San Siricio
Siricio, romano, sucesor de san Dámaso, gobernó de 384 a 399. Se le considera autor de la primera decretal pontificia conservada (385), carta de carácter normativo dirigida a un obispo que sentó un precedente en el ejercicio de la autoridad legislativa de Roma sobre la disciplina de la Iglesia. Promovió el celibato del clero y combatió diversos errores. Consagró la basílica de San Pablo Extramuros. Murió en 399.
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