Las tres personas son: Padre, Hijo y Espíritu Santo
La Santísima Trinidad
20. Las tres personas son: Padre, Hijo y Espíritu Santo
20,1. El Padre nos ama y nos ha hecho sus hijos. El Hijo nos ha salvado muriendo por nosotros. El Espíritu Santo nos ayuda con su gracia a ser buenos cristianos.
20,2. Con la sola razón podemos llegar a conocer algo de Dios: su eternidad, su omniperfección. Pero no la vida íntima de Dios (la Trinidad)31.
«Como el Padre no tiene cuerpo, el Hijo sólo puede proceder del Padre de una manera espiritual. (...) En el Credo Nicenoconstantinopolitano que utiliza frecuentemente la liturgia de la Iglesia, y que procede del siglo IV, confesamos que el Hijo es (...) «engendrado, no creado». (...) Con esto se quiere dar a entender que el Hijo procede del ser del Padre, y no como todas las demás cosas (...) que son criaturas, creadas en el tiempo».
«El Credo de los Apóstoles se compuso en los primerísimos tiempos de la Iglesia, cuando se quiso retener claramente lo que constituye la fe de los cristianos».
La Tercera Persona es el Amor que brota entre las dos Primeras Personas.
El Padre, conociéndose a sí mismo, da lugar al Hijo; y del amor entre ambos procede el Espíritu Santo.
Sin embargo las tres Personas son simultáneas en el tiempo, porque las Tres son eternas.
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