Zanzíbar GEOG.
Categoria:
Geografía
Las tierras africanas muestran gran continentalidad, por su forma compacta, carácter rectilíneo y pocas penínsulas e islas. Salvo Madagascar, los escasos archipiélagos que rodean el continente están formados por pequeñas islas, con escasa participación de la extensión continental. Uno de éstos es el formado por las islas de Pemba y Z., frente a las costas de Tanganica y a escasa distancia de ellas. Su extensión es de 2.642 Km2, de los cuales 1.658 pertenecen a Z. y los 984 Km2 restantes a la de Pemba, situada algo más al N y próxima a la costa. El nombre de Z. que tiene la mayor de las islas y también el país que forman, procede del árabe zanj o zenij, que significa negro, por el color de la población de las islas y de las costas vecinas, cuando llegaron ’los musulmanes (s. x). Este pequeño archipiélago fue el centro de un importante sultanato musulmán que llegó a controlar toda la costa oriental africana y las riquezas que se extraían del interior, especialmente marfil, esclavos y algunos productos tropicales. Fue también base de partida de las expediciones de los europeos al interior del continente, en la segunda mitad del s. xix. En 1890, pasó a depender de Gran Bretaña como mandato de la Soc. de Naciones, conservando su organización política, pero su influencia económica y política decayó considerablemente en la región. En 1963, le fue concedida la independencia y, poco después, una revuelta organizada por el partido afroshirazi, proclamó la República (1964), que se unía a Tanganica (v.), formando la República federal de Tanzania (v.).Aspectos físicos. Son continuación de la zona costera continental de Tanganica (v.), con su simplicidad y sencillez morfológica y de materiales. El zócalo paleozoico aflora con frecuencia, por haber sido barridos los materiales que lo recubrían. Las formas son suaves, y la mayor altura tiene sólo 117 m. Las costas son bajas, poco recortadas; en extensos sectores, están bordeadas por arrecifes coralinos, dada la escasa profundidad y temperaturas elevadas dé las aguas. En cuanto al clima, la insularidad, falta de relieve, latitud y régimen de vientos, son los factores más importantes y característicos. Se trata de un clima tropical propiamente dicho, con dos estaciones diferenciadas, en cuanto a las lluvias se refiere. Se incrementa este aspecto con los vientos monzónicos que soplan en la región y que en Z. han tenido una importante repercusión en su historia y economía, al fomentar las relaciones con otras costas del océano Indico. Las temperaturas son altas, entre los 24,6 y los 29,3° en Z., a causa de su situación ecuatorial y la falta de relieve.Las precipitaciones son copiosas, pues se registra en Z. una media anual de 1.500 mm., y en Pemba se aproxima a los 2.000 mm., bastante más importantes que en el continente. Caen de noviembre a abril, cuando sopla el monzón del NE. son escasas, con una estación seca, durante el resto del año, al recibir la influencia del viento del SO, que es seco. Estas características tropicales son favorables para la vegetación y los cultivos, pero hostil para la población blanca, a causa de su excesiva humedad. La red fluvial no tiene importancia, por su escasa amplitud; solamente en la estación de lluvias se forman algunas corrientes. La vegetación encuentra un medio natural favorable, y debió de abarcar en otros tiempos mayor extensión; en la actualidad, los bosques ocupan solamente el 0,8% del país, y los prados el 3,8.Población. Se han caracterizado estas islas por su densa población, numéricamente escasa. En 1970, se estimaba en 375.618 hab., de los, cuales el 53,6% vivía en Z. (201.523), y el resto (174.095) en Pemba. El desarrollo de la población ha sido notable, ya que en el censo de 1958 solamente era de 299.111 hab., lo que supone un crecimiento anual del 2% anual. La densidad es de las más altas de África: 142 hab/Kmz. Hay desigualdad entre las dos islas, pues Z. tiene 123 y Pemba 175, con la particularidad de que en esta isla ningún núcleo supera los 12.000 hab., cosa que no ocurre en Z. La estructura demográfica es la propia de estos países subdesarrollados y con un crecimiento reciente. Los menores de 20 años superan el 50%, y la duración media de la vida es baja. La población es heterogénea; se compone de los autóctonos, que eran cafres mezclados con persas de la región del Shiraz y que formaron el grupo de los shirazíes, que hoy ocupan los puestos principales de la Administración; fueron los que lucharon por la independencia y la unión con Tanganica. Su líder es el presidente del país y vicepresidente de Tanzania. Los restantes negros descienden de los esclavos o inmigrados del continente.La colonia extranjera se compone de unos 45.000 árabes, 20.000 hindúes y 600 europeos. Su número ha disminuido ostensiblemente después de la independencia. En vísperas de ésta, la colonia extranjera constituía el 28% del total y ha descendido al 16%. La población urbana es elevada; sólo en la capital, Z., vivían 68.380 hab. en 1967, esto es, el 34% del total. La capital ha perdido la importancia que tenía en el pasado. Conserva la huella árabe en las construcciones, y su exotismo es uno de sus atractivos turísticos. Por su puerto se exporta principalmente: clavo, copra y marfil. Otras ciudades pequeñas son Chake Chake, con 7.532 hab.; Wete, con 9.034, en Pemba; y Magharib, con 12.092, en Zanzíbar.Economía. Los cultivos ocupan el 53,2% de la superficie del país, con la particularidad de su carácter intensivo y elevados rendimientos, cosa poco frecuente en África. El 34,2% de la superficie del país está improductiva pero suele ser cultivada, siendo realmente improductivo sólo el 6,2%. La especia del clavo ocupa 20.000 Ha. y representa el 80% de la producción. Su cultivo es muy antiguo y está favorecido por las condiciones climáticas, lo mismo que los de copra, aceite de palma y nuez de coco, principales productos exportados. También son importantes los productos de consumo interior como mandioca, arroz y bananas, que resultan insuficientes, por lo que se han de importar cantidades notables. En conjunto, es la agricultura más moderna y rentable del África oriental; cuenta con numerosas cooperativas de producción y consumo, para promocionar a la población indígena y aumentar la producción. La ganadería carece de interés, como se deduce del 3,8% de superficie dedicada a pastos, y faltan cultivos forrajeros. Los bosques son menos importantes, pues ocupan el 0,8% del territorio. Gracias a la pesca, sin repercusión en la economía, la dieta es variada. El comercio se basa en la exportación del clavo y otros productos tropicales, además del marfil, que llega clandestinamente. Se importan alimentos y productos manufacturados, pues la agricultura es deficitaria en ellos, y la industria es escasa. La balanza comercial ha comenzado a ser negativa desde 1970. Las comunicaciones son escasas; sólo hay unos 1.000 Km. de malas carreteras; destacan el aeropuerto de Z. y sobre todo el puerto. Desde la implantación de la República, se sigue una línea socialista en economía y política.E. GARCIA ZARZA.
BIBL.: A. BOURDE, L’Afrique Orientale, París 1968; A. MEisTER, Le développement de l’Afrique Orientale, París 1966.
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