Tukaram
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Biografía GER
Es el más importante de los poetas religiosos que la India tiene en lengua maráthi, hablada en el país de los maharatas, que se extiende junto al mar de Omán, al oeste de la península del Deccán. N. ca. 1518 y m. ca. 1650. Vino al mundo en Dehu, a unos 20 Km. al NO de Pooriá, al pie de la cadena de los SahyAdri; pertenecía a la casta inferior de los sudra, que forman el grueso del sector campesino de la India. Su padre era herbolario y tenía una tiendecita en el pueblo donde vivía con su numerosa familia. El pequeño T. no aprendió ni a leer ni a escribir, pero durante toda su infancia escuchó los relatos y los cantos religiosos dirigidos a Vithobá, forma de Visnú, venerado en el templo de Pandharpur, importante centro de peregrinación del país de los maharatas, al que iba a menudo la familia de Tukaram. Había escuchado los ablianga,"cantosininterrumpidos ", salmos breves consagrados a Visnú por Námdev (12701350), por Bhanúdás (1448-1513) y, sobre todo, por el gran poeta maráth! del s. ix, DnyAneshvar; estos cantos se recitan sin interrupción, intercalando el estribillo entre cada verso.Su padre murió, y T., con sólo 15 años de edad, tuvo que encargarse de la tienda y de cuidar de su familia. Se casó muy joven y, a causa del hambre, murieron su joven esposa y su primogénito. Se casó en segundas nupcias con una mujer autoritaria, lijábAi, pero abandonó el comercio y se dedicó a la vida contemplativa. A los 21 años tuvo un sueño durante el cual creyó ser iniciado por Bfibáji Caitanya. Aprendió de memoria los poemas y los abhanga de sus predecesores místicos y comenzó a dirigir con gran éxito los ejercicios religiosos, los. sermones y los cantos llamados kirtans. Se dice que la casta de los brahmanes se opuso decididamente a sus enseñanzas y le mandó arrojar todas sus obras al río; T. hizo lo que le ordenaban y permaneció después en las orillas del Indráyani meditando durante 13 días. Al cumplirse el catorceavo día sus cuadernos reaparecieron nuevamente en la superficie de las aguas y el poeta pudo seguir reuniendo a sus discípulos y componiendo sus abhanga. Como no sabía escribir, sus discípulos hacían el papel de escribientes. Los manuscritos se conservan todavía en Pandbarpur. Ya en vida fue un personaje legendario, y las numerosas biografías que de él existen cuentan sus múltiples prodigios. Shiváji, el famoso jefe militar de los maharatas, fue discípulo suyo y le profesó una gran veneración. T. murió en circunstancias muy singulares; cuenta la leyenda que, mientras se hallaba en éxtasis al borde del Indráyani cantando abhangas junto a sus discípulos, desapareció súbitamente de su vista y no volvió jamás.T. dejó 4.500 abhangas de alabanza a Visnú en su manifestación como VithobA, que enseñan que el camino hacia la redención espiritual es creer en él. La edición Indu Pralcách publicada en Bombay en 1873 por V. P. Chátri contiene 4.607 abhangas, y la edición tradicional publicada en Pooná en 1909 por V. N. lóg contiene 4.149; esta última va acompañada por una traducción en marAthl moderno que interpreta del modo tradicional los pasajes oscuros. Estos poemas se recitan en la liturgia del templo a VithobA de Pandharpur, bien durante los oficios diarios o en la gran peregrinación anual. El estilo es directo, vigoroso, duro y violento a veces; el tono es grave, de gran religiosidad y sin alegría; utiliza a veces la invectiva y la paradoja. Las imágenes y los símbolos están tomados de la vida cotidiana, de las costumbres; no hay sistemas teológicos claramente definidos; son poemas cantados, himnos apasionados ardientes de fe y amor por lo divino, que incluso en nuestros días se oyen en labios de millones de campesinos maharatas, sobre todo en el grupo de "Peregrinos". La unidad central viene asegurada por una misma idea. El nombre y los cantos religiosos de T. siguen vivos en el país de los mabaratas, en la India. Puede considerárseles como una de las más bellas y apasionadas expresiones del amor a Dios.J. ROGER RIVIÉRE.
BIBL.: TUKARAM, Psaumes du pélerin, traducción, introducción y comentarios de G. A. DELEURY, París 1956 (serie Connaissance de I’Orient); Contemporary Indian Literature, a Symposium, Nueva Delhi 1957, 139, 198.
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