Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Gn 39, 6-18

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

6Él mismo dejó todo lo suyo en manos de José y, con él, ya no se ocupó personalmente de nada más que del pan que comía. José era apuesto y de buena presencia. 7Tiempo más tarde sucedió que la mujer de su señor se fijó en José y le dijo: «Acuéstate conmigo.» 8Pero él rehusó y dijo a la mujer de su señor: «Mira, mi señor no me controla nada de lo que hay en su casa; todo cuanto tiene me lo ha confiado. 9Y aunque es más importante que yo en esta casa, no me ha vedado absolutamente nada más que a ti misma, pues eres su mujer. ¿Cómo entonces voy a hacer esta canallada, pecando contra Dios?» 10Ella insistía en hablar a José día tras día, pero él no accedió a acostarse y estar con ella. 11Hasta que cierto día entró él en la casa para hacer su trabajo y coincidió que no había ninguno de casa allí dentro. 12Entonces ella le asió de la ropa mientras le decía: «Acuéstate conmigo.» Pero él, dejándole su ropa en la mano, salió huyendo afuera. 13Entonces ella, al ver que había dejado la ropa en su mano, salió también afuera y empezó a gritar a los de su casa: 14«¡Mirad! Nos ha traído un hebreo para que se burle de nosotros. Ha venido a mí para acostarse conmigo, pero yo he gritado 15y, al oírme levantar la voz y gritar, ha dejado su vestido a mi lado y ha salido huyendo afuera.» 16Ella depositó junto a sí el vestido de José. Cuando regresó su señor a casa, 17le repitió lo mismo: «Ha venido donde mí ese siervo hebreo que tú nos trajiste, para abusar de mí; 18pero yo he levantado la voz y, al oírme gritar, ha dejado su ropa junto a mí y ha huido afuera.»