SUSPENSIÓN
Pena que se aplica a clérigos y que les prohíbe ejercer la potestad de orden o régimen. Un sacerdote suspendido no puede celebrar la Eucaristía, ni confesar.
Sanción eclesiástica por la cual un sacerdote, al tiempo que conserva su condición clerical, no tiene permitido ya desempeñar funciones sacerdotales, como celebrar Misa, predicar o administrar los sacramentos.
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