Trujillo (P) IV. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
Muchos de los monumentos de T. han sufrido, a causa de los terremotos, sucesivas reconstrucciones y arreglos. De ahí que el primer capítulo de la arquitectura de la ciudad resulte difícil de establecer. Lo cierto es que la urbe creció rápidamente hasta alcanzar a finales del siglo un papel preponderante, que amenazaba arruinar a poblaciones próximas, como Saña. Aunque la estructura urbana parece establecida desde esa época, su fisonomía monumental, aparte -de las reformas y nuevas construcciones de los s. XIX y XX, es dieciochesca.En lo fundamental, los monumentos de T. revelan la influencia de la arquitectura limeña. La catedral, cuya construcción se inicia en 1647, según planos de Diego Maroto, es visitada a finales de siglo por Fernando García y el maestro de las obras, Pedro Bautista, para estudiar las reparaciones que habían de hacerse a causa de los daños originados por el terremoto de 1687. Durante la centuria siguiente, se acusan nuevos desperfectos y reformas debidas a los mismos motivos. Consta de tres naves, la central más ancha, y fachada con portada flanqueada entre torres, toda ella de proporciones achaparradas, a fin de contrarrestar el efecto de los terremotos.Durante la centuria siguiente es cuando la ciudad, en el plano monumental, adquiere su fisonomía. Como en el periodo anterior, la influencia limeña continúa marcando la pauta de las principales realizaciones. De ese siglo son algunos edificios que, pese a los movimientos de tierras, han llegado a nosotros; entre ellos, la iglesia del Hospital de Belén, con bella portada de frontón abierto, y la iglesia del Carmen. El retablo más importante es el de la catedral, exento, sin precedentes en el virreinato, expresiva creación de un artista asimilado plenamente al barroco, lo mismo que en el de San Lorenzo o en el púlpito de S. Agustín. La arquitectura civil, más sujeta a los cambios y transformaciones urbanísticas de la ciudad, nos ha dejado algunos ejemplos lo suficientemente expresivospara comprender el carácter de la ciudad a fines del xvin. Son frecuentes las casas con bellas portadas decoradas y ventanas de madera con celosías de gran desarrollo (p. ej., en la plaza Mayor, casa Herrera y casa Ganoza).V. NIETO ALCAIDE.
BIBL.: E. MARCO DORTA, La arquitectura barroca en el Perú, Madrid 1957; D. ANGULO, Historia del Arte hispanoamericano, IPIII, Barcelona 1950-56 (los capítulos sobre Perú por E. MARco DORTA); E. MARCo DORTA, Arte hispanoamericano, en Ars, 1973.
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