Schwenckfeld y Schwenckfeldianos
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Biografía GER
Gaspar von Schwenekfeld (n. 1489) procedía de familia noble de Ossig en Silesia. Estudió Leyes en las Univ. de Colonia y Francfort/Oder, entrando luego al servicio del duque Federico II de Liegnitz. Con una fuerte personalidad religiosa, sin haber estudiado Teología, se hizo partidario de Lutero (v.), ganando en 1521 a su duque para la herejía, al tiempo que intentaba extenderla él mismo por toda Silesia. Partiendo, sin saberlo, de presupuestos neo-platónicos, colocó el espíritu y los frutos éticos (la moralidad) del cristianismo en oposición a la Iglesia visible y orden externo, rompiendo, por tanto, en 1525 también con Lutero, al que acusó de profesar un nuevo papismo, en tanto que él buscaba restablecer la vida interior de la comunidad cristiana primitiva. Por su parte Lutero le tachó de sacramentario (v. t. ZWINGLIO). S. se situaba muy cerca de los anabaptistas (v.), teniendo que dejar, por tanto, Silesia en 1529 a causa también de su idea espiritual de la comunión. Comenzó entonces una vida inestable. En Estrasburgo sostuvo discusiones con Capito y Bucero (v.), y como consecuencia fue expulsado de allí en 1533. Marchó a Esslingen, camino de Augsburgo, y de allí fue a Ulm en 1535. A causa de su peculiar cristología entró en conflicto también con los suizos. Los teólogos luteranos le condenaron en 1540, en la convención de Esmalcalda, por sacramentario y anabaptista. Su único apoyo fue el landgrave Felipe de Hessen y algunos nobles de Suabia, en cuyas posesiones buscó refugio, hasta su muerte (Ulm 1561).Según S. la naturaleza del hombre, su condición de criatura, es pecado. Hay que superarlo, divinizarlo, al igual que Cristo, quien después de su ascensión a los cielos divinizó su naturaleza humana. Los medios para lograrlo son únicamente el conocimiento del Cristo glorioso y su carne glorificada como alimento permanente de los creyentes. Esto se une en S. a una depreciación de lo externo: no es la materia de los sacramentos, ni los ritos externos, ni la Iglesia, ni la palabra escrita de la Biblia lo que lleva a Dios: es sólo el mundo interior del hombre a lo que Dios se vincula. La palabra escrita no trae el espíritu, sino que el hombre lleno de espíritu trae "la luz divina a la escritura, el espíritu a las letras, la verdad a la imagen y el maestro a su obra". La Revelación no es otra cosa que el "hablar de la boca de Dios en la Gracia". Los medios externos como la Biblia y la predicación, el culto y las ceremonias religiosas sólo han de emplearse para el "hombre externo". Por tanto, S. recomienda que cese la costumbre de bautizar a los niños y pide a sus seguidores que se separen de la Iglesia en su naturaleza de criatura. La verdadera Iglesia vive en la dispersión; sólo Dios conoce quién pertenece a ella. S. afirma que dado que las cuatro confesiones principales (católica, luterana, zwingliana y anabaptista) se condenan públicamente unas a otras, no es necesario decidirse por ninguna, aunque concede que "existan sin ser condenadas por Dios nuestro Señor".Por medio de sus numerosos escritos y cartas (impresas más de 100), que se transmitían también manuscritas, S. consiguió una gran comunidad de seguidores que creció, ayudándose unos a otros. Estos fieles lograron importancia en Ulm, Augsburgo y Kaufbeuren. Es posible que de ellos partiesen ciertas influencias en el posterior pietismo (v.) suabo. El estadista holandés Aggáus Albada (1530-88) tradujo varios escritos de S. al latín, llevando así sus ideas al Bajo Rin. Se formaron nuevos grupos en Prusia Oriental, en Lausitz y Silesia. Las comunidades de Württemberg y Silesia, sobre todo, sufrieron opresión en muy variadas formas.Cuando en el s. XVII los jesuitas, con celo apostólico, se esforzaron en Silesia por la recatolización de los schwenckfeldianos, más de 500 huyeron a Sajonia, donde fueron acogidos por Zinzerdorf junto con los hermanos moravos (v.), y luego a Inglaterra. En 1734 unos 212 emigraron a Norteamérica con la ayuda de algunos mennonitas (v.). Los restos de las comunidades silesianas se mantuvieron hasta 1826. En los EE. UU., en el este de Pennsylvania, se ha mantenido hasta el presente una pequeña comunidad de cinco congregaciones (unas 2.500 almas). Su órgano de administración es la Conferencia General,que se reúne dos veces al año. Desde hace bastantes años, la comunidad trabaja en la publicación de la extensa obra escrita por su fundador: Corpus Schwenckfeldianorum, vol. 1-XIX, Leipzig 1907-61.HERMANN TÜCHLE.
BIBL.: K. ECKE, Schwenckfeld, Luther und der Gedanke einer apostolischen Reformation, Berlín 1911; E. SEEBERG, Der Gegensatz zwischen Zwingli, Schwenckfeld und Luther, en Festschrift R. Seeberg, II, Leipzig 1929, 43-80; J. ENDRIss, K. Schwenckfelds Ulmer Kümpfe, Ulm 1936; S. G. SCHULTZ, Caspar Schwenckfeld von Ossig, Norristown 1946; J. SCHOEPS, Von himmlischen Fleisch Christi, Tubinga 1951; R. PIETZ, Die Gestalt der zukünftigen Kirche. Schwenckfelds Gesprüch mit Luther, Wittenberg 1525, Stuttgart 1959; P. L. MAIER, Caspar Schwenckfeld on the Person and Work of Christ, Assen 1959; íD, Caspar Schwenckfeld. A quadricentennial evaluation, "Archiv für Reformationsgeschichteu 54 (1963) 89-97; G. MARON, Individualismus und Gemeinschaft be¡ Caspar von Schwenckfeld, Stuttgart 1961; F. M. WEBER, Kaspar Schwenckfeld una seine Anhünger in den Freybergischen Herrschaften, Stuttgart 1962; K. ECKE, Fortsetzung der Reformation. Kaspar von Schwenckfeld, Memmingen 1965; E. W, GERDES, Pietistisches be¡ Kaspar von Schwenckfeld, en Miscellanea historiae ecclesiasticae, II, Lovaina 1967, 105-37; L. CRISTIANI, Schwenckfeld, G., en DTC 14,1586-1591.
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