1 Sm 14, 24-30
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)24Los hombres de Israel estaban en gran apuro aquel día; y Saúl pronunció una imprecación sobre el pueblo: «Maldito el hombre que coma algo antes del anochecer, antes que me haya vengado de mis enemigos.» Y nadie de la tropa probó bocado * . 25Toda la gente entró en el bosque. Había miel por el suelo * . 26La tropa penetró en el bosque y vieron que el panal destilaba miel, pero nadie se llevó la mano a su boca, porque temían la imprecación. 27Jonatán, que no había oído la imprecación que su padre había pronunciado sobre el pueblo, alargó la punta de la vara que tenía en la mano, la metió en el panal y después llevó la mano a su boca. Y entonces le brillaron los ojos * . 28Uno de la tropa le dijo: «Tu padre ha pronunciado solemnemente una imprecación sobre el pueblo; ha dicho ‘Maldito el hombre que coma hoy algo’. Pero el pueblo está extenuado». 29Jonatán respondió: «Mi padre ha causado un trastorno al país. Ved cómo me brillan los ojos por haber tomado este poco de miel. 30Pues entonces, si la tropa hubiese comido hoy del botín tomado al enemigo, ¿no habría sido mayor el estrago de los filisteos?»