Pío VI
Giovanni Angelo Braschi, elegido en 1775, vivió un pontificado largo y trágico, marcado por la Revolución francesa. Condenó la Constitución civil del clero (1791) y vio cómo la Iglesia de Francia era perseguida. Tropas del Directorio invadieron los Estados Pontificios, proclamaron en Roma una república (1798) y apresaron al anciano papa, deportado a Francia, donde murió cautivo en Valence en 1799. Su muerte en el destierro pareció a muchos el fin del papado, que sin embargo renació. Murió en 1799.
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