Sitwell, Edith
Categoria:
Biografía GER
Poetisa, conferenciante y escritora inglesa, n. en Scarborough, Yorkshire (Inglaterra) el 7 sept. 1887 y m. en Londres el 9 dic. 1964. Hija de un baronet, se crió en el seno de una familia de rango y posibilidades, disfrutando de la educación que la alta sociedad inglesa reservaba para los de su clase. Era inequívoco el sello aristocrático y eduardiano de la familia y de Edith, la cual siempre mantuvo su independencia de carácter en una época gregaria y popular.Poesía anterior a 1940. Empezó a escribir durante la I Guerra mundial, y se situó a la cabeza del movimiento vanguardista inglés con una serie de antologías llamadas Wheels (Ruedas), más o menos paralelas a las publicadas por los grupos georgiano (v.) e imaginista (v. IMAGINISMO). Wheels apareció anualmente desde 1916 hasta 1921, y su mismo título geométrico, inestable y dinámico, simbolizaba el interés del grupo por la precisión verbal, a la vez que el contexto de donde procede sugería el escepticismo y la desilusión que, como consecuencia de la guerra, sentían los jóvenes poetas ante el mundo y la vida. En Wheels, colaboraron con Edith sus dos hermanos Osbert y Sacheverell, Nancy Cunard, Iris Tree, etc., un entusiasta puñado de escritores que incluía nombres posteriormente tan conocidos como Wilfred Owen y Aldous Huxley. Las composiciones contenidas en Wheels, con su audaz y profesionalizada técnica, su inteligente cinismo y su irónico desencanto, constituían una muestra avanzada del tono mental que iba a dominar el periodo poético de la Inglaterra de entreguerras.La poesía de la primera época de Edith -Fagade (1922), Bucolic Comedies (1923), The Sleeping Beauty (La bella durmiente), 1924, es decir, casi toda su producción anterior a 1939- responde en gran parte a la descripción de Wheels, y ofrece el aspecto de una acusada brillantez externa, una casi agresiva audacia métrica y verbal, y una exagerada profusión de concatenaciones imaginativas, literarias, musicales y pictóricas, patentes o alusivas, sobre un fondo de escasa profundidad emotiva o intelectual. Es una poesía fría e irónica, frecuentemente burlesca, premeditadamente estridente. Supone una reacción arlequinesca, frente al mundo, que puede resultar irritante. De haberse quedado aquí, la poesía de Edith hubiera permanecido como un fruto sin madurar, un arte condensado en una mera actitud, reveladora de un signo -personal- de un momento. Sin embargo, a la vista de su fascinante producción posterior, hay que aceptar el hecho de que la poetisa se movía impulsada por una intuición que la hacía pulir y vigorizar el instrumento que tenía que llevarle al triunfo definitivo. Esto lo alcanzó con la conmoción experimentada ante la II Guerra mundial y el estallido de las bombas sobre Europa.Conversión al catolicismo. Obra poética posterior. Still Falls the Rain (Cae la lluvia aún), 1940, es uno de sus primeros poemas compuestos en esta nueva línea. En él se utiliza la técnica anterior, con gran brillantez y un audaz paralelismo de imágenes, para alcanzar una finalidad superior y crear una obra que tiene características de genialidad. A partir de aquí, Edith sigue ya por otro camino, y la fría y humorística retórica, la metálica precisión de sus imágenes, es decir, su estilo, que en un tiempo pareció un fin en sí y como una recreación meramente narcisista, con el cataclismo de la Guerra de 1939 toma una nueva dirección, orientándose en un sentido humanitario y religioso, síntoma de la profunda transformación operada en la conciencia de la poetisa. Su progresivo acercamiento al catolicismo y su conversión a él, unos años más tarde, es lógica consecuencia del estado de ánimo delatado en el barroco -y metafísico- simbolismo de Cae la lluvia aún.Pero es en las colecciones Street Songs (Canciones de la calle), 1942; Green Song (Canción verde), 1944; The Song, of the Cold (La canción del frío), 1945, y Gardeners and Astronomers (Jardineros y astrónomos), 1953, donde Edith conquista cimas insospechadas, y destaca como una poetisa de gran categoría. Su poesía había adquirido una nueva y fascinante dimensión debido al ahondamiento de su vida religiosa. La superación artística de Edith, por tanto, se debe a una transformación de carácter moral y religioso, pues de poco hubiera servido su prodigiosa técnica de no haberse producido esto último. Hay una época en su vida, de 1930 a 1940, en la que pasa varios años sin escribir apenas versos. Ella misma confiesa que después de Gold Coast Customs (Tributos de la Costa de Oro), 1929, no escribió sino Romance y un poema en el que percibía el modo de encontrar su camino. ¿A cuál camino se refiere? No a otro que al descubrimiento de su superación completa, de una vibración sobrenatural en el fondo de su conciencia.La obra poética de Edith escrita después de 1940 no supone en volumen más de un tercio de su producción total. Ahora bien, por ella se puede considerar a esta escritora como una de las grandes figuras de la poesía contemporánea occidental. A este sector de sus Collected Poems (1957) acude y se detiene el lector cuando se acerca a su obra en busca de revelación, olvidado de intereses críticos y comparativos. Es en el poderoso atractivo, en el misterioso encanto de estos amplios poemas de extenso metro y subyugadoras cadencias donde encontramos sus auténticos valores. Pste es el sector de su obra que constituye su gran aportación a la poesía inglesa y europea de nuestro tiempo. Poemas como Invocation,An Old Woman (La anciana) y The Song of the Cold, entre otros, transmiten la heladora impresión de que la Humanidad, descaminada por una fuerza diabólica, se desvía de Dios, de la naturaleza, del amor y del calor, para despeñarse por los derroteros de la noche, del frío y de la nada. En The two Loves (Los dos amores), poema escrito probablemente en 1944, se simboliza el verano de la tierra y el verano del corazón del hombre, y aludiendo a la contradicción que existe entre la energía de la civilización moderna y su falta de propósito, se contrapone a la actitud de la primera fase la hipócrita hermandad que ha quedado en el mundo después de extinguirse el fuego del corazón.The Shadow of Cain (La sombra de Caín), 1947, es una visión del mundo moderno y una revelación de su significado; es el poema más importante de los Three Poems of the Atomic Age (Tres poemas de la era atómica), y uno de los más impresionantes de nuestro tiempo; es una visión profética de la crisis del mundo moderno y una revelación de su significado. The Canticle of the Rose (el último poema que cierra la trilogía de los poemas de la era atómica) es un grito hacia Jesús, el Cristo herido vivo, en el que la poetisa le pide que se acerque al hombre como único consuelo. El soplo apocalíptico que mueve los últimos poemas de Edith es innegable, y los símbolos cristianos y las alusiones a la tradición mística y literaria de su país denotan una visión religiosa de la vida y un concepto teológico de la Historia humana. Su estilo y temática permanecieron en esta línea hasta el final de su vida, y en su última obra, The Outcasts (Los desterrados), 1962, se revela la misma sostenida inspiración.Prosa. Edith era una espectacular conferenciante y una notable escritora en prosa. En cuanto a crítica literaria tiene un valioso estudio sobre Alexandre Pope (1930), Aspects of Modern Poetry (1934), A Poet’s Notebook (Cuaderno de notas de una poetisa), 1943, A Notebook on Shakespeare (1943), y el interesantísimo ensayo Some Notes on My Own Poetry, que se publicó al frente de una selección de sus poemas en The Penguin Poets, en 1952. En el campo de la biografía escribió un libro sobre la reina Victoria (1936), y dos sobre Isabel I de Inglaterra (1946), en el último de los cuales (1962) se incluye la discutida figura de María Estuardo. Es importante la antología The Atlantic Book of British and American Poetry (1959) por sus impresiones personales sobre el aspecto técnico de algunos de los poetas en ella representados.En 1954 se le concedió el título de dama del Imperio británico, y había recibido el título de doctor honoris causa por las Univ. de Leeds, Durham, Oxford y Sheffield. Su aristocrática altivez estaba compensada por su noble y dignificada amabilidad. Sargent pintó su retrato de niña, y en la Tate Gallery existen dos retratos de la poetisa, uno de Tchelitchew y otro de Wyndham Lewis.ESTEBAN PUJALS.
BIBL.: E. SITWELL, Collected Poems, Londres 1957; ín, The Outcats, Londres 1962; íD, Alexander Pope, Londres 1930; Taken Care Of: Edith Sitwell’s Autobiography, Londres 1965; v. la autobiografía en 5 vol. de O. SITWELL, Londres 1944-50; E. PUJALS, El aliento profético de Edith Sitwell, en Drama, pensamiento y poesía en la literatura inglesa, Madrid 1965.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.