195º Un sueño revelador: "Tú entra por los dos"
Un hombre se había acostumbrado a decir a su mujer cuando se dirigía todos los domingos a la iglesia: “Vete tú a la Misa y reza por los dos”. A los amigos les decía: “Yo no tengo necesidad de ir a la iglesia; está mi mujer que va por los dos”
Una noche aquel hombre tuvo un sueño. Se encontraba él y su mujer delante de la puerta del paraíso y esperaba para entrar. Finalmente la puerta se abrió y se oyó una voz que le decía a su esposa: ”Tu puedes entrar por lo dos” La mujer entró, la puerta se cerró y él quedó afuera.
Aquel marido quedó tan mal que se despertó del sueño. Fue grande la sorpresa de su mujer, el domingo siguiente, cuando a la hora de la Misa encontró a su lado al marido que le decía “Hoy yo también quiero ir a la Misa contigo”.
Cada uno es responsable de sí mismo delante de Dios. Nadie puede sustituir a otro en su opción fundamental : en favor o en contra de Dios. La persona, única, irrepetible e insustituible, es también ella sola que responde personalmente a Dios que la llama por su nombre.
Cuando nos presentaremos delante del juez, al final de nuestra vida, no tendremos abogados defensores, ni otros que respondan en nuestro lugar. Seremos nosotros, únicamente nosotros los que tendremos que responder por nuestras acciones libres.
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