15 SEMANA I - JUEVES - Hora Intermedia
J UEVES DE LA S EMANA I Hora intermedia
T ERCIA, S EXTA, N ONA
V. Dios mío, ven en mi auxilio. R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya. H IMNO El trabajo nos urge, nos concentra y astilla. Poco a poco, la muerte nos hiere y purifica. Señor del universo, con el hombre te alías. En nuestra actividad, tu fuerza c ó mo vibra. Señor de los minutos, intensa compañía. Gracias por los instantes que lo eterno nos hilan. Gracias por esta pausa contigo en la fatiga. Contigo hay alegría. Amén.
S ALMODIA Ant. 1. Ábreme los ojos, Señor, y contemplaré las maravillas de tu voluntad. Psa 118:17-24 III (Ghimel) Haz bien a tu siervo: viviré y cumpliré tus palabras; ábreme los ojos, y contemplaré las maravillas de tu voluntad; soy un forastero en la tierra: no me ocultes tus promesas. Mi alma se consume, deseando continuamente tus mandamientos; reprendes a los soberbios, malditos los que se apartan de tus mandatos. Aleja de mí las afrentas y el desprecio, porque observo tus preceptos; aunque los nobles se sienten a murmurar de mí, tu siervo medita tus leyes; tus preceptos son mi delicia, tus decretos son mis consejeros. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Ant. Ábreme los ojos, Señor, y contemplaré las maravillas de tu voluntad. Ant. 2. Haz, Señor, que camine con lealtad. Psa 24 Oración por toda clase de necesidades La esperanza no defrauda (Rom 5:5 ) I A ti, Señor, levanto mi alma; Dios mío, en ti confío, no quede yo defraudado, que no triunfen de mí mis enemigos; pues los que esperan en ti no quedan defraudados, mientras que el fracaso malogra a los traidores. Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas: haz que camine con lealtad; enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador, y todo el día te estoy esperando. Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas; no te acuerdes de los pecados ni de las maldades de mi juventud; acuérdate de mí con misericordia, por tu bondad, Señor. El Señor es bueno y es recto, y enseña el camino a los pecadores; hace caminar a los humildes con rectitud, enseña su camino a los humildes. Las sendas del Señor son misericordia y lealtad para los que guardan su alianza y sus mandatos. Por el honor de tu nombre, Señor, perdona mis culpas, que son muchas. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Ant. Haz, Señor, que camine con lealtad. Ant. 3. Mírame, oh Dios, y líbrame que estoy solo y afligido. II ¿Hay alguien que tema al Señor? Él le enseñará el camino escogido: su alma vivirá feliz, su descendencia poseerá la tierra. El Señor se confía con sus fieles y les da a conocer su alianza. Tengo los ojos puestos en el Señor, porque él saca mis pies de la red. Mírame, oh Dios, y ten piedad de mí, que estoy solo y afligido. Ensancha mi corazón oprimido y sácame de mis tribulaciones. Mira mis trabajos y mis penas y perdona todos mis pecados; mira cuántos son mis enemigos, que me detestan con odio cruel. Guarda mi vida y líbrame, no quede yo defraudado de haber acudido a ti. La inocencia y la rectitud me protegerán, porque espero en ti. Salva, oh Dios, a Israel de todos sus peligros. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Ant. Mírame, oh Dios, y líbrame, que estoy solo y afligido.
T ERCIA L ECTURA BREVE Amo 4:13 El Señor formó las montañas, creó el viento, descubre al hombre su pensamiento, hace la aurora y el crepúsculo y camina sobre el dorso de la tierra; se llama Señor, Dios de los ejércitos. V. Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor. R. Ensalzadlo con himnos por los siglos. O RACIÓN Señor, tú que a la hora de tercia enviaste el Espíritu Santo sobre los apóstoles, reunidos en oración, concédenos también a nosotros tener parte en los dones de este Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
S EXTA L ECTURA BREVE Amo 5:8 El Señor creó las Pléyades y Orión, convierte las sombras en aurora, el día en noche oscura; convoca las aguas del mar y las derrama sobre la superficie de la tierra; se llama El Señor. V. Honor y majestad lo preceden. R. Fuerza y esplendor están en su templo. O RACIÓN Dios todopoderoso y eterno, ante ti no existe ni la oscuridad ni las tinieblas; haz, pues, brillar sobre nosotros la claridad de tu luz, para que, guardando tus preceptos, caminemos fielmente por tus sendas con el corazón ensanchado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
N ONA L ECTURA BREVE Amo 9:6 El Señor construye en el cielo su escalinata y cimenta su bóveda sobre la tierra; convoca las aguas del mar y las derrama sobre la superficie de la tierra; se llama El Señor. V. El cielo proclama la gloria de Dios. R. El firmamento pregona la obra de sus manos. O RACIÓN Contempla, Señor, a tu familia en oración y haz que, imitando los ejemplos de paciencia de tu Hijo, no decaiga nunca ante la adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
C ONCLUSIÓN V. Bendigamos al Señor. R. Demos gracias a Dios.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.