187º Para madre de Teresa de Calcuta, la muerte es decir: “vuelvo a casa”.
"Ya me voy: ¡vuelvo a casa! Me llevo unas manos vacías, pero un corazón lleno de esperanza". Estas palabras estaban esculpidas en la piedra sepulcral de una niña. Algo así debió pensar la pequeña Lucía, el bebé que sólo vivió un día.
Paseaba yo por el cementerio. De repente me detuve ante la tumba de este bebé. No me lo podía creer. Había vivido en la tierra sólo un día. Su muerte fue prematura y un frío mármol recordaba su nombre y una única fecha: 11 de mayo de 1995. No pienso encontrar otras tumbas con una sola fecha: nacimiento y muerte.
Sí; la vida pasa pronto y no hay tiempo que perder. Madre Teresa de Calcuta hablando del morir decía: "La muerte es algo hermoso. Significa una vuelta a casa. "
Como es natural, nosotros nos sentimos abandonados por la persona querida que nos deja. Pero el la muerte en sí es un hecho muy hermoso: significa devolver la vida que Dios nos regaló como premisa para una vida que no muere.
Las conmovedoras expresiones que se esculpieron en la piedra de la tumba de aquél bebé nos dicen que la muerte no es nada horrible, no es el fin de la vida, sino el paso de la vida temporal a la vida eterna. "Me vuelvo a casa"
¡Cuántos bebés sin tumba y sin inscripción son cotidianamente rechazados por sus madres. Rechazaron un don de Dios porque este don significaba sacrificio, exigencia de amor, de entrega. Los dones de Dios son del todo gratuitos, pero hay que tener las manos abiertas para recibirlos. Son un regalo y a la vez una responsabilidad. ¿Qué dirá Dios de tantas mujeres que suprimen a su hijo impidiéndole de nacer, crecer y dar un gracias a Dios por el don de la vida? Jesucristo murió también para ellos, porque son personas hechas a imagen y semejanza de Dios, y rescatada del pecado por la sangre de Cristo;. pero, por lo que sabemos, no se le dio la oportunidad de responder con un 'sí' al amor de Dios. Entrarán entonces en la vida eterna por puro don de Dios? O, de una manera por nosotros desconocida, ¿podrán ellos también responder al amor de Dios? No lo sabemos y quizás nunca lo sabremos mientras estamos en este mundo.
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