Síbawayh
Categoria:
Biografía GER
Sin duda alguna, el mayor de los gramáticos de la escuela de filólogos de Basora, y quizá el más importante de todos los árabes.S., que no es más que un sobrenombre, se llamaba realmente Abñ Bisr °Amr b. `Utmán b. Qanbar y era maula (cliente) de la tribu árabe de al-Hárit b. Ka°b. El apoyo de S. es claramente de origen persa como todos los nombres terminados en awayh, y parece haber sido un diminutivo cariñoso, "manzanita". No se sabe con exactitud la fecha de su nacimiento y muerte, ni siquiera dónde tuvieron lugar ambos acontecimientos. Uno de los pocos datos con los que se cuenta para fijar la cronología de su vida es la muerte de su gran maestro al-Jalil b. Ahmad, que falleció en el 791 (175 de la Héjira) y del que parece haber sido discípulo durante los diez últimos años de su vida. Otro hito conductor en la vida de S. es su polémica con el máximo representante de la escuela gramatical de Kufa, al-Kisái, en presencia del visir Yahyá b. Jalid al-Barmaki (m. 798).Consta que S. era persa, n. en el Fárs, posiblemente en la localidad de al-Baydá’, provincia de Siráz. Muy joven se trasladó a Basora, donde se dedicó al estudio de la gramática y filología, bajo la dirección de los mejores sabios en aquella materia: Jalil b. Ahmad b. °Amr b. Tamim al-Faráhidí al-Azdi; Yúnus b. I3abib, `Isá b. `Umar y Abñ-1-Jattáb al-Ajfas. También es posible que fuera profesor suyo el gramático Abñ Zayd al-Ansári, cuando menos eso era lo que afirmaba este último. Como consecuencia de su derrota en la polémica gramaticalsostenida contra el Kifi ’Al¡ b. Hamza al-Kisá’i, maula de los Banú Asad, acerca de la zunbttriyya (Magqari, Naf al-tib, V El Cairo 1949, 219-226), en la que venció al-Kisá’i gracias al juicio interesado de un beduino (éstos eran considerados como la máxima autoridad en materia de filología y gramática), S. se retiró despechado al Irán, donde murió de pesar al poco tiempo, cuando tenía treinta y tantos años. Según Ibn Durayd, en noticia recogida por al-jatib al-Bagdádi en su Ta’rii Bagdád, la muerte de S. debió de tener lugar en Siráz, siendo enterrado en esta ciudad.La fama de S. es debida a su extraordinaria labor como profundo conocedor de la lengua árabe (aunque nunca logró desprenderse de su acento persa) y gramático. Su obra, que recibió el título honorífico de al-Kitab (el Libro), era enorme (los más antiguos biógrafos hablan de un millar de cuadernillos) y es la más extensa que nos ha llegado. No parece que S., que murió joven, como ya dijimos, tuviera tiempo para enseñarla personalmente a sus discípulos. Fue su antiguo maestro, Abñ l-Jattáb al-Ajfas, quien la difundió, después de revisarla totalmente. El Kitáb está lleno de ejemplos sacados del Corán (acerca del concepto de inimitabilidad de este último, v.) y de multitud de versos de poetas preislámicos. Las poesías o versos incluidas en el Kitáb han sido comentados por Abii Sa’id al-Rasan b. `Abd Alláh al-Siráfi (m. 978-979). Aparte de esto y exceptuando al Corán, la obra de S. es quizá el libro que más comentarios ha suscitado y que mayor difusión ha alcanzado.Acerca del valor concedido a la obra de S. da idea el que se considere como joya inestimable el regalo que al-Yáhiz (v.) hizo al visir Ibn Jayyát, consistente en una copia del Kitab escrita de puño y letra del gramático kttf, al-Farrá’, cotejada por al-Kisá i y comprobada por el mismo al-Yáhiz. En la España musulmana, el libro gozó de gran predicamento como se desprende del lugar que se le concedía en la enseñanza (P. Chalmeta, Le "Barnámay d’Ibn Abi 1-Rabi`, "Arabica" XIV, 1968, 183-208) y el que un hispanoárabe, Abñ Bakr al-Zubaydi (m. 989), compusiera al-Istidmk o "suplemento acerca de las formas gramaticales no mencionadas por Sibawayh" y del que nos ha llegado el comentario hecho por al-A’lam. En el Magrib, y muy especialmente en Fez, el Libro ha tenido plena vigencia hasta nuestros días, como lo demuestran los numerosos manuscritos que de la obra y sus comentarios se conservan en las bibliotecas marroquíes. Tampoco hay que olvidar que las gramáticas árabes compuestas en Europa arrancan de la Grammaire acabe escrita por Silvestre de Sacy, quien se había inspirado para su redacción en el famoso Kitdb. Se conservan varias ediciones impresas de la obra de S., entre las que conviene destacar la de El Cairo, París 1881-89, con los comentarios de al-Siráfi y al-A’lam; la de Calcuta en 1887, y la hecha por Derenbourg, Le livre de Sibawaihi, París 1883.P. CHALMETA GENDRVN.
BIBL.: AL-ANBARí, Nuzhat, Estocolmo 1963, 71-81; HÁ4i’í JALIFA, Kasf al-zunun, II, Bulaq 1274, 281-283 (traducción en Lexicon Bibliographicum, Leipzig 1835-58); C. BROCKELMANN, Geschichte der Arabischen Litteratur, I, Leiden 1949, 100-102; para una visión de conjunto v. Encyclopédie de l Islam, París 1953
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.