Tierra Iv. Geografia (zonas y Regiones Geográficas). GEOG.
Categoria:
Geografía
Puesto que la Naturaleza es de por sí variada y el hombre (las civilizaciones, las sociedades, las técnicas) también, se comprende que sobre la superficie terrestre haya una gran diversidad de paisajes. La Geografía (v.) tiende a establecer una tipología y una jerarquía de los mismos. También trata de estudiar la ordenación de los paisajes (v.) por y para el hombre en lo que llamamos zonas, dominios, áreas, provincias, regiones y comarcas.1. Aproximación al tema. a) Precisiones terminológicas. El empleo de palabras como las últimas mencionadas es bastante anárquico en la mayor parte de los países e idiomas. Es muy frecuente, p. ej., usar como sinónimos los vocablos zona y región; es asimismo frecuente que unos geógrafos denominen comarca a lo que otros llaman región; dominio, área y provincia son términos que se usan menos en Geografía física que en otras disciplinas y, cuando se utilizan, se hace de forma imprecisa. La palabra región tiene mayor predicamento entre los geógrafos; es también la más utilizada por economistas, sociólogos, políticos y por el hombre de la calle.Se ganaría mucho en claridad si los geógrafos se pusieran de acuerdo sobre tales cuestiones terminológicas que nunca, en ninguna ciencia, son baladíes, y que mucho menos debieran serlo en el caso de la Geografía. Los botánicos, p. ej., son más disciplinados que los geógrafos en este terreno, como dice muy bien Sorre (o. c. en bibl.). Mientras que estos últimos casi no usan más que la palabra región para designar las unidades terrestres de diversos órdenes, los fitosociólogos han establecido una útil jerarquía de términos: regiones, dominios, sectores y distritos. Es cierto que en el caso de la Geografía resulta más difícil aplicar un sistema tan coherente y homogéneo, pero valdría la pena intentarlo y llegar a un acuerdo universal sobre el alcance de las palabras a que antes nos hemos referido. Algunos intentos se han hecho, pero ninguno llegó a feliz término, ni los que pretendieron establecer una jerarquía (de mayor a menor extensión: zona, dominio, región, comarca), ni los que quisieron utilizar únicamente el vocablo región, hablando de regiones elementales, regiones de segundo orden y grandes regiones. A este último caso pertenece la propuesta de Sorre y al primero de Peguy (o. c. en bibl.), para quien la jerarquía de términos a emplear debería ser la siguiente: zonas, husos, áreas, provincias y regiones.La mayor parte de los geógrafos están de acuerdo en reservar el término zona para las grandes áreas de lasuperficie terrestre delimitadas de modo aproximado por paralelos; es el sentido que los griegos dieron a esta palabra y el que utilizaremos en este artículo. Reservaremos, en cambio, la palabra región (equivalente a área de Peguy) para las superficies de características parecidas pero de extensión menor que las zonas y cuyos límites no guardan relación con los paralelos. Así, diremos, p. ej., zona tropical, zona de la sabana, zona templada; y región monzónica, región oceánica, etc.b) Fundamentos de la división zonal y regional. La división zonal de la T. se basa, en último término, en razones de orden astronómico, en tanto que las regiones responden a motivaciones geográficas. El clima (v.) es el factor básico de la división zonal de nuestro planeta; la estructura de la superficie terrestre (distribución de tierras y mares, orientación de las costas, relieve) lo es de la fragmentación regional de las zonas.La mayoría de los geógrafos siguen este criterio a la hora de trazar las grandes divisiones naturales de la Tierra. Desde Hettner (1908) a Birot (1970) se ha intentado por el camino contrario, es decir, dando primacía a los factores de orden estructural, geológico, que permiten hacer las divisiones de primer orden, mientras que los hechos climáticos o bioclimáticos sólo sirven para subdividir aquéllas.Es más frecuente, y más geográfico, que se haga la división del mundo en zonas y regiones sobre la base del clima, porque los paisajes guardan estrecha relación con éste; las formaciones y asociaciones vegetales, los suelos, el régimen de los ríos y hasta ciertos aspectos del modelado del relieve están ligados a las características del clima. A cada tipo climático corresponde un tipo de vegetación, con bastante frecuencia un tipo de suelo, una manera especial de comportarse los ríos, unos sistemas morfogenéticos y unas formas topográficas específicas. De ahí que, en estos últimos años, se hable de Geografía zonal, considerándola como el lógico puente que enlaza la Geografía general o sistemática y la Geografía regional.c) Divisiones de base climática. Las múltiples clasificaciones de los climas (v. CLIMATOLOGÍA) difieren según el objeto que persiguen; necesariamente, no puede ser igual la clasificación de los climas según un geomorfólogo, un hidrólogo, un botánico, un agrónomo, etc. Aquí se adoptó el punto de vista del geógrafo, sin descender tampoco, dentro de este punto de vista, a detalles y subclasificaciones por debajo de las grandes regiones.En todos los casos, sin embargo, los dos elementos que fundamentalmente sirven para establecer los grandes compartimentos climáticos de nuestro planeta son la temperatura (V. TEMPERATURA II) y las precipitaciones (V. LLUVIA, NIEVE). Que en algunas clasificaciones se tenga en cuenta la vegetación, como factor básico, no invalida lo dicho, ya que la vegetación depende del régimen de las precipitaciones y sobre todo de la duración de la estación seca si la hay, y del régimen térmico y en particular de la duración de la estación fría, cuando existe. Que en otras clasificaciones se parta de la distribución mundial de las presiones (v. PRESIÓN II) y vientos (v.), de los grandes centros de acción que rigen la circulación general atmosférica, no es tampoco extraño, porque en último término hay estrechas relaciones entre las tres variables: presión, temperatura, precipitaciones.No vamos ahora a analizar, ni siquiera de modo somero, las clasificaciones de los climas mundiales que más éxito o divulgación han alcanzado (Supan, Kóppen, De Mar (esto sólo en las montañas extratropicales) debidos a la desigual exposición de las vertientes respecto a los rayos solares y los fenómenos de estancamiento y foehn (mayor y menor humedad), en relación con la dirección de las cadenas montañosas respecto a los vientos.Dos grandes tipos bioclimáticos pueden distinguirse, los cuales se corresponden con las altas montañas de las zonas templada-fría y tropical. Los Alpes (v.) europeos pueden servir de modelo en el primer caso. Su escalonamiento bioclimático es, en líneas generales, el siguiente: 1° piso montano de caducifolias (robles y hayas) hasta 1.800 m. aprox. en las solanas, y los 1.200 m. en las umbrías; 2° piso subalpino de coníferas parecido a la taiga (abetos y piceas en los lugares húmedos, alerces en los secos); 3° piso alpino (entre 1.800 y 2.400 m.) correspondiente a las praderas y a las landas o tundras de altitud; 4° piso nival por encima del nivel inferior de las nieves permanentes.En las montañas ecuatoriales, desde la base, ocupada por la llamada selva virgen, hasta las cumbres, se pasa por los siguientes pisos: 1° bosque denso o higrófilo de montaña (temperate rain forest de los ingleses), menos espeso, con árboles menos altos, de especies menos variadas (predominan las perennifolias sobre las caducifolias) y con lianas menos grandes que en el ecuatorial de la base; 2° selva nublada o "bosque de nubes" o de nieblas (cloud forest) con árboles tropicales o templados achaparrados, de troncos retorcidos y con follaje invadido por epifitas, musgos y líquenes; en algunas montañas, predominan en este piso los bambúes; 3° a partir de una determinada altura, muy variable según las regiones, los árboles desaparecen y son sustituidos por matorrales de ericáceas (brezos, rododendros) caracterizadas por su gigantismo, de modo que en nada se parecen a las equivalentes landas de la zona templada; 4° el piso alpino también difiere del correspondiente a esta última, ya que al lado de las gramíneas y ciperáceas hay matas y arbustos de tronco corto y largas hojas; en los Andes, se distingue el piso alpino húmedo (páramo) y el seco (puna).V. t.: GEOGRAFÍA; GEOLOGÍA FÍSICA; RELIEVE (Geografía); OROGENIA; COSTAS; OCEANOGRAFÍA Y OCEANOLOGÍA; HIDROLOGÍA; HIDROGEOLOGíA; CLIMATOLOGÍA; HIDROSFERA; BIOSFERA; ATMÓSFERA; etc.A. FLORISTÁN SAMANES.
BIBL.: M. SORBE, Les fondements de la Géographie humaine, 4 vol., París 1943-52; A. A. MILLER, Climatología, Barcelona 1951; P. DUCHAUFOUR, Précis de Pédologie, París 1960; R. BIASUTTI, II paesaggio terrestre, 2 ed. Turín 1962; 1. LABASSE, Vorganisation de I’espace, París 1966; N. POLUNIN, Éléments de Géographie botanique, París 1967; G. LEMÉE, Précis de Biogéographie, París 1967; G. BERTRAND, Paysage et géographie physique globale. Esquisse méthodologique, "Rev. Géographique des Pyrénées et du Sud-Ouestn, Toulouse 1968, 249-272; H. ELHAI, Biogéographie, París 1968; P. CLAVAL, Régions, nations, grands espaees, París 1968; G. ROUGERIE, Géographie des paysages, París 1969; G. VIERs, Géographie zonale des régions froides et tempérées, París 1970; A. HUETZ DE LEMPS, La végétation de la Terre, París 1970; O. DOLLFUS, L’espace géographique, París 1970; P. BIROT, Les régions naturelles du Globe, París 1970; P. PEDELABORDE, Introduction á l’étude scientifique du climat, París 1970; CH. P. PEGUY, Précis de Climatologie, 2 ed. París 1970.
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