42º "Todo esto es de mi papá"
Visitaba yo una vez, nos cuenta C. Vallés, un gran complejo industrial en compañía del director y de un grupo de personas entre las que estaba el hijo del dueño de aquella industria. El joven muchacho nos comentaba lo que estabamos visitando con informaciones mucho más interesantes y divertidas que el guía encargado de los turistas. Subimos a una torre en el edificio central, desde la cual dominábamos la panorámica de todas las instalaciones: las chimeneas humeantes, los camiones cargando y descargando, almacenes, avenidas, jardines, depósitos El muchacho miró todo aquello con orgullo indisimulado, extendió el brazo hacia el paisaje industrial y dijo con sencilla convicción: "Todo esto es de mi papá".
Yo también, como cristiano, puedo sentirme orgulloso de mi Padre Dios, creador y dueño de todo el universo. Todo lo que puedo ver y todos los mundos innumerables que forman el universo son propiedad de Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo y Padre nuestro. Todo es "de mi papá" y todo es mío también porque soy heredero de todos estos mundos que me rodean como obra de mi Dios.
Son míos también porque "Hemos recibido el Espíritu que nos hace hijos adoptivos y que nos mueve a exclamar: Abbá, papá. Y si somos hijos, somos también herederos" (Rom 8:15 ss)
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.