Ugarítica, Lengua y Literatura LIT.
Categoria:
Literatura
Lengua semítica noroccidental (v. SEMITAS III), propia de la ciudad de Ugarit (costa norte de Siria; v.); desaparece ea. 1200 a.C. y se cultiva literariamente desde la primera mitad del Il milenio a.C. La literatura u. contiene el modelo estilístico de gran parte de las expresiones utilizadas por los hebreos en la Biblia.La ciudad de Ugarit servía de puerto comercial y lugar de tránsito entre el mundo mediterráneo y Mesopotamia; por esta causa sus ruinas, descubiertas y excavadas desde 1928, han proporcionado una gran cantidad de documentos escritos en lenguas y escrituras diversas,pero la lengua local ha resultado ser semítica, del grupo noroccidental, cercana al fenicio, al hebreo y al arameo, aunque la realización de parentesco es objeto de centroversia. Garbini sostiene que en el II milenio a. C. las tensiones dialectales del semítico noroccidental aún no habían producido idiomas diferentes; fue en el primer milenio a. C. cuando se produjo el desgajamiento que dio origen a las lenguas nacionales de Fenicia, Israel y Siria.Lengua. Se escribía en caracteres cuneiformes, aunque sin seguir el sistema mesopotámico de sílabas; como el fenicio, empleaba solamente signos para las consonantes, pero a diferencia de éste, para la letra álef tenía tres signos, correspondientes a las tres vocales fundamentales del semítico: ’a, ’i, ’u, lo que ha permitido comprobar que aún conservaba la determinación de los casos de la declinación mediante la vocal final de la palabra: nominativo -u, genitivo -i, acusativo -a. Los sonidos u. eran enseñados a los aprendices de escribas siguiendo el orden alfabético: ’a, b, g, b (j española) d, h, w, z (sonora), h (enfática), ( (enfática), y, i (ch francesa) 1, m, d (como en castellano tras vocal), n, z. (z castellana), s, ’ (sonido semejante a la arcada del vomito), p, 1 (enfática), q, r, t (fricativa), ¿ (enfática), t, ’i, ’u, á (apical); probablemente los signos ’i, ’u, ~ se añadirían posteriormente para transcribir nombres o palabras extranjeras no semíticas. Las palabras suelen estar en la escritura separadas por una cuña pequena.Como es normal en las lenguas semíticas, en u. las raíces consonánticas (generalmente tres) recibían una vocalización determinada para diferenciar los diversos significados y matices, así como para distinguir el nombre del verbo; esta diferenciación y matización se completaba por medio de preformativas (prefijos) y aformativas (sufijos), que podían constar de una o más consonantes (con o sin vocal propia); la reduplicación de alguna de las consonantes de la raíz era otro procedimiento que podía concurrir con los anteriores. Los nombres podían constar de una consonante y una vocal; de consonante, vocal (original o resultante de la reducción de un dipiongo) y consonante; de tres consonantes y sus vocales correspondientes; los de cuatro o cinco consonantes eran raros y en general estaban formados por reduplicaciones, repeticiones o intercalación de consonantes disimilatorias. Como preformativas consonánticas solían emplearse m-, n-, t-, í-, y-, que, a su vez, diversamente vocalizadas, podían añadirse al final del nombre en función de aformativas. En los verbos, junto a la forma simple, existían modificaciones que cambiaban su significado según el juego de vocales que se aplicara y según se utilizara -t- infija, n- preformante, reduplicación de la segunda radical, t- preformante, 1- preformante, ft- preformante; estas alteraciones de las formas simples irían acompañadas de la vocalización típica de cada una; los tiempos, modos y personas se indicaban mediante prefijos o sufijos determinados.La importancia del u. para los estudios bíblicos es muy grande, tanto desde el punto de vista de la sintaxis como del de la estructura poética, pues sus expresiones, modismos y técnica, estilística sirvieron de modelo a los hebreos. El paralelismo, o repetición del mismo concepto con palabras sinónimas, es común a ugaríticos y hebreos; como en la poesía hebrea, no hay rima, pero sí tendencia al ritmo proporcionado por el equilibrio o el contraste del número de los acentos tónicos en cada verso; también se utilizaban estribillos o frases que se repetían periódicamente formando las estrofas.Literatura En los mítos, los protagonistas son dioses, y en las sagas son héroes humanos. La mayoría de los textos literarios conservados son poéticos. En prosa están los documentos administrativos (listas estadísticas), nóminas de personal, recibos comerciales y personales (cartas, sellos de propiedad, contratos, etc.). De carácter religioso y ritual hay diversos textos, así como diversos fragmentos de veterinaria, astronomía, etc. Propiamente literarios se han hallado los siguientes: 1) poemas relacionados con el cielo de Ba’al y ’Anat; 2) la leyenda de Keret; 3) la leyenda de Aqhat; 4) el Nacimiento de los Dioses buenos; 5) el Casamiento de Yarili y Nikkal; y 6) otros fragmentos misceláneos. Gordon ha señalado no sólo que desde un punto de vista formal y de contenido hay una estrecha relación de la literatura hebrea con la u. (y la perdida fenicia), sino también que la literatura u. tiene amplias coincidencias con la de Mesopotamia (dada la relativa homogeneidad del mundo cultural semítico del Antiguo Oriente) y que sirve de eslabón entre la literatura hebrea y la griega primitiva, pues el mundo egeo y el semítico estuvieron durante el II milenio a. C. en estrecha relación.1) Ciclo de Ba ’al y ’Anat. Es difícil conocer si los fragmentos que nos han llegado formaban una unidad literaria o son poemas sueltos independientes en torno al mito del dios Ba’a] (V. BAAL), que, tras vencer al insolente dios del Mar (Yam), con la ayuda del dios artesano Katir Wa-Uassis, se reúne con la diosa ’Anal, que le logra la autorización del padre de los dioses, 11, y de su esposa la diosa Alerat para construirse un palacio. Ba ’al visita el mundo subterráneo donde reina el dios Mot. En ausencia de Ba ’al se nombra al dios ’Atar como rey de los dioses, designación que no es válida. ’Anat destroza a Mot y recupera el cadáver de Ba ’al, que vuelve a la vida.2) Leyenda de Keret. El rey Krt decide casarse con Hry, pero antes ha de sitiar la ciudad de Udin, donde vive el padre de la novia, el rey Pbl, que se niega al casamiento, aunque acaba accediendo. Se celebra un gran banquete. Tiene siete hijos, conforme en sueños se lo había prometido el dios 11. El rey Krt pasa por una crisis mortal, de la que sale envejecido, situación que aprovecha su hijo para intentar apoderarse del trono; no lo consigue, y es maldito por su padre.3) Leyenda de Aqhat. Dan’el implora del dios II la concesión de un hijo. Nace éste (Aqhat) y, ya crecido, le regala un arco que había hecho Ktr W-Hss; la diosa ’Anat se encapricha del arco, pero Aqhat no quiere dárselo ni aun a cambio de la inmortalidad; en venganza, ’Anat ordena matarlo y que se lo coman los buitres. La hermana de Aqhat, Pgt, intuye la muerte de Aqhat. Dan’el ordena la esterilidad de los campos hasta que rescata el cadáver de su hijo del vientre de las aves y lo entierra. La hermana se encarga de la venganza y emborracha a Ytpri para que confiese su crimen.4) Nacimiento de los dioses buenos. Probablemente se trata del libreto de un drama religioso con música, que se representaba ritualmente para asegurar la abundancia de alimentos. El representante de las privaciones era golpeado y, tras una comida en el campo de los dioses, al anciano dios II le nacen sendos hijos de dos mujeres, tras un rito afrodisiaco; los dos primeros hijos son el Amanecer y el Véspero, que van al cielo; los dos siguientes son dos niños tragones que reciben su copioso alimento en el desierto.5) Casamiento de Yarib y Nikkal. Se trata del dios lunar y de la diosa luna de la mitología mesopotámica. El dios promete ser un buen marido y pagar el precio de la novia, a la que ha elegido entre las varias que le ha ofrecido el casamentero.6) Otros fragmentos literarios. Unos, los rp’m (Refa’im), aparecen relacionados con el ritual del mito de la fertilidad; otros fragmentos breves son difíciles de clasificar.La literatura u. tiene felices expresiones metafóricas y un conjunto de recursos estilísticos muy elaborado, que aleja toda idea de primitivismo. Hay que distinguir, sin embargo, los textos que, evocando un pasado legendario, sirven para inculcar normas éticas de conducta social y familiar (respeto a los padres y al monarca, protección al huérfano y a la viuda, etc.), de los textos mitológicos y rituales tendentes a lograr la protección de los dioses de la fertilidad en la agricultura y ganadería.F. DÍAZ ESTEBAN.
BIBL.: C. H. GORDON, Ugaritic Textbook, Roma 1965; íD, Ugarit Literature, Roma 1949; M. DAHOOD, Ugaritic-Hebrew Philology, Roma 1965; C. F. A. SMÁFFER, Ugaritica, 4 vol., París 1939 ss.; C. VIROLLEAUD, La légende phénicienne de Danel, París 1936; íD, La Légende de Kérett, París 1936; ID, La déesse Anat, París 1938; ¡D, Le Palais Royal de Ugarit, II, París 1957, V, ib. 1965; A. HERDNER, Corpus de tablettes en cunéiforme alphabétiques découvertes d Ras Sharnra-LIgarit de 1929 d 1939, París 1936; F. GRÓNDA11L, Die Personennamen der Texte aus Ugarit, Roma 1967; M. C. ASTOUR, Hellenosemitica, Leiden 1965; G. GARBINi, Li Semitici di Nord-Ouest, Nápoles 1960; 1. GRAY, The Krt Text in the Literature of Ras Sharnra, Leiden 1955; ID, The Legacy of Canaan, Leiden 1957; T. H. GASTER, Thespis, Nueva York 1961; W. HERRMANN, Yarib und Nikkal un der Preis der Kutarat, Gotinga; ID, Ein Kultish-magischer Text aus Ras Schanra, Berlín 1968; 1. B. PRITCHARD, La Sabiduría del Antiguo Oriente, trad. de 1. A. LARRAYA, Barcelona 1966, 108-156.
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