Tarragona II. Prehistoria y Arqueología. HIST.
Categoria:
Historia
Situada la capital sobre una roca de 70 m. sobre el mar, en tres terrazas escalonadas hasta la desembocadura del río Francolí, fue supuesta la griega Callipolis por Bosch Gimpera y etrusca por Schulten, fundada en el s. VI a. C., hipótesis en la que hoy nadie cree. Acuñó moneda ibérica de imitación emporitana, en plata, con el nombre Tarakon, y del tipo del jinete con el topónimo Cese, como capital de los cesetanos, que se extendían desde el Ebro al Llobregat, por la costa. Según texto de Livio (Tarraco Scipionum opus) fue fundada en el 218 a. C. por Cneo y Publio Escipión, y convertida en base de operaciones contra los cartagineses, capital de la Hispania Citerior y centro importante del comercio del vino, aceite y tejidos de colores. En el 174 a. C. desembarcó en T. Tiberio Graco, y en el 134 a. C., Escipión Numantino. Augusto residió en T. los a. 26-25, mientras preparaba la guerra cántabra, y la hizo capital de la Tarraconense (v.); adoptando el sobrenombre de Julia y el título de Colonia Urbs Triumphalis Tarraco, rindió homenaje a César desde el45 a. C. Su decadencia como ciudad romana comenzó con el ataque de francos y alamanes en el 265 y terminó con la conquista de Eurico en el 476.Restos arqueológicos. La terraza superior comprendía la acrópolis con los templos, uno octóstilo corintio, dedicado a Augusto en el a. 15, conocido por las monedas y restos en el museo, entre ellos columnas de 12 m. de alto, y otro a Júpiter Ammon, con vestigios in situ o reutilizados en la catedral y un clípeo esculturado en el museo. También debía estar el ara consagrada en el 25 a. C. a Octavio, reproducida en las monedas con el palmito que creció sobre ella, atribuyéndolo el Emperador no a prodigio sino a lo poco que se sacrificaba en ella. La terraza media contenía el foro (de la plaza del Pallol) y el palacio de Augusto, tal vez en el llamado pretorio o casa de Pilatos, excavado recientemente. La terraza inferior estaba totalmente ocupada por el circo, del cual se conserva la planta y- buena parte de las estructuras; cortaba la ciudad de pate a parte. Entre la ciudad alta y el mar se extendían los nuevos barrios romanos, con el foro conservado en gran parte, el teatro y el anfiteatro, sobre cuya arena se ha descubierto una iglesia paleocristiana. En toda la ciudad alta hay numerosas inscripciones y restos antiguos in situ o utilizados en obras más modernas.Las murallas rodean la parte alta de la ciudad, en unos 1.400 m., pero en el s. XVI se conservaban aún los tramos que unían la acrópolis con el puerto. Actualmente poseen dos aparejos, el llamado ciclópeo en la parte baja, con algunas puertas, y sobre él otro de sillares pequeños y regulares. Ambas han sufrido muchas destrucciones y reparaciones, y el problema de su estructura y cronología es de difícil solución. Para Schulten, la muralla megalítica es etrusca y data del s. VI a. C.; para Bosch Gimpera, ibérica y de la misma data; García y Bellido la estima de poco antes del 218 a. C. y obra de Aníbal para prevenir posibles desembarcos romanos. Para Serra Vilaró, que exploró el interior de los muros, la muralla sería del s. III a. C.; las cerámicas proporcionan una fecha ligeramente anterior al 218 a. C. Tal vez debería concluirse que los romanos del s. III a. C. aprovecharon una muralla anterior.Extramuros se hallaba una necrópolis (junto al mercado) y otra paleocristiana de los s. IV-VI, junto al puerto antiguo del Francolí, en la actual Fábrica de Tabacos, con enterramientos in situ y museo. En la vía de la costa, hacia el N, se conservan la torre de los Escipiones, mausoleo de un cierto Cornelio, con relieves de Attis; las canteras del Médol, de época romana, y el arco de Bará, de principios del s. ii, con pilastras corintias, límite del territorium de Tarraco. Hacia el O, el acueducto de las Ferreras, de dos hileras de arcos, que llevaba el agua del Gayá a Tarraco, y el mausoleo de Centcelles (Centumcellae), tardorromano, seguramente de Constante I (m. en 350), con cúpula de mosaicos. El museo guarda importantes colecciones de restos arquitectónicos, mosaicos, esculturas, cerámica, inscripciones, etc., romanos.A. BELTRÁN MARTÍNEZ.
BIBL.: P. BoscH GIMPERA, Problemes d’historia antiga i arqueologia tarragonines, Tarragona 1925; A. SCHULTEN, Tarraco, Barcelona 1958; A. BELTRÁN, La muralla ciclópea de Tarragona, Barcelona 1965.
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