Agua
Es signo de vida y purificación y a veces agente de destrucción y muerte.
Elemento indispensable para la subsistencia. Cristo se manifiesta como el agua que da la vida eterna. En el bautismo pasa a ser el signo de la purificación y nueva vida. Gen 1,2; 7,10-24; Is 58,11; Jer 2,13; Jn 4,13-14; 7,37-39; Hech 8,36-38; Ap 21,6
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