Suabia GEOG.
Categoria:
Geografía
Región alemana que primero ocuparon los celtas y más tarde los romanos, fundando Tiberio en el 15 a. C. la provincia de Retia; sin embargo, la Germania del Sudoeste no fue sometida hasta el 100 d. C. Desde principios del s. iii, los alamanes (v.) procedentes del Nordeste atravesaron el limes del Imperio romano y se fundieron con los germanos, estableciéndose en los agri documates, entre el Rin, el Lalm y el Danubio. De la fusión de los alamanes con el resto de la población celto-romana, se formó el pueblo suabo-alamán. Tras la derrota del Zulpich (496), los alamanes quedaron sometidos al Imperio franco, aunque conservaron algunos ducados. El cristianismo penetró en el país desde el s. vii, gracias a la labor difusora de los obispos de Constanza y Augsburgo, que fundaron numerosos monasterios, alrededor de los cuales surgieron ciudades, que fueron focos de evangelización.Las vicisitudes del ducado. En la Alta Edad Media, S. fue un ducado limítrofe con Francia, de fronteras muy complicadas. Sin embargo, la sublevación de Teobaldo contra Pipino, sofocada en el 746, trajo como represalia la abolición de esta dignidad y la confiscación de bienes, que revertieron a la monarquía carolingia. El duque Bertoldo permaneció semiindependiente, y al reconocer su sucesor Bernardo I al rey Enrique II recibió como recompensa la confirmación de la dignidad ducal. El emperador Otón II cedió el ducado a su sobrino Otón, que fue también duque de Baviera (desde el 976). Con Hernán II poseyó también la Alsacia, y durante el s. xi muchos duques de S. ostentaron la dignidad imperial, con lo que el territorio ducal fue engrandecido. Con Federico I, conde de Hohenstaufen, quedaron mermadoslos dominios del ducado suabo, al tener que ceder al pretendiente Bertoldo de Zahringen Brisgovia y el prebostazgo imperial sobre Zurich. Por el contrario, durante el gobierno del futuro emperador Federico II, recuperó de manos de éste muchos bienes feudales y aumentó sus territorios al extinguirse la casa de Zahringen (1218).Bajo el gobierno de la casa de Württemberg. Conrado IV cedió el ducado a su hijo Conradino (1254) que, preocupado por los problemas italianos más que por los asuntos germanos, lo cedió en feudo al conde de Württemberg. También fueron duques destacados de S. los margraves de Baden y Turingia y los condes de Hohenzollern, así como los condes de Wittemberg, quienes consiguieron el predominio en el ducado pese a los deseos de Rodolfo de Habsburgo de que su segundo hijo Rodolfo ostentara este título, si bien obtuvo los derechos ducales de soberanía. A la muerte de Rodolfo (1291), comenzaron las luchas de rapiña entre los Estados del Imperio y Austria, que terminaron con la paz de Spira (1307), acordada bajo los auspicios de Alberto I.La lucha contra la casa de Württemberg. Desde el s. xiv, el ducado se vio ensangrentado por la guerra contra la casa de Württemberg que comenzó con los ataques del emperador Luis el Bávaro contra el conde Ultrico 111 de Württemberg. El país se dividió; mientras se formaba la Liga de las Naciones de S., apoyada por el conde de Württemberg (1331), los señores bávaros se aliaron en la Liga de Schlegeler (1360), apoyados por Austria. Esta potencia fue la gran beneficiaria de las guerras, pues obtuvo Friburgo y Brisgovia (1369). La lucha intestina de estas ligas alentada por Austria fue desfavorable para el conde de Württemberg, quien tuvo que renunciar al prebostazgo (1378), el cual recayó en Federico de Baviera. Austria mantuvo una política de balancín, pues se alió con la Liga de las Ciudades de S. (1382), robusteciéndose por la anexión a la Liga de las sociedades de caballeros, muy numerosas en el país. También el conde de Württemberg vio robustecida su posición al sometérsele muchas ciudades en Dóffingen (1388). Para restablecer el equilibrio, el rey Wenceslao ofreció la paz de Eger (1389), pero las luchas continuaron, sobre todo en las ciudades de la Liga de Schlegeler y en las orillas del lago Constanza, contra el con de Württemberg, hasta que éste, suficientemente fuerte por la alianza de varios príncipes, obligó a deshacer la federación (1395). Poco tiempo duró la paz, pues con el pretexto de las violaciones de los derechos de las ciudades por el rey Ruperto, se reanudaron las hostilidades, formando el electorado de Maguncia, Württemberg, Baden y 17 ciudades bávaras la Liga de Marbach (1405). El emperador Segismundo cedió el prebostazgo de S. a Juan Tuchsess de Waldburg; sin embargo, ni esta medida ni la fundación de la Liga de S. Jorge para el mantenimiento de la paz dieron los resultados apetecidos, pues aunque todos los Estados y ciudades de S. acudieron al llamamiento del Emperador para reunirse en Esslingen (1488), a fin de obtener la paz con el esfuerzo de todos, pronto las revueltas de los campesinos, sugestionados por las predicaciones luteranas, volvieron a ensangrentar el país suabo.Las luchas religiosas. La Reforma se difundió rápidamente por S. Muchos de sus Estados, como Württemberg, Ulm, Reutlingen, Esslingen y Heilbrom, se contaron entre los más entusiastas miembros de la Liga de Esmalcalda, al disolverse la cual (1547) fueron castigados con crecidas multas. La lucha religiosa fue aprovechada por los condes de Württemberg y Austria para conseguir la hegemonía en S.; aquéllos con la colaboración de los proSUABIA - SUÁREZ, FRANCISCOtestantes; los austriacos, con la de los católicos. Durante la guerra de los Treinta Años (v.) el país fue campo de lucha, debiendo pagar a raíz de la paz de Westfalia (v.; 1648) una crecida indemnización a Suecia y ceder la Alsacia, que pasó a poder de Francia.Los tiempos modernos. Durante las guerras del Directorio, el país fue lugar obligado de paso para sus tropas, imponiéndosele en la paz de Luneville (1801) la pérdida de todo el territorio suabo de la orilla izquierda del Rin, anexionado a Francia. En realidad, la estructura de S. perduró hasta 1803, año en que Napoleón abolió los pequeños principados y señoríos feudales. Posteriormente, la historia de S. se confunde con la de Baviera (v.), Württemberg y Baden.M. J. ÁLVAREZ PANTOJA.
BIBL.: KEim, Schwabische Retormationsgeschichte, Tubinga 1855; 1. AAS, Schawabenland, Bielefeld 1925; P. F. STUIN, Geschichte Württemberges, Gotha 1882-87.
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