Voz
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Varios
Concepto. La v. humana es el producto de la interacción de diversos órganos y estructuras que, acoplados funcionalmente, constituyen un sistema de acción muy complejo. En líneas generales, la fonación es el resultado de la ingeniosa utilización de unos órganos que primariamente no tenían esta finalidad. El aparato respiratorio, cuya misión primordial es la de aporte de oxígeno al organismo mediante el intercambio de gases, va a especializar una de sus fases -la espiración- para colaborar en la fonación. La laringe, que aparece en la escala filogenética con los anfibios, primeros vertebrados que la poseen como medio de evitar la entrada de agua en su aparato respiratorio, función protectora que continuará siendo princeps en el hombre, es ya capaz en este estadio de ofrecer el primer ejemplo de fonación neumática, dejando vibrar sus cuerdas vocales al paso de la corriente aérea que le proporciona la espiración. Los dientes, la lengua y la cavidad orofaríngea, destinados en principio a la masticación y deglución de los alimentos, se adaptan al proceso de la fonación ofreciéndole los articuladores y resonadores necesarios para la creación de un lenguaje (V. PULMÓN Y APARATO RESPIRATORIO).Ese croar inicial evoluciona a lo largo de la escala filogenética, pasando por etapas muy diversas, como la emisión de sonidos orientadores de alta frecuencia, el trino de las aves, el sistema fónico de comunicación muy diferenciado de algunas especies animales, hasta llegar al hombre, único ser capaz de simbolizar sus ideas mediante un lenguaje (v.) perfectamente articulado, del que existen hasta 3.000 variedades. No hay peculiaridad alguna en la laringe humana que la haga realmente diferente; pequeñas diferencias en la disposición o estructurales no justifican tan gran desproporción lingüística; sólo un mayor desarrollo de la organización cerebral puede ser la causa de esta superioridad fonatoria y aun este hecho no es suficiente para explicar las facultades de carácter anímico que el hombre expone mediante su lenguaje. Esta mayor organización cerebral proporciona un sistema de regulación nerviosa para el aparato fonador formado por nervios, vías y centros que en conexión con el órgano del oído (v.) hacen posible la fonación, que en ausencia de éste no sería factible.Recuerdo anatómico, funcional. El órgano productor de la v. ha sido comparado a diversos instrumentos musicales. Realmente, se aprecian semejanzas entre la laringe y algunos instrumentos de viento, y aunque el sistema que utiliza para la regulación del tono es muy similar al de los instrumentos de cuerda, y la cavidad de resonancia que existe por encima de las cuerdas vocales no es comparable en razón a su variabilidad a ninguno de los instrumentos conocidos, sí puede ser interpretado con fines descriptivos como si así fuese y ser estudiado en sus partes como si de un instrumento musical se tratase, en el que habría que considerar: el activador (respiración), el vibrador (cuerdas vocales) y el resonador (espacios aéreos supraglóticos), aunque en su funcionalidad éstas sean inseparables.A. Activador. El activador del mecanismo de la fonación lo constituye la respiración, la cual es imprescindible para la producción de la voz. Existen dos tipos fundamentales de movimientos respiratorios: abdominal y torácico.Respiración abdominal. Durante la inspiración profunda actúan dos grupos de músculos antagonistas: el diafragma y los músculos de la pared anterior del abdomen. El diafragma es un músculo con forma de cúpula, dispuesto de tal manera que separa la cavidad abdominal de la torácica. En su periferia se inserta en la parte interna de la pared torácica. Durante su contracción, el diafragma tiende a aplanarse perdiendo su forma de cúpula por descenso de la parte central de ésta; este movimiento hace descender a los pulmones, descenso que aumenta aún más el aplanamiento del diafragma que ejerce una presión sobre el contenido de la cavidad abdominal, que se deja llevar al estar relajados los músculos de la pared anterior del abdomen, permitiendo a los pulmones realizar la fase de inspiración por el aumento del diámetro vertical del tórax.La subsiguiente relajación del diafragma le lleva hacia arriba, empujado además por el contenido de la cavidad abdominal sobre el que actúa la presión ejercida por la contracción de los músculos de la pared anterior del abdomen, con lo que adquiere de nuevo su forma de cúpula, haciendo disminuir el volumen de la cavidad torácica y comprimiendo, por tanto, los pulmones, que tienden a expeler el aire que contienen, dando lugar con ello a la espiración. El diafragma, a pesar de ser un músculo estriado, carece como el músculo cardiaco de terminaciones nerviosas propioceptivas, lo que condiciona la imposibilidad para sentir sensación alguna respecto a su posición o movimiento, produciéndose éste sin el control de nuestra voluntad.Respiración torácica. Se realiza mediante la elevación activa de las costillas por la acción de los músculos intercostales externos, intercostales internos (porción intercondral) y escalenos, lo que condiciona el aumento de los diámetros anteroposterior y transverso del tórax. La dirección de las costillas es de arriba abajo y de atrás adelante; en la inspiración las costillas se elevan aumentando la distancia que separa a la columna vertebral del esternón -diámetro anteroposterior-; como el arco de las costillas inferiores es mayor que el de las superiores, al ocupar aquéllas por el ascenso la situación más alta se produce un aumento del diámetro transverso, fácil de comprobar colocando las manos en los lados del tórax. La sensación así obtenida impresiona como si los desplazamientos máximos se produjeran en la parte inferior del tórax, mientras que el resto permanece prácticamente inmóvil, lo que lleva a diferenciar dentro de la respiración torácica, la respiración costal, de particular interés en la fonación o el canto. Durante la espiración, los músculos intercostales y escalenos se relajan permitiendo al tórax que por su propia elasticidad recupere su posición inicial; colabora con esta relajación pasiva la contracción de la porción interósea de los intercostales internos.Valorando la actuación muscular durante las dos fases de la respiración, inspiración y espiración, se pueden clasificar los músculos respiratorios en dos grupos. Músculos inspiradores: diafragma, intercostales externos, intercostales internos (porción intercondral) y escalenos. Músculos espiradores: abdominales, intercostales internos (porción interósea). Existe además otro grupo muscular, que actuaría bajo determinadas circunstancias durante la inspiración. Se denominan músculos accesorios de la inspiración y son el esternocleidomastoideo, el trapecio y los pectorales. Participan en la inspiración cuando existe una gran necesidad de oxígeno por fatiga extrema o insuficiencia respiratoria. Su empleo durante la fonación o el canto no está justificada, siendo más un defecto que una virtud, pues puede condicionar una contracción de la musculatura extrínseca laríngea, y en ningún caso el orador o cantante llega a estar tan necesitado de aire como para utilizarlos.En la v. hablada y en la v. cantada no entrenadas, la regulación de la presión espiratoria necesaria para su producción se realiza por el mismo mecanismo inconsciente que regula nuestra respiración habitual. Esta regulación, en la v. entrenada del orador o actor y en la v. cantada, ha de dejar de ser automática y pasar a ser una regulación consciente, lo que se obtiene, dentro del límite que permite la necesidad de oxígeno de nuestro organismo, mediante el entrenamiento de la musculatura que activa los movimientos respiratorios. Este entrenamiento sólo puede ejercerse sobre músculos de acción voluntaria, por lo que expresiones como "control del diafragma" o "hablar con el diafragma" son erróneas, ya que como antes se ha señalado este músculo carece de inervación propioceptiva.En circunstancias normales, la respiración abdominal y costal son simultáneas, pero cuando el grado de entrenamiento es elevado el control muscular resulta tan preciso que se pueden obtener tipos diferentes de respiración fónica, según predomine un movimiento sobre los otros. En cualquier caso, desde el punto de- vista fónico, la respiración costo-abdominal es la adecuada, siendo útiles las formas costal o abdominal puras sólo cuando se desea obtener un efecto especial.En relación con el canto, la exigencia de un control respiratorio es obvia; cuanto más exquisita sea la regulación de los movimientos respiratorios más bello y preciso será aquél. Este control específico durante el canto no es más que la regulación perfecta de la fase espiratoria, con el fin de proporcionar volumen y presión aérea suficientes para alcanzar los tonos más difíciles. Winckel lo define como la resistencia que la musculatura inspiratoria ofrece al colapso espiratorio del aparato respiratorio. Esto significa el ajuste de la presión subglótica a un valor crítico de tensión(c) Copyright. Todos los derechos reservados. Montané Comunicación, S.L. C/ Escultor Peresejo, 70 - 28023 Madrid - EspañaGuarda este contenido en tu perfil
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