1 Pe 3, 18-22
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)18Pues también Cristo, para llevarnos a Dios, murió una sola vez por los pecados * ; él, que era justo, por los injustos. Y murió en la carne, pero fue vivificado en el espíritu. 19En el espíritu fue también a predicar a los espíritus encarcelados * , 20en otro tiempo incrédulos, cuando les esperaba la paciencia de Dios, en los días en que Noé construía el arca, en la que unos pocos —ocho personas en total—, fueron salvados a través del agua. 21A ésta corresponde * ahora el bautismo que os salva, que no consiste en quitar la suciedad del cuerpo * , sino en pedir * a Dios una buena conciencia por medio de la Resurrección de Jesucristo. 22Él, que se fue al cielo, está a la diestra de Dios * ; y allí le están sometidos los ángeles, las dominaciones y las potestades * .