Vasconcelos, José
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Biografía GER
Filósofo, abogado, escritor, político, historiador y educador; n. en la ciudad de Oaxaca (México) el 27 feb. 1882; m. en la ciudad de México, el 30 jun. 1959. Estalla la revolución y milita, con las armas en la mano, en las filas de Madero. El presidente Obregón le nombra rector de la Univ. Nacional, con el fin de que creara la Secretaría de Educación Pública. Es entonces cuando desarrolla la más grandiosa labor que se ha llevado a cabo en el ramo de la educación en México. El Ministerio lo divide en tres departamentos principales: el de las Escuelas, para impartir tanto enseñanza científica y técnica como teoría; el de Bibliotecas, para difundir la lectura en todo el país; el de Bellas Artes, para fomentar la cultura artística (canto, dibujo, gimnasia y estudio de artes especiales en las escuelas). y con el ejemplo y la devoción que le habían suscitado los misioneros españoles, crea el Departamento de Enseñanza Indígena, a cargo de un escuadrón de maestros que se debían inspirar en la obra de los misioneros. Gracias a su cruzada contra el analfabetismo, millares de campesinos y de obreros empiezan a leer ya escribir. Edita obras cumbres del pensamiento humano, en la célebre colección de libros verdes de la Universidad, para ponerlas al alcance de todos. Crea la orquesta sinfónica y hace surgir escuelas de pintura al aire libre. La gran pintura mural mexicana de nuestros días -Diego Rivera y José Clemente Orozco, sobre todo- nació en la época en que V ., desde el Ministerio de Educación Nacional, puso todo su empeño en prohijar las grandes realizaciones de la plástica."Maestro de las juventudes de América" le llamaron los estudiantes de América del Sur, que vieron en el hombre que escribía una Metafísica y militaba en las filas de Madero la clave para entroncar el mundo ideal de la cultura con el mundo real de la vida patria. Prefirió siempre ser filósofo en el sentido platónico y por eso su magisterio se ejerció, sobre todo, a través de su obra escrita. Maestro ,también por la magnífica y valiente defensa de su estirpe hispánica -bastaría leer la Breve Historia de México y De Robinson a Odisea- y por su manera fuertemente personal de encararse con los problemas filosóficos; por las inestimables sugerencias que brinda y hasta por las violentas reacciones que suscita. Si cabe hablar de genios en Iberoamérica, nadie con mejor derecho para ser clasificado así que el creador de la Filosofía estética.
Estética no es para v. el tratado de lo bello. Es algo muy diverso. Consiste en redimir el mundo físico trocándole su ritmo de material en psíquico. Los cuadros de, la Naturaleza, destinados a desaparecer, son salvados por el hombre que los conmuta en ritmo, armonía y contrapunto. El amor, alma de la Estética, es la fuerza que emprende la reintegración de lo disperso a lo Absoluto. La ley del espíritu (su función estética) es realizar una coordinación viviente de los heterogéneos sin sacrificar la cualidad. Las imágenes vivas de las cosas las maneja el espíritu humano en el crisol de su triple a priori estético: ritmo, armonía y contrapunto. Aquí reside la belleza. La operación estética, en esencia, radica en aislar la cosa de su ritmo nativo, a fin de incorporar su movimiento al ritmo del alma. Estamos en el reino del subjetivismo. Con mente kantiana, V. adopta las ideas de Nietzsche sobre la tragedia griega, convirtiéndolas en categorías; y añade a las dos categorías nietzscheanas de la bellez,a, apolínea y dionisiaca, una más: la mística. Cree V. que ha descubierto nada menos que un órgano estético en el hombre. Este órgano, que posee un sentido de orientación y que nos lleva a un equilibrio energético de composición, lo encuentra V. en los conductos semicirculares a donde convergen las impresiones cerebrales conscientes y las sensaciones internas o cenestesia, brotando de este concurso la unidad fundamental del yo.
El ser se manifiesta por caminos de emoción existencial (Metafísica, 1929). En la cosmología emanatista y dinámica de V ., que niega implícitamente la extensión, el Universo se presenta como un cuerpo único con irradiaciones emotivas. Todo es ser y todo, para ser, participa en una misma sustancia, aunque en diverso grado y calidad, según su cercanía del Ser Absoluto. Si la esencia de lo ético es el acto teleoklino que se rige por ciertas normas, ética será, para nuestro filósofo, "toda disciplina de vida", toda potencia que se traduzca en acto. También en la Ética (escrita en 1932) es fácil reconocer el plotinismo de Vasconcelos. El Absoluto, último y supremo fin de todo lo existente, atrae al hombre, libremente, para que redima y salve a la Naturaleza ciega sumida en la inconsciencia. La Naturaleza, sedienta de unidad redentora, es un dócil instrumento tlel hombre para la trasmutación a planos espirituales.
En Filosofía, V. reclama el derecho a que se juzguen como originales suyas las tesis siguientes: a) La teoría del apriori estético, en la cual se afirma que el fenómeno de la belleza obedece a formas específicas, que son: el ritmo, la melodía, la armonía y el contrapunto, independientes de las formas lógicas aristotélicas. (Salta a la vista la mera trasposición de la estructura musical, por lo que no es nada original). b) La teoría de la coordinación mental que liga conjuntos heterogéneos. Cuando pensamos en un objeto, p. ej., ponemos en un sector de la mente lo que. nos dicen de él la Física, la Química, la Literatura, y así la labor del filósofo consiste en coordinar esas esferas del conocimiento para lograr algo que ya no es logos sino armonía. La verdad, en consecuencia, ya no es la reducción de lo particular a lo general, piensa nuestro filósofo, sino el secreto de la coordinación de valores irreductibles uno al otro, pero que se ligan por la vida y la acción, dando por resultado una existencia como armonía. c) En su ensayo intitulado La Sinfonía como forma literaria, V. lanzó por primera vez la tesis de que el arte supone la combinación de elementos heterogéneos que se coordinan en forma no intelectual, sino armónica y estética, a fin de producir efectos de conjunto, que son perfectamente inteligibles y además sensibles y que no tienen nada que ver con las conclusiones lógicas de la mente. Esta tesis coincide con las ideas sobre la belleza del poeta Elliot, en sus Cuartetos, escritas como diez años después, según lo ha hecho notar el filósofo norteamericano Philip Wheelwright.
A. BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE.
BIBL. : Obras de v. (lugar de ed. México, si no se dice otra cosa) : (1) Filosóficas: Pitágoras, una Teoría del Ritmo, 191ó (2 ed. 1921); Monismo estético, 1918; Estudios lndostánicos, Madrid 1920 (3 ed. México 1928); Tratado de Metafísica, 1929; Ética, 1932 (2 ed. 1939) ; Historia del Pensamiento Filosófico, 1937; Lógica Orgánica, 1945; Todología, 1952 (2 ed., con el título Filosofía estética y alguna supresión, Buenos Aires 1952). (2) Sociológicas, pedagógicas e históricas: La Raza Cósmica, Barcelona 1925 (2 ed. Buenos Aires 1948) ; lndología, Barcelona 1927; Bolivarismo y Monroísmo, Santiago de Chile 1~34; De Robinsón a Odiseo, Madrid 1935 (2 ed. México 1952); Breve Historia de México, 1~3ó (ó ed. 1950); Simón Bolivar, 1939. (3) Autobiográficas: Ulises Criollo, 193ó (9 ed. 194ó); La Tormenta, 193ó (7 ed. 1949); El Desastre, 1938 (5 ed. 1951); El Proconsulado, 1939 (2 ed. 194ó). (5) Diversos ensayos, narra. ciones, conferencias o discursos, y, finalmente, numerosfsimos artículos en periódicos y revistas de dos continentes. Una ed. de sus Obras Completas se publicó por "Libreros Mexicanos Unidos" en México 1957; una 2ª ed. por "Edit. Limusa Wileyj en México, también en 4 tomos. Entre los estudios sobre V. : H. AHUMADA Ir., José Vasconce. los, Una vida que iguala con la acción el pensamiento, México 1937; I. SÁNCHEZ VILLASEÑOR S. I., El sistema filosófico de Vasconcelos, Ensayo de crítica filosófica, México 1937; O. ROBLES, José Vasconcelos, filósofo de la emoción creadora, ((Filo. ¡ sofía y Letras" n° 2ó, México abr.-jun. 1947 (estudio expositi. ¡ vo); I. L. MARTÍNEZ, La obra literaria de J. Vasconcelos, ib.; P. ROMANELL, El monismo estético de José Vasconcelos, en Panorama actual de la Filosofía en México (a910-1950) México 1950; I. GAOS, Filosofía Mexicana de nuestros días, México 1954; A. BASAVE FDEZ. DEL VALLE, La Filosofía de José Vasconcelos, Madrid 1958, 2 ed. México 1973; L. GARRIDO, José Vasconcelos, México 19ó3; I. GUISA y AZEVEDO, Me lo dijo Vasconcelos, México 19ó5; I. BAR-LEWAW MULSTOCK, José Vasconcelos, Vida y Obra, México 19óó (obra miscelánea; I. H. HADDOX, Vasconcelos of México, Philosopher and Prophet, Austin-Londres 19ó5; G. NICOTRA DI LEOPOLDO, Pensamientos inéditos de José Vasconcelos, México 1970; F. I. CARRERAS, José Vasconcelos, filosofía de la coordinación, Madrid 1970.
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