76º Un niño encontrado en el tacho de la basura.
Encuentro en un libro de Martin Descalzo, esta página impresionante.
Un empleado de la limpieza empezaba su trabajo como tantas mañanas. Lo llamó la atención una bolsa de plástico. Contenía un niño de seis meses. Su cara empezaba a ponerse morada; ni le habían cortado el cordón umbilical.
Hace años leí, en el libro de Litcfield-Kentish titulado "Niños para quemar" sobre el gigantesco negocio de las modernas clínicas abortivas. He visto no pocas fotos de otros cubos llenos de 'desperdicios' (fetos) humanos. Sé que la cifra de niños anualmente abortados alcanza ya la cifra de cincuenta millones, más o menos ¡tantos cuantas fueron las víctimas de la segunda guerra mundial!.
He leído en algún sitio, que los fetos llegan a soñar estando todavía en el seno materno.
Ahora, en el mismo instante en que escribo estas líneas, llega hasta mí el llanto del niño del piso superior al mío. Y ese llanto, que tantas noches no me dejó dormir, hoy me parece una marcha triunfal.
Me gustaría que en la otra orilla, en el más allá, este niño tirado a la basura, se encuentre con S. Ambrosio para que le repita aquello que escribió de que "Dios ama a los hombres antes de que nazcan".
Un niño no deviene hombre por el hecho de que pasa del seno materno al mundo donde brilla la luz del sol. Antes de nacer no es un animal, es ya una criatura humana Aquel 'puñado de células que se está formando en el seno materno es ya una criatura humana hecha a imagen y semejanza con Dios. El aborto es un verdadero homicidio. Me dicen que en la China los años se cuentan a partir del embarazo materno, y no del nacimiento.
¿Por qué las mujeres y los que colaboran para realizar un aborto no tiene conciencia de este pecado que tiene la misma gravedad que un asesinato? Hay personas tan sensibles que no se animarían a sacrificar a un animal; serían totalmente incapaces de matar a su mascota. Pero, no tienen la mínima duda en matar a un niño en el seno materno, ¿A qué se debe tan grave insensibilidad?
La respuesta es que tanta gente se deja guiar por los sentimientos y no por la razón y la fe. Un niño en el seno materno, no se deja ver y, por eso, no despierta ningún sentimiento de amor. Está escondido y se presenta a la imaginación como un puñadito de carne informe, como si fuera un chiste. De ahí la total insensibilidad moral que lleva al aborto como si fuera una operación totalmente inocente. Pero no son los sentimientos y la imaginación la fuente de la verdad. El corazón es para sentir y amar, pero la inteligencia y la fe nos dicen que es la realidad.
Famoso es el paso de Jeremías cuando ponía en la boca de Dios estas palabras: "Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía... y te destiné a ser profeta de las naciones" (Jer 1:5)
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