81º Yo no recé por mi salud, yo pedí por otros.
Era en 1975 cuando una niña de once años había llegado, desde su Sicilia natal, a Lourdes, más por voluntad de sus padres que por la propia. La niña desconocía completamente qué enfermedad era la que le encadenaba su pierna y le impedía jugar. Por eso fue a Lourdes como a una excursión más. Y allí ni siquiera se acordó de pedirle a la Virgen su curación. Y la Virgen hizo el milagro.
Después de siete años de estudio un equipo médico de Lourdes ha concluido que la curación del osteosarcoma que padecía Delicia Cirolli es 'científicamente inexplicable'. La Iglesia, que aún es más lenta que los médicos, tal vez tarde catorce o más años antes de usar la palabra "milagro"
- Yo veía - decía esta niña a un periodista francés - a la gente enferma allí, que me hubiera parecido ridículo rezar por mí misma. -¿Y no rezaste pidiendo tu curación? - ha insistido el entrevistador. -No- respondió con candidez aquella niña, . - Yo pedí por otros.
Y la curación, 'científicamente inexplicable' llegó a esta chica que ni siguiera la pedía, a esta muchacha que ahora viene durante todas sus vacaciones a trabajar de enfermera en Lourdes para ayudar a todos esos enfermos que lo necesitan. Porque el milagro, mucho antes que en su pierna, había ocurrido ya en su corazón.
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