San Hilario
Sardo, fue papa entre 461 y 468. Había sido legado en el llamado latrocinio de Éfeso, del que escapó con dificultad. Reforzó la disciplina en las iglesias de la Galia e Hispania y embelleció templos romanos.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.