Nuestra Señora de las Lágrimas
En agosto de 1953, en la ciudad siciliana de Siracusa, un pequeño relieve de yeso con la imagen del Inmaculado Corazón de María, colgado en la habitación de un matrimonio humilde, comenzó a derramar lágrimas. El fenómeno se repitió durante cuatro días y fue presenciado por numerosas personas, lo que provocó una gran conmoción en la ciudad.
Las autoridades religiosas recogieron muestras del líquido y las sometieron a análisis de laboratorio, que concluyeron que se trataba de lágrimas humanas. Este examen científico, poco común en hechos de este tipo, dio al caso una repercusión notable y reforzó la credibilidad popular del prodigio.
Los obispos de Sicilia reconocieron la autenticidad de las lágrimas pocos meses después, y el papa Pío XII se refirió a ellas invitando a comprender el sentido de aquel llanto materno. La devoción se interpretó como una llamada a la conversión y al consuelo en medio de las dificultades de la posguerra.
En Siracusa se construyó un gran santuario de forma cónica, visible desde lejos, para acoger a los peregrinos. La fiesta se celebra a finales de agosto, en torno al aniversario del prodigio. Nuestra Señora de las Lágrimas se sumó a la serie de signos marianos del siglo XX centrados en el dolor de la Madre.
Ubicación: Siracusa, Sicilia, Italia · Festividad: 29 de agosto
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