Vasa, Dinastía HIST.
Categoria:
Historia
El tronco conocido de esta familia, que dio al trono de Suecia siete soberanos, lo encontramos en el s. XIV en la persona de Nicolás Kettilson, llamado Vasa (nombre del castillo cercano a Estocolmo), casado con Cristina Jonsdotter, padres de Ramborg, abuelo del rey Carlos VIII, y de Cristián, abuelo y suegro, respectivamente, de los administradores de Suecia Kettil V. y Bengt Oxenstjerna. Su hijo Juan, de su matrimonio con Brígida, de la familia de los Sture (v.), tuvo a Erico, padre del primer rey V., Gustavo I, n. el 12 mayo 1496, quien antes de ceñir la corona sueca se puso al frente de los campesinos de Dalecarlia y fue nombrado administrador del reino (1521), expulsando a los daneses del país. El 6 jun. 1523 fue elegido rey de Suecia por los Estados Generales, reunidos en Strengnás. De su primer matrimonio con Catalina, duquesa de Saionia-Lauenburg, nació Erico XIV, su sucesor; y del segundo, con Margarita de Lejonhufvud, diez hijos, entre ellos: Juan 111, sucesor de su hermano; y Carlos IX, que también ciñó la corona. Gustavo I m. el 29 sept. 1560.Erico XIV, n. el 13 dic. 1533, fue también príncipe de Estonia y, depuesto en 1568, m. envenenado el 26 feb. 1577. De su matrimonio con Catalina de Maansdatter tuvo cinco hijos, que fueron excluidos de la sucesión, circunstancia que puso el reino en manos de su hermanastro Juan III, n. el 21 dic. 1537, así como los ducados de Finlandia y de Gotland Oriental. Su primer matrimonio con Catalina, princesa de Polonia, hizo recaer en el hijo de ambos, Segismundo, la corona polaca, con el nombre de Segismundo III, y el gran ducado de Lituania (1587). Fallecido Juan III el 17 nov. 1592, ascendió Segismundo al trono sueco, pero en 1599 fue depuesto por su ardor contrarreformista y autoritario que ponía en entredicho las normas políticas establecidas por su abuelo Gustavo I. Fue tronco de la familia V. en Polonia, que aún dio dos reyes, sus hijos e inmediatos sucesores, Ladislao VII, también zar de Rusia, y Juan II Casimiro.Carlos IX n. el 4 oct. 1550, duque de Finlandia, Sudermania, Nericia y Veronland y administrador del reino antes de suceder (1604) a su sobrino Segismundo, inauguró un nuevo periodo de prosperidad para Suecia a base de una monarquía militar que se apoyaba en la burguesía y en el campesinado con dos objetivos primordiales: el dominio del Báltico y la defensa del protestantismo. De su primer enlace con María, princesa palatina, nacieron seis hijos, de los que sólo le sobrevivió Catalina, madre de Carlos X Gustavo, primer rey de Suecia de la dinastía Zweibrücken (v.). De su segunda mujer, Cristina, duquesa de Holstein-Gottorp, nacieron cuatro hijos, entre ellos Gustavo II Adolfo, n. el 19 dic. 1594, duque de Finlandia antes de suceder a su padre, que m. el 30 oct. 1611, continuando su actitud anticatólica y antipolaca y su rivalidad contra Rusia y Dinamarca por la hegemonía en el Báltico, haciendo de Suecia un país rígidamente centralizado. Casado con María Leonor, princesa de Brandeburgo, tuvo cuatro hijos, tres fallecidos en la niñez y Cristina, su sucesora. Un hijo natural, Gustavo, conde de Wasaborg, fue el autor de la rama de los condes de este nombre. M. Gustavo II Adolfo en la batalla de Lützen, el 16 nov. 1632.Cristina, n. el 8 dic. 1626, poseyó una cuidadosa formación intelectual, herencia, sin duda, de su padre. Su reinado se inicia en la guerra de los Treinta Años, al término de la cual obtiene, por la paz de Westfalia (1648), una serie de territorios que le facilitaban el dominio de los estuarios del Weser, del Elba y del Oder. Años después (1654) abdicó en favor de su prima Carlos X Gustavo, antes citado, y, convertida luego al catolicismo, m. soltera el 19 abr. 1689 en Roma, siendo enterrada en la basílica de S. Pedro, en una de cuyas naves se le erigió un monumento funerario. Con ella quedó extinguida la dinastía.Los V., única familia de origen sueco que ocupó el trono de su país en los tiempos modernos, significó no sólo la consolidación de su predominio en el Báltico y su progresiva intervención en los asuntos europeos, sino la posibilidad de tomar parte en la política interior del Imperio como miembro de la Dieta.MANUEL TERUEL.
BIBL.: A. DE FLUVIÁ, Genealogía de las casas soberanas, en "Hidalguía" IX (1961), 576 y 705; X (1962), 909-912.
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