Trinidad
62. Misterio de la Trinidad
Comprendo la necesidad de un Dios creador. Lo que no comprendo es por qué en Él hay tres personas.
Las dos cosas son dogmas de fe.La necesidad de un Dios creador se comprende por la razón. Pero que en Dios haya tres personas lo conocemos sólo por la revelación de Jesucristo. Él nos hablaba de su Padre-Dios y del Espíritu Santo-Dios.
Que el Espíritu Santo sea persona se deduce por las operaciones que Jesucristo le asigna: es iluminador, consolador, etc. Entendemos por persona todo ser inteligente.
Las tres personas, aunque distintas entre sí, son un sólo Dios. Como los tres ángulos de un triángulo, que siendo distintos entre sí, abarcan completamente el mismo triángulo.
Las tres personas son eternas. El Hijo procede del Padre, y el Espíritu Santo de las otras dos. Es procedencia de origen, no de tiempo.
Se puede ilustrar así: Si en un cuarto oscuro enciendo la luz poniendo mi mano entre la luz y la mesa, veo simultáneamente mi mano y su sombra. La sombra está originada por la mano, pero veo las dos simultáneamente. No hay prioridad en el tiempo sino en el origen.
63. Nombre de la Trinidad
Querido P. Loring: Los Testigos de Jehová dicen que la Trinidad es mentira, pues no está en el Evangelio. ¿Qué se les puede decir?
Es cierto que en el Evangelio no está la palabra Trinidad, lo que está es la realidad de la Trinidad cuando dice Jesucristo que se bautice en «el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo».
La palabra Trinidad es de la Iglesia para expresar la realidad de las tres personas en Dios.
64. Santísima Trinidad
No entiendo que las tres personas de la Santísima Trinidad sean simultáneas. El Padre siempre será anterior al hijo.
Eso es pensando en el tiempo, pero en la realidad, uno empieza a ser padre en el mismo instante en que el otro empieza a ser hijo.
En la Santísima Trinidad, el Hijo procede el Padre no en el tiempo sino en el origen, lo mismo que la sombra de una mano sobre la mesa aparece en el instante en que se enciende la luz, la sombra es originada por la mano, pero aparecen simultáneamente.
65. Los misterios
Yo no comprendo cómo los católicos con cultura pueden aceptar los misterios que van contra la razón humana.
Precisamente porque tienen cultura saben que los misterios no se oponen a la razón, aunque la superan.
Me explico: una cosa contradictoria es inaceptable. Por ejemplo un círculo cuadrado. O es círculo o es cuadrado, pero no puede ser las dos cosas al mismo tiempo. Pero los misterios no son contradictorios. Son superiores a la razón, es decir, no los entendemos. Pero esto es lógico dada la pequeñez de la inteligencia humana que no entiende muchísimas cosas de la naturaleza.
Las mismas personas que tienen dificultad en aceptar los misterios de la religión, aceptan sin problema muchísimas cosas de la vida que no entienden. Aceptan que dándole al botón de la televisión están viendo a un locutor del telediario que está en Madrid. Si no saben electrónica, eso no lo entienden; pero lo aceptan sin problema. Y el entendido en electrónica que sí lo entiende acepta la fecundación in vitro, pero no sabe hacerla.
El mismo Newton que formuló matemáticamente la gravitación universal, reconocía que ignoraba la naturaleza de la gravitación. Es decir, estamos rodeados de cosas que no entendemos y las aceptamos sin problema. Sólo se hace problema cuando se trata de la religión.
66. Los milagros
Soy católico, y deseo permanecer en la Iglesia, pero hay cosas que no comprendo. ¿Por qué la Iglesia se apoya en los milagros si hoy la ciencia explica cosas que antes parecían milagros?
Sobre los milagros conviene tener las ideas claras. Le voy a exponer brevemente:
a) Qué es milagro.
b) Cuándo hay milagro.
c) Valor apologético del milagro.
Milagro es un hecho que rompe las leyes de la Naturaleza. El hombre no puede cambiar las leyes de la Naturaleza. Lo que hace es estudiarlas para aplicarlas a la técnica y al progreso, pero no las puede cambiar.
Para que haya milagro es necesario que sea cierto el rompimiento de las leyes naturales. No son milagros las habilidades de un prestigitador ni los hechos paranormales. Si un prestigitador saca palomas de las mangas, pensamos en su habilidad y en el truco que emplea, pero nadie piensa en un milagro.
Lo mismo si se trata de un fenómeno paranormal, como es la telepatía.
También hay que tener garantías de la realidad del hecho, pues hay mucha superchería, mucho engaño, mucho afán de protagonismo que simulan milagros donde no los hay.
Pero si a mí me consta de que en un hecho hay un rompimiento de las leyes de la Naturaleza, eso sólo puede ser obra de Dios.
El milagro es el sello de Dios, la firma de Dios, pues sólo Dios puede cambiar las leyes de la Naturaleza que Él ha hecho.
Reverendo Padre: le agradezco su respuesta a mi anterior consulta, pero no me ha respondido Vd. a lo que le pregunté sobre que la ciencia puede explicar hoy lo que antes parecían milagros. Le agradecería me aclare mi duda.
Tiene usted razón. Mi respuesta fue incompleta. La voy a completar ahora.
Es cierto que hoy la ciencia explica cosas que nuestros antepasados desconocían. Por ejemplo: los meteorólogos pueden predecir una próxima mejoría del tiempo o la llegada de un huracán. Y nuestros antepasados podían atribuirlo a un milagro o a un castigo de Dios.
Pero hay cosas que sabemos la ciencia nunca conseguirá: lograr que un hombre sea tan alto que con los pies en la tierra toque la Luna con la mano.
También es verdad que hoy se pueden conseguir cosas que antes era imposible. Por ejemplo, que un hombre viva con el corazón de otro.
Pero hay cosas que sabemos nunca será posible naturalmente. Por ejemplo, resucitar un cadáver que huele mal por estar en estado de descomposición diciéndole:
«¡Lázaro, levántate!». Es decir, no sabemos hasta dónde puede llegar la ciencia; pero sí sabemos hasta dónde no puede llegar la ciencia.
67. Inexistencia de los milagros
Yo no creo en los milagros, pues las leyes de la Naturaleza son inmutables.
Es cierto que las leyes de la naturaleza son inmutables para el hombre que no las puede cambiar. Pero no lo son para Dios que es su autor, y por lo tanto, sí puede cambiarlas. Un caso científicamente probado es lo que pasa en Lourdes.
Allí hay una Oficina de Comprobaciones Médicas, con médicos de todas las nacionalidades y religiones. Los hay católicos, protestantes, judíos, hindúes y hasta ateos.
Hacen radiografías antes y después del milagro, y certifican que en 3.184 casos la curación es inexplicable científicamente.
Para certificar esto es necesario:
a) Que la enfermedad sea cierta.
b) Que la enfermedad sea orgánica, no funcional.
c) Que la curación haya sido instantánea.
d) Que la curación sea permanente.
El director de esta Oficina Médica, Dr. Leuret, ha escrito un libro titulado Curaciones milagrosas modernas, donde presenta varios casos de enfermos, con sus nombres, con toda la documentación, radiografías, etc. y con las firmas de los médicos que certifican las curaciones inexplicables desde el punto de vista científico.
Algún caso ha sido tan llamativo que ocasionó la conversión de Alexis Carrel, Premio Nobel de Medicina, al estar presente en la curación instantánea de la peritonitis tuberculosa en último grado de Marie Bayllie Ferrand, que él había diagnosticado incurable. Así lo cuenta él en su libro: Mi viaje a Lourdes.
Termina con una bonita oración a la Virgen dándole gracias por haberle permitido presenciar ese milagro.
68. Revelaciones privadas
Cordial saludo estimado Padre: Mi duda es sobre las revelaciones privadas. En la actualidad hay libros de videntes, incluso santos de la Iglesia que hablan de revelaciones privadas tales como: tres días de tinieblas, marca de la bestia 666 en un microchip, fin del mundo y el anticristo, en fin, son tantos temas que es imposible nombrarlos. Mi duda es, ¿por qué la Iglesia es tan silenciosa en estos temas, y qué concepto da la Iglesia sobre eso? ¿Son verdad?
No hay que hacer caso de esas revelaciones privadas. Sólo es obligatorio creer en el Magisterio Oficial de la Iglesia. Pero creer en esas revelaciones privadas no es pecado, pues alguna puede ser verdadera.
69. Carismáticos
Buenos días Padre: Mi consulta es respecto al movimiento de Renovación Carismática. ¿Hasta qué punto son ciertos los dones que ellos dicen tener, como el don de sanación, de lenguas, de intercesión? Ellos dicen tenerlo y hasta parece cierto. Gracias y que Dios bendiga su Misión.
Los carismáticos son buena gente, pero entre ellos hay gente rara. Eso de presumir de que se tienen carismas sobrenaturales no me parece humilde. Si entre ellos te encuentras a gusto, sigue. Pero si estás incómoda, es mejor que te retires.
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