Yuste, Monasterio de ARTE
Categoria:
Arte
El monasterio. En la provincia de Cáceres, a 12 Km. de Jarandilla, en la Vera, estribaciones de la sierra de Gredos, se levanta el monasterio de Y., famoso por haber sido la residencia del emperador Carlos V durante la última época de su vida. Está enclavado en un valle de aspecto y vegetación mediterráneos, y dista 44 Km. de Plasencia, 100 de Trujillo y 220 de Madrid.El monasterio, monumento nacional, se compone de una iglesia de estilo gótico, con altísima bóveda estrellada, construida en 1408, a cuya parte N está adosado el claustro gótico. Un segundo claustro, el plateresco, quizá lo más interesante arquitectónicamente de Y., fue levantado en el s. xvi. Completa el conjunto el palacioresidencia de Carlos V, que éste mandó levantar en la parte sur de la iglesia. El palacio es idéntico al de Gante donde el Emperador nació, y su construcción fue dirigida por fray Antonio de Villacastín, que también intervino, más adelante, en la de El Escorial. Consta de dos pisos; en el principal se hallaban la antesala, el despacho, la sala de guardia y el dormitorio. Éste se comunicaba con la iglesia, por el lado de la Epístola, por medio de un pasadizo que continúa abierto y desde el que el Emperador escuchaba la Santa Misa cuando ésta no se celebraba en la antesala.El monasterio, si no abundantes, sí tiene obras de arte de gran interés. Destaca un cuadro de Tiziano que representa el Juicio Final, y en el que puede verse a Carlos V, Isabel la Católica, la emperatriz Isabel, Felipe II, María de Hungría, el propio Tiziano y otros personajes, como S. jerónimo, S. Ambrosio, S. Gregorio y S. Agustín, pintados estos últimos en la parte inferior del cuadro. Está en el altar mayor, enmarcado por unas grandes columnas de estilo corintio. Es también importante el retablo, que fue encargado por Felipe II al pintor y arquitecto riojano Antonio de Segura (que también trabajó en El Escorial) el cual se obligó a ejecutarlo y a copiar para el mismo el cuadro de Tiziano. Fue terminado en 1591, y lo rematan las águilas bicefales, dibujadas por Juan Gómez de Zamora.Los primitivos ocupantes del monasterio fueron los ermitaños de la Pobre Vida, y el primer prior de Y., de dicha orden, fue fray Juan de Robledillo. Posteriormente, y bajo el patrocinio del señor de Jarandilla y conde de Oropesa, miembro de la familia de los Alvarez de Toledo, los ermitaños se incorporaron a la Orden de los jerónimos (v.), a cuyo cargo quedó desde entonces Yuste.Historia. Lo más relevante en la historia del monasterio de Y. es el haber servido de residencia a Carlos V (v.) durante los dos últimos años de su vida. Luis de Ávila de Zúñiga, marqués de Mirabel, indujo al Emperador a retirarse a Y., y Carlos V llegó al castillo de Jarandilla el 12 nov. 1556 donde permaneció unos meses. Desde el 3 feb. 1557 al 21 sept. 1558 (fecha de su fallecimiento) el Emperador residió en Y. allí recibió a S. Francisco de Borja, duque de Gandía y virrey de Cataluña (que fundó en Plasencia un colegio de jesuitas y levantó la iglesia de S. Ana), al príncipe de );boli, a S. Pedro de Alcántara, a Luis Méndez de Quijada, a María de Francia, a Leonor de Hungría, etc. Fue confesor de Carlos V en Y. fray Juan de Regla, famoso por haber testificado en contra del arzobispo de Toledo fray Bartolomé de Carranza (v.) en el proceso que a éste se le siguió.Posteriormente el monasterio sufrió diversas incidencias. Los monjes hubieron de abandonarlo; el monasterio fue objeto de la desamortización (v.). Fue vendido por 1.000 reales a Tarrius, quien a su vez lo revendió, en 1820 y por 100.000 reales al marqués de Mirabel. A principios del s. xx, Y. fue habilitado con internado por los terciarios capuchinos de S. Rita de Madrid.Actualmente el monasterio sigue perteneciendo a los marqueses de Mirabel, quienes lo tienen cedido en usufructo, por 40 años prorrogables por otros 40, a los jerónimos, que volvieron a su antigua propiedad en 1958.V. SORIA SÁNCHEZ.
BIBL.: D. M. DE ALZOP Y: Historia del Monasterio de Yuste, Madrid 1906 (con toda la bibl. anterior)’ D. SÁNCHEZ LORO, La ’inquietud postrímera de Carlos V, 3 vol., Cáceres 1957-58.
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