Reino de los Cielos
Dios reina, Dios es rey, son expresiones muy frecuentes en el antiguo testamento. En el culto es una de las aclamaciones frecuentes que se conservan en muchos salmos. Sal 97; 99; 110;145. El pueblo de Israel es el Reino de Dios y los israelitas cobran conciencia de la distinción que supone para ellos tener a Dios como Rey. Ex 19,6; Sal 48,3; Is 6,5. El esplendor de la monarquía israelita fue muy limitado. Los profetas comienzan a anunciar un reino futuro, en continuidad con la monarquía de David. Is 40,9-14; Zac 14,9; Dan 2,44; Sab 3,8. Jesús se presenta predicando la Buena Nueva del Reino.
Reino de Dios en el Evangelio de Marcos. Mar 1,15; 3,24; 4,30; 10,14; 15,43. Reino de los Cielos según la expresión del evangelista Mateo. Mat 3,2; 4,17. Reino de los Cielos y Reino de Dios son expresiones equivalentes e indican la aceptación de Dios como Señor y el rechazo de lo que se opone a su plan. Mar 1,15; Luc 17,20-21. Los apóstoles reciben el encargo de predicar la Buena Nueva del Reino. Mat 10,17. Cuando llega el momento de salir a predicar, después de Pentecostés, tanto los discípulos de Jesús como Pablo centran su mensaje en el Reino. Sólo que se incluye el nombre de Jesucristo como centro del Evangelio. Hech 14,22; 1 Tes 2,12. Creer en Jesús es entrar en el Reino. Hech 8,12. Participar en el Reino, tiene sus exigencias: nacer de nuevo (Jn 3,3), perseverar en la fe (Hebr 12,28), cumplir la voluntad del Padre (Mat 7,21). El mundo está llamado a ser reino de Cristo, realizándose la petición del padre nuestro, Venga tu reino (Mat 6,10)
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.