Zurita y Castro, Jerónimo de
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Biografía GER
Historiador aragonés del s. XVI. Su monumental obra Anales de la Corona de Aragón constituye una de las más claras muestras de la historiografía española del siglo de Oro. N. en Zaragoza en 1512, miembro de una familia de origen hidalgo. Hizo sus estudios en Alcalá de Henares, donde adquirió una honda formación humanística, dedicando también su atención al aprendizaje de las lenguas vivas. Allegada su familia a los servicios de la corte -su padre había sido médico en el real alcázar- Carlos I le nombró gentilhombre de cámara y le confió varios cargos de la administración del reino de Aragón, en Barbastro, Almudévar y Huesca. Posteriormente fue secretario del tribunal del Santo Oficio en Madrid, cargo que desempeñó hasta 1547, en que le sucedió D. Fernando de Valdés. Felipe II le nombraría secretario de su Consejo y Cámara.Pero su fama viene unida esencialmente a su labor historiográfica. Las Cortes aragonesas reunidas en Monzón en 1547 dieron carta de naturaleza al cargo de cronista del reino, basándose en que "por falta de escripturas, los hechos y cosas antiguas del Reyno de Aragón están olvidadas". Este cargo estuvo vigente hasta el s. XVIII en que quedaron abolidos los fueros aragoneses. En 1548, y por designación de las Cortes, Z. comenzó ’a desempeñar su oficio de cronista del reino.
Acometió su tarea con singular ímpetu y método científico. Antes de entrar en la redacción de tan amplia obra, viajó mucho por España y por Europa -Nápoles, Sicilia, Roma, Países Bajos-, visitó archivos de palacios y monasterios, consultó bibliotecas y se puso en contacto con las tierras y los paisajes donde acaecieron los hechos que iba a narrar. Fue un auténtico historiador científico en cuanto buscó la base documental. Su temperamento de investigador y de bibliófilo le llevó a comprar muchos libros. Formó una selecta biblioteca, que al final de su vida legó a los cartujos de la Casa de Dios, cercana a Zaragoza, y que en su mayor parte pasó al Escorial en 1626. Por encargo expreso de Felipe II fue también un gran descubridor y coleccionista de manuscritos, que irían a engrosar los fondos del Archivo de Simancas, que a la sazón se estaba formando, también a instancias del propio rey.
Durante 30 años trabajó en la redacción de los Anales, donde, siguiendo un orden cronológico, desarrolla la crónica de los reinos aragoneses. Dedica su primer capítulo a "La entrada de los moros en España". Su obra abat:ca hasta el reinado de Fernando el Católico. Concede a cada año gran amplitud, pues no se ciñe sólo a lo propiamente aragonés, sino que establece relaciones con lo acaecido en los demás reinos peninsulares o incluso de Europa. La gran cantidad de fuentes utilizadas para la confección de su historia hace que, junto a documentos de indudable valor historiológico, entren leyendas o relatos cuyo único valor pueda -ser el literario; pero ello disminuye en poco la importancia de la obra de Z, en cuanto a número y selección de fuentes se refiere. Menos elevado es su valor artístico y literario. Le faltó capacidad de síntesis, pues aun tratándose de un relato ordenado por años, la yuxtaposición de varias fuentes originales que se suceden en el texto, sin haber sido comprendidas, contribuye a que la lectura sea farragosa y abunde.en reiteraciones o sufra saltos bruscos.
Los Anales tuvieron un gran éxito en su época, como lo prueba la serie de ediciones que pronto se sucedieron. En Zaragoza fueron impresos en 1562, 1579 y 1585. En el s. XVII aparecieron tres ediciones desde 1610. Pero no le faltaron a Z. aceradas críticas de sus contemporáneos, en especial de Alonso de Santa Cruz, que revisó su obra antes de que se imprimiera. Se atacó su excesivo aragonesismo, su prolijidad y hasta su pedantería. La gran cantidad de nombres propios que se agolpaban en el texto hizo conveniente la confección de unos índices, tarea que llevó a cabo, entre otros jesuitas de Zaragoza, el P. Rafael Oller. Z. es también autor de una Historia de D. Fernando el Católico y revisó varias crónicas cast.ellanas y aragonesas. M. en Zaragoza en 1580 en el convento de jerónimos de S. Engracia.
M. ESPADAS BURGOS.
BIBL. : Cfr. las edics. de los Anales: Madrid 1853 y la anotada por A. UBIETO ARTETA, Valencia 1967.
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