Sobrarbe y Ribagorza, Condados de GEOG.
Categoria:
Geografía
Sobrarbe y Ribagorza son dos tractos geográficos sitos en la vertiente meridional del Pirineo, de difíciles comunicaciones por los puertos que llevan a Francia y mejores accesos por el S hacia las tierras oscenses. Los romanos no establecieron vías sobre este tracto del Pirineo, y en época visigoda continuó en aquellas tierras una modesta vida rural sin personalidad política clara.Sobrarbe se extiende entre los ríos Gállego y Cinca y agrupa, al S de la divisoria orográfica de los Pirineos, los valles altos de Gistaín, Bielsa, Tella, Añisclo, Fanlo y Broto. Una civitas rural existía en época romana en torno a un oppidum principal, llamado Boletum, del que procede el topónimo actual de Boltaña, que los musulmanes llamaron Bortancia; pero esta denominación territorial se perdió y en el s. XI surgió la de Sobrarbe o Suprarbe, es decir, tierras sobre la sierra de Arbe; el topónimo antiguo lo había suplido un accidente geográfico.Ribagorza abrazaba otro tracto geográfico, lindante al N con el condado de Comminges; en él se encajaban los valles de los ríos Noguera Ribagorzana, que separaba del señorío de Erill y del condado de Pallars, y Ésera, que formaba frontera con Sobrarbe e Isábena; los límites meridionales eran poco definidos, contiguos en la Alta Edad Media a los valiatos musulmanes de Lérida y Huesca. Ripacurcia, que es su denominación latinizada, suena desde la Alta Edad Media en recuerdo también de su configuración geográfica; y por el valle del Isábena es tierra muy vulnerable y abierta al S, por lo que en todo tiempo abundaron las fortalezas defensivas; cuando en el s. IX se constituyó una frontera definida, Fantoba y Gúel cristianas se opusieron a Castigaleu, Lascuarre y Lagúarrés musulmanas. Estas tierras ribagorzanas carecen de verdadera unidad geográfica, y sus comunicaciones son muy precarias salvo hacia el S.Comienzos históricos. Sobrarbe y Ribagorza aparecen en la historia tras la invasión musulmana de la península Ibérica; Pipino, rey franco, había liberado de musulmanes Septimania en el 759 y durante 20 años quedó establecida una frontera permanente entre el reino franco y el emirato de Córdoba, hasta que en el 778 Carlomagno rompió aquel equilibrio con su expedición a Zaragoza; fracasado su intento de establecer un protectorado sobre las tierras musulmanas en que abundaban gentes contrarias al emir Abderramán, los indígenas cristianos simpatizantes con Carlomagno, barridos de sus tierras pirenaicas por el emir cordobés, se asentaron en el Sur de las Galias y se inició un fermento político entre los cispirenaicos para someterse espontáneamente a los francos, a cambio de la defensa de sus personas, territorio y fe. Los protectores francos respetaron a los indígenas de estos valles, prácticamente libres de autoridades musulmanas y que mantenían sus propiedades, respetando la ley goda y su justicia y hasta el privilegio de exención de impuestos y cargas militares que no fuera la propia defensa de su tracto territorial.Sobrarbe y Ribagorza dependieron así del condado franco de Toulouse ya en tiempos del conde San Guillermo, es decir, desde principios del s. IX. Sus tierras eran un apéndice al condado franco bajo el mandato de los condes Bigón y Berenguer (806-835). Pero durante las revueltas internas de los últimos años de Luis el Piadoso, un tal Galindo Aznar, hijo del conde de Aragón Aznar I Galíndez, ocupó por la fuerza estos valles, hasta que, reintegrado a la soberanía sobre su condado aragonés, la tierra de Sobrarbe y Ribagorza volvió al dominio de los condes de Toulouse. Los condes tolosanos Frédolo, su hermano Ramón y el hijo de éste Bernardo volvieron a señorear sobre estas tierras; hasta que al morir violentamente el conde Bernardo en el 872 se inició la historia independiente de los condados de Sobrarbe y Ribagorza.Independencia. Un bigorritano llamado Ramón I (884920) fue el primer conde independiente; personalidad política destacada, pactó con los musulmanes del Ebro, intentó comprar la ciudad de Zaragoza a Lope ibn-Muhammad, auxilió a su sobrino Sancho I Garcés a ocupar en el 905 el trono de Pamplona; y no contento con su extraordinaria independencia política pretendió la autonomía religiosa, separando sus tierras del obispado de Urgel (v. LÉRIDA III, 1). El primer obispo de estas tierras fue Adulfo, sin sede -propia, pero a los 23 años de pontificado se vio obligado a reconocer la irregularidad de su situación y aceptó la dependencia respecto del obispo urgelés. La sede del obispo ribagorzano fue Roda de Isábena, localidad en lo alto de una colina bien amurallada, centro del valle y paso de una vieja vía romana. Se prefigura así el especial papel de los vínculos religiosos para esta comarca, con varios viejos monasterios, algunos de época visigoda, sujetos a la regla de antiguos pactos monásticos, y numerosas iglesias propias.La paz de estas gentes con los musulmanes se rompió en el 908, pues el valí de Huesca al-Tawil invadió Ribagorza, destruyendo al paso Roda de Isábena; además, Ramón I, que era también conde de Pallars (v.), al fallecer en el 920 dio independencia a Sobrarbe-Ribagorza a fin de atender patrimonialmente a sus cuatro hijos, de los que Bernardo (920-956) y Mirón heredaron estas tierras, aunque, de acuerdo con la mentalidad de la montaña pirenaica, respetando la prioridad a Bernardo, como hermano mayor. Bernardo de Ribagorza casó con una hija de Galindo II Aznar, conde de Aragón, lo que debió de facilitar la tarea de liberar de musulmanes todo el territorio de Sobrarbe. Su hijo Ramón II (956-960), casado con la francesa Gasenda (m. ca. 990), fue padre de cuatro hijos, según el códice de Roda; tres de ellos le sucedieron en el condado y se llamaron Unifredo (964-979), Arnaldo (964990) e Isarno (964-1003), este último muerto, según la tradición, en Monzón durante un combate contra los musulmanes; dos hijas, Ava y Toda (ésta no figura en el códice citado), también desempeñaron papel político, pues Ava fue la esposa del conde castellano García Fernández, y título para ulterior reclamación de la herencia de estos condados por Sancho III el Mayor (v. SANCHO III DE NAVARRA); Toda casó en 1006 con Suñer, conde de Pallars,y en ese año hubo de hacerse cargo de Sobrarbe-Ribagorza.Otro hijo, Odesindo, que tampoco se cita en el códice de Roda, fue consagrado a la Iglesia y mezclado en los intentos de obtener obispado privativo para los condados; en el 956 se instauraba la sede episcopal en Roda de Isábena, y los condes ponían de obispo a su hermano Odesindo, quien pontificó durante los a. 956-976 con el asenso de Aimerico, metropolitano de Narbona, que personalmente asistió y consagró la iglesia de Roda, erigida en honor de Vicente, mártir zaragozano. Pero las penurias del obispado rotense las seguía supliendo el ramillete de monasterios protegidos por los condes, como Obarra, Lavaix, Alaón; éste recibía ricas dotaciones del conde Unifredo y su madre, Ermesinda, hacia el 970, en tiempos de su abad Oriulfo; así resultó menos grave la nueva destrucción de Roda, a manos del valí `Abd al-Malik en 1006; el obispo Aimerico cayó prisionero, dejó en rehenes a un sobrino suyo y marchó a Francia para negociar su rescate; luego restauró la sede ribagorzana en Llesp, localidad cercana a Lavaix, y terminó reconociendo de nuevo la dependencia de su sede respecto a la de Urgel. Cuando le sucedió en el obispado rotense Borrell (1017-26), éste no tuvo inconveniente en recibir la consagración en la propia Seo de Urgel.Anexión a Aragón. El cataclismo político de 1006 fue atendido por la condesa Toda, fallecidos los tres condes sus hermanos; casó con su tío Suñer, conde de Pallars, pero muerto en 1008, en vez de confiar el condado de Ribagorza a su hijo Ramón, heredero de Pallars, prefirió promover a un sobrino suyo bastardo, Guillermo Isarno, quien defendió Sobrarbe y Ribagorza hasta su muerte en 1017, cuando intentaba conquistar el valle de Arán. Entonces ocupó estos condados Sancho III el Mayor, rey de Pamplona, en virtud de los derechos de su esposa como bisnieta del conde Ramón II; así que la legítima heredera de estas tierras, Da Mayor, esposa repudiada del conde Ramón Suñer, fue expulsada del territorio en 1025, durante una revuelta. Sancho III el Mayor rehizo la iglesia de Roda, que se volvió a consagrar en 1018, y su obispo continuó dependiendo del de Urgel. Desde entonces Sobrarbe y Ribagorza siguieron los destinos de las tierras orientales del imperio de Sancho III de Pamplona; cedidas a su hijo Gonzalo con la dignidad real, al ser asesinado éste en 1045 por Ramonet de Gascuña en la puente de Monclús, su hermano Ramiro I, régulo de Aragón, anexionó Sobrarbe y Ribagorza a su reino.Á. CANELLAS LÓPEZ.
BIBL.: M. SERRANO Y SANZ, Noticias y documentos históricos del condado de Ribagorza hasta la muerte de Sancho Garcés III, Madrid 1912; F. VALLS TABERNER, Els origens dels comtats de Pallars i Ribagorza, "Estudis Universitaris Catalansn IX, Barcelona 1916; J M. LACARRA DE MIGUEL, Aragón en el pasado, Zaragoza 1960; R. D’ABADAL, Els comtats de Pallars e Ribagorza, en Catalunya carolingia, Barcelona 1955; J. M. Pou, Los últimos condes de Ribagorza, Barcelona 1935; L. RUBIÓ, Estudio históricolingüístico del antiguo condado de Ribagorza, Lérida 1955.
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