Valdelomar, Abraham
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Biografía GER
Escritor peruano. N. en Ica el 16 abr. 1888, es él prosador y a la vez el poeta que más ha de influir en las corrientes últimas de la literatura peruana, dentro del impresionismo de sus cuentos dotados de una angustiosa presencia de la naturaleza, una inspiración universalista del Perú, un humor por encima de la melancolía, un lenguaje depurado, y una poesía que va a las cosas sencillas inmediatas: el hermano ausente, la casa paterna, el mundo pueblerino de la aldea costeña donde pasara sus primeros años.Sus temas repercuten indudablemente en la poesía de César Vallejo. Y. ofrece la nostalgia del Hermano ausente de la cena de Pascua y en Tristitia la visión de su aldea y de su hogar: "Se deslizó en la paz de una aldea lejana / entre el manso rumor con que muere una ola / y el tañer doloroso de una vieja campaña" .../
"-Mi padre era callado y mi madre era triste / y la alegría nadie me la supo enseñar-". En La Casa Familiar: "ya no pasa el asno con la alfalfa florecida", ni "platican los padres a la puerta". Se acentúa la poesía de lo cotidiano y aún diríamos antipoético, en su Nocturno; su crítica de la realidad burguesa en Luna Park; y una forma nueva de amorosa poesía en Confiteor. Su inquieto buceo literario le lleva a la tragedia pastoril del drama Verdolaga, escrito a la manera que tomase años después Federíco García Lorca.
En la prosa se inicia bajo la influencia de escritores modernistas y en particular con la admirativa lectura de D’Annunzio en pequeños relatos y en dos novelas: La Ciudad de los Tísicos y La Ciudad Muerta (ambas de 1911). La primera aplicación seria de la técnica del cuento se aprecia en El Beso de Evans (1911). Pero vendrá luego, con su viaje a Italia, la transformación más acentuada de su prosa de ficción, creando en Perú un tipo de cuento regional donde sopla un viento poético, pero a la vez una lograda expresión narrativa. La colección de El Caballero Carmelo (1918), encabezada por el cuento que lleva ese nombre, muestra al prosador que hemos señalado, con la evocaci6n infantil y la vida del pueblo costeño transmutados en una eficiente y estética prosa literaria. Sauces solitarios comparados con la vida del hombre de la pequeña poblaci6n, aparici6n de sombras, en una fantasmagoría donde se mezcla Poe a la tradici6n peruana, niña volatinera de circo pobre; el hermano que llega con regalos para la familia ante la casa humilde, donde hay una higuera y alguna flor típica como el "norbo" ; los pescadores, la playa solitaria poblada de pequeños animales y plantas silvestres, el muelle, las redes, el mundo mitad sueño, mitad realidad de un niño pueblerino está presente en cuentos como Los Ojos de Judas, Hebaristo, el sauce que muri6 de amor, etc. Vuelo de C6ndores o El Caballero Carmelo. La misma estructura regional, evocadora y cotidiana aparece en la novela Yerbasanta, publicada con los anteriores cuentos. Aparte, en un contraste de hombre y mar , estará El Hipocampo de Oro (1920), cuento más cercano a lo fantástico, como Desolatrix Veritae u otros. También escribi6 V. Cuentos Yanquis, con una ironía muy propia de comienzos de siglo; o los llamados Cuentos Chinos, de franca anécdota política, donde se aprecia su inconfundible estilo.
En el campo periodístico sus Neuronas, Fuegos Fatuos, etcétera, señalan un papel importante en la transformación literaria del Perú de la época de la I Guerra mundial; así como sus ensayos Belmonte, el Trágico (con un intento de teoría del arte), La Psicología del Gallinazo, etc. Murió V. dentro de una acción política que conllevaba una divulgación popular de la cultura, en el pueblo de Ayacucho, el 3 nov. 1919.
A. TAMAYO VARGAS.
BIBL. : A. V ALDELOMAR, Obra Poética, Lima 1958; ÍD, Cuento y Poesía, prol., selección y notas de A. T AMAYO V ARGAS, Lima 1959; L. F. XAMMAR, Valdelomar Signo, Lima 1940; A. CABALLERO, A. CÉSAR, Valdelomar. Vida y Obra, 1ca 1964; A. TAMAYO VARGAS, Abraham Valdelomar, Nueva York 1969 (ensayo, biografía, antología y notas).
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