba comiendo con ellos, les ordenó: «No os vayáis de Jerusalén * , sino aguardad la Promesa del Padre, que oísteis de mí.
5Porque Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo * dentro de pocos días.»
6Ellos, en cambio, estando reunidos * , preguntaron a Jesús: «Señor, ¿va a ser ahora cuando restablezcas el Reino a Israel * ?»
7Él les contestó: «No es cosa vuestra conocer el tiempo y el momento * que el Padre ha fijado con su propia autoridad;
8al contrario, cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros * , recibiréis una fuerza que os hará ser mis testigos * en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra * ».
9Dicho esto, fue levantado en presencia de ellos, y una nube * lo ocultó a sus ojos.
10Mientras ellos estaban mirando fijamente al cielo, viendo cómo se iba, se les presentaron de pronto dos hombres vestidos de blanco
11que les dijeron: «Galileos, ¿por qué permanecéis mirando al cielo? Este Jesús, que de entre vosotros ha sido llevado al cielo, volverá tal como * lo habéis visto marchar».
12Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que dista de Jerusalén el equivalente a un paseo permitido en sábado.
13Cuando llegaron, subieron a la estancia superior, donde vivían. Eran Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Zelota y Judas de Santiago * .
14Todos ellos perseveraban en la oración * , con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres, de María la madre de Jesús y de sus hermanos * .
15Uno de aquellos días Pedro, puesto en pie ante los hermanos * —ya que el número de personas congregadas con el mismo propósito era de unas ciento veinte—, les dijo:
16«Hermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura, en la que el Espíritu Santo, por boca de David, había hablado ya acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús.
17Él era uno de los nuestros y había obtenido un puesto en este ministerio.
18Pero, tras haber comprado un campo con el dinero que le dieron por su crimen, cayó de cabeza, reventó por medio y todas sus entrañas se esparcieron.
19Todos los habitantes de Jerusalén se enteraron de lo ocurrido, hasta el punto que llamaron a aquel terreno Haqueldamá, que en su lengua quiere decir ‘Campo de sangre * ’.
20Pues está escrito en el libro de los Salmos: Quede su majada desierta y no haya quien habite en ella . Y también: Que otro ocupe su cargo .
21«Por tanto, es preciso que uno de los hombres que nos acompañaron todo el tiempo que el Señor Jesús convivió con nosotros,
22desde el bautismo de Juan hasta el día en que fue llevado de entre nosotros al cielo, sea con nosotros testigo de su resurrección.»
23Presentaron * a dos: a José, llamado Barsabás, por sobrenombre Justo, y a Matías.
24Entonces oraron así: «Señor, tú que conoces a todos en su interior, muéstranos a cuál de estos dos has elegido
25para que ocupe en el ministerio del apostolado el puesto del que Judas desertó para irse al puesto que le corresponda.»
26Les repartieron las suertes * y le cayó a Matías, que fue agregado al número de los doce apóstoles * .