Úrsula y Compañeras Mártires, Santa
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Biografía GER
En el coro de la iglesia de S. Úrsula de Colonia se indica, en una inscripción en piedra del s. IV-V, que Clemacio, un hombre de rango senatorial, mandó reconstruir desde sus cimientos, a su cargo y en terrenos por él cedidos, esta basílica "donde las santas vírgenes derramaron su sangre por el nombre de Cristo". Con ello cumplía él un voto que había hecho "avisado a menudo por visiones enviadas por Dios en las que se le aparecían las vírgenes provenientes de Oriente" (imminentium ex partibus orientis) .Después que W. Levison hubo demostrado la autenticidad de esta inscripción y fijó su origen entre el año 350 y el 450 (10 más probable ca. a. 400), las recientes excavaciones bajo la actual iglesia de s. Orsula han sacado a la luz un lugar de culto de los primeros cristianos levantado en torno a tres tumbas en medio de un cementerio romano. Fue destruido desde sus cimientos en el s. IV (¿en la conquista de Colonia por los francos en el a. 355 ?) y construido posteriormente por encargo de Clemacio. Con ello parece asegurado en este lugar el hecho de las mártires de Colonia, aUn cuando las circunstancias, tiempo y nombres de las ejecutadas queden todavía ocultos totalmente.Sobre la continuación del culto de esta basílica volvemos a tener noticias por medio de un documento de Lotario II del 15 en. 866, que nos habla de un "monasterium beatorum virginum". Como misión de este monasterio se cita en el a. 922 "... ad laudationem Dei et sanctas Mariae ac ipsarum Xlm virginum" (Registro de los Arzobispos de Colonia, I, 1954, n° 311). Las fuentes litúrgicas del s. x citan cifras y nombres, en primer lugar dos (Saule et Marthe), luego cinco y finalmente II nombres (Martha, Saula, Brictola, Gregoria, Satumia, Sabatia, Pinosa, Ursula, Sentia, Paladia, Saturia: Cod. 45 de la Catedral de Colonia escrito en los a. 946 al 962). Un calendario de Essen (finales del s. x) coloca por vez primera en la fecha del 21 de octubre el nombre de U. a la cabeza de las "sanctarum virginum".
Por una falsa interpretación de la abreviatura "XI M V" en "XI Milia Virginum" en lugar de "XI Martyres Virgines" surge la cifra legendaria de "once mil vírgenes" . En un Santoral de Essen (s. x) se designa el 21 de oct. como "natalis sanctarum XI virginum" .
Ya el sermo in natali de un desconocido predicador en el monasterio de S. Úrsula en la primera parte del siglo X hace venir de Bretaña a las vírgenes bajo la dirección de Pinosa, hija del rey de Inglaterra. La Passio Ursulae (ca. 975) cita por vez primera a Ú. como hija del rey de Inglaterra y conductora de 11.000 vírgenes que en un viaje a Roma había de encontrar el martirio con sus compañeras en Colonia de manos de los hunos cuando éstos cercaban precisamente la ciudad.
El descubrimiento del cementerio romano circundando la iglesia trajo consigo a principios del s. XII una extraordinaria expansión del culto a S. Ú ., ya que se tomaron los numerosos hallazgos de huesos como las reliquias de las 11.000 vírgenes, enviándolos a todas las partes del mundo. Los huesos de hombres y niños fueron declarados como restos de fervorosos acompañantes que se habían unido al cortejo de las mártires impulsados por su ejemplo. Las pretendidas visiones del monje Theodorico, de la monja Isabel von Schoenau (n. 1164) y de un desconocido de los años 1183-87 hicieron crecer la leyenda.
La veneración a S. Ú. se extendió muy rápidamente por todo Occidente y de este modo se desarrolló, a partir de una pequeña verdad histórica, toda una cadena de devotas narraciones producto de la libre fantasía. Las procesiones, peregrinaciones y comunidades bajo la advocación de S. Ú., extendidas desde Colonia por varios países, que ya en el s. XVI alcanzaban a toda Europa, mantuvieron el culto a la Santa. Los patrocinios -unidos a los traslados de reliquias- se introdujeron en numerosos textos de Misa y en oficios versificados. Invocada como patrona protectora (representada con el manto protector o en una pequeña nave rodeada de almas de implorantes de auxilio) por ciudades países y Universidades (París, Viena, Coimbra); como patrona de la juventud, de las maestras, de los tejedores y comerciantes de telas y en todas las ocasiones difíciles (para un buen matrimonio, contra las enfermedades infantiles, para una buena muerte, etc.), S. Ú. gozó -junto con sus 11.000 vírgenes- de una gran veneración. En el s. XVI Angela (v.) de Merici, la santa de Colonia, puso a su comunidad (las ursulinas) bajo su patronazgo. En Colonia es conmemorada su fiesta de modo destacado el 21 de octubre.
La leyenda de S. Ú. inspiró numerosas obras de arte dando lugar a una abundante iconografía; destacan el tríptico de E. Lochner (ca. 1440) de la Catedral de Colonia, los cuadros de Vivarini (Brescia), Niccoló di Pietro (Nueva York), Tintoretto (Venecia) y otros pintores italianos, la caja-relicario de S. Ú. con pinturas de Hans Memling (ca. 1489) que se encuentra en el Museo St. Jean de Brujas, etc. También en España el tema se halla tratado en obras de pintores catalanes del 1400 (Retablo de San Lorenzo, en Lérida, etc.)
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