223º Aquel hombre sembraba semilla de dátiles.
Se acercaba el tiempo de la lluvia y un hombre muy anciano estaba cavando hoyos en su jardín. ¿”Qué haces”? le preguntó su vecino. “Estoy plantando dátiles” respondió el anciano. ¿”Y esperas llegar a comer dátiles de esas semillas que estás plantando"? “No, no pienso vivir tanto. Pero otros lo harán. Se me ocurrió que toda mi vida he disfrutado comiendo dátiles plantados por otros y ésta es mi manera de demostrarles mi gratitud”.
El amor a los demás tiene que superar el estrecho nivel de la horizontalidad geográfica y temporal. Hay que amar también a los que nacerán después de nosotros. El amor tiene que ser gratuito y por eso no puede limitarse a la regla de oro: "Haz a los demás lo que quieres que los demás hagan a ti". No hay que hacer el bien esperando que otros hagan lo mismo por mi.
"Si ustedes aman a los que los aman, ¿qué premio merecen? (Mat 5:46).
Cada generación tiene que pensar a la siguiente y dejar esta tierra en buenas condiciones y no contaminada, agotada, explotada como estamos haciendo. El problema ecológico es uno de los desafíos más difíciles que tenemos que solucionar.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.