SANTO
La Biblia dice que Dios es santo y Él no guarda para sí esa santidad: la comunica; llama a otros para que participen de ella. Las personas, lugares, templos y cosas que Dios separa del común y llama para su santidad pasan a ser sagradas.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.