Schiller, Friedrich Von
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Biografía GER
Poeta lírico y dramaturgo alemán, n. en Marbach (Württemberg) el 10 nov. 1759, m. en Weimar el 9 mayo 1805. Johann Christoph Friedrich Schiller es considerado como el mayor autor dramático que ha producido Alemania. Su obra puede definirse como un idealismo ético; comprende, además de los géneros lírico y dramático, tratados de Historia y ensayos de Estética. S. parte, lo mismo que Goethe (v.), de la armonía natural del hombre, cual se expresa en la idea de belleza (v.). Todo objeto bello está constituido por un elemento sensible y otro espiritual o inteligible. ’Como ser dotado de libertad, el hombre es capaz de apropiarse la idea de belleza, es decir, de llegar a su armonía natural, obrando moralmente. La armonización del apetito sensible con la tendencia racional al bien constituye la verdadera dignidad humana. El "heroísmo moral" de S. consiste en la autodeterminación ética del individuo, sea cual fuere la circunstancia de su vida, a fin de realizar en sí lo absoluto y divino. En esta libertad moral se basa su religión naturalista. S. no nació, como Goethe, en el seno de una familia acomodada, de modo que pudiera entregarse, sin otras preocupaciones, a su vocación literaria. Su padre era un modesto funcionario al servicio del duque Carlos Eugenio de Württemberg; su madre, hija de un hostelero de Marbach.Durante los años de su infancia, S. recibió fuertes influencias de la religiosidad pietista (v.). Su primer deseo fue hacerse pastor, mas tuvo que someterse a la voluntad del soberano, que prescribía a sus súbditos el puesto que habían de ocupar en la vida para mejor servir a los intereses del Estado. Así el joven S. fue enviado en 1773 a cursar estudios de Leyes en la Acad. de la Soledad, recientemente fundada cerca de Stuttgart. Dos años más tarde le fue permitido cambiar los estudios de Leyes por los de Medicina. El régimen militar de la Academia desagradó profundamente a S., y bajo aquella opresión creció en él el espíritu de oposición y patetismo que caracteriza la primera fase de su vida.1. Primeros dramas. Terminados los estudios de Medicina en 1780, fue agregado a un regimiento en calidad de cirujano. Un año antes había escrito su primer drama, Die Rüuber (Los bandidos), que publicó anónimo al año siguiente. El estreno del drama en Mannheim en 1782, al que S. había acudido secretamente sin autorización, fue un éxito inmenso. "In tirannos" reza el lema de la obra, que es una invectiva contra el despotismo de los príncipes. Su tema fundamental es el odio de hermanos. El protagonista, Karl Moor, es un tipo del Sturm und Drang con su ansia de libertad y nobleza de sentimientos; pero la corrupción de la sociedad y su propia desesperación moral le han hecho convertirse en capitán de una banda de ladrones. Con él contrasta la figura de su hermano Franz, otro criminal en el fondo, bien que en virtud de principios nihilistas y de un frío cinismo racional. El reconocimiento de que la rebeldía sólo conduce a la disolución del orden social, mueve al protagonista a aceptar voluntariamente el sacrificio de su vida, quedando así convertido en héroe del mundo de los valores ideales. Ya aquí aparece el carácter peculiar de toda la dramaturgia de S. El hombre posee la facultad de mantener su libertad moral aun en la destrucción de su vida. Es claro que dicha libertad se refiere exclusivamente al mundo de las ideas.Una queja dirigida al duque fue causa de que al poeta le fuera prohibido escribir comedias y viajar al exterior. S. decidió emigrar, dirigiéndose primero a Mannheim. Poco antes había publicado en Stuttgart su primera antología de poemas: Odas a Laura. En Mannheim esperaba alcanzar un nuevo éxito con su segundo drama, Die Verschworung des Fiesko zu Genua (La conjuración de Fiesko en Génova), pero el director Dalberg le rechazó la obra. Después de varias modificaciones, logró estrenarla en 1784, pero el estreno resultó un fracaso. El drama describe la tragedia del político ambicioso que, pretendiendo defender el derecho y la libertad de la república, viene a ser víctima de la pasión del poder. El lenguaje es más moderado y el aparato escénico más realista que en el drama anterior; mas para el gusto del público resultó de inferior calidad. La motivación dramática de Fiesko se funda en la inevitable antítesis entre el juego de la política y la conciencia del deber.El fracaso de Fiesko acarreó al poeta una cadena de zozobras y decepciones. Sin recursos económicos y amenazado en su salud, halló refugio en casa de un compañero de estudios; aquí termino su tercer drama, Luise Millerin, posteriormente titulado Kabale und Liebe (Intriga y amor), 1784. También este drama es una acusación contra el absolutismo, menospreciador de los derechos más inalienables del hombre, en este caso el amor. La pareja de protagonistas, Fernando, hijo del presidente von Walter, y Luisa, hija del músico Miller, se hallan en una situación trágica debido a su diversa condición social. La familia Miller posee la mentalidad de la pequeña burguesía; Luisa siente su amor al gran señor como un sacrilegio y un atentado contra el orden social. Para Fernando, en cambio, su amor está por encima de las reglas sociales y de las exigencias de su clase. El resultado de la intriga es la decepción de Fernando, quien, sintiéndose traicionado, envenena a Luisa y se envenena a sí mismo. Como en Los bandidos, también aquí se pone a Dios por juez de los sucesos, de forma que el desenlace de la tragedia viene a ser como un juicio universal. La obra presenta un paralelismo muy acusado con el drama de Lessing (v.) Emilia Galotti.2. Segunda etapa. En marzo de 1785 comenzó S. a editar la rev. "Rheinische Thalia", esperando por este medio hacer frente a su precaria situación económica. Por este tiempo tuvo amistad con Charlotte von Kalb, dama distinguida de la sociedad, mediante la cual conoció al duque Carlos Augusto de Weimar. Invitado por un grupo de amigos y admiradores de Leipzig, marchó en 1785 primero a Gohlis, junto a Leipzig, donde colaboró en publicaciones literarias con el editor Góschen, y luego a Dresde, donde permaneció por dos años hospedado en casa de su gran amigo Kórner. Aquí disfrutó el poeta de un periodo de sosiego en el cálido ambiente de laamistad, de que da testimonio la célebre oda A la alegría. S. parece haber experimentado en este tiempo una transformación interior, que le llevó a ver el mundo más bajo el aspecto de la realidad y de la sobria ley de la naturaleza. Esta transformación se refleja en el drama Don Karlos, que alcanzó por esos años su forma definitiva. S. buscaba una fórmula dramática más elevada, que superase el estilo patético de sus dramas juveniles. Dicha fórmula comienza a plasmarse en el Don Karlos.La concepción del drama pasa, a lo largo de los años de su composición (1782-87), por tres fases distintas: 1782-83, un D. Carlos tipo Sturm und Drang como en los dramas anteriores; el hombre del ideal perseguido con pasión; la invectiva contra el poder estatal y la coacción social, contraria a la naturaleza y al instinto; cuatro personajes centrales: D. Carlos, el rey Felipe, la reina y el duque de Alba. El a. 1784 significa una reacción contra el naturalismo de la fase anterior. La acción se centra en torno a la tragedia familiar: antagonismo de dos generaciones de mentalidad diversa; conflicto de padre e hijo, agravado por la inclinación amorosa del príncipe hacia la reina; inserción del problema de Flandes. La figura del marqués de Posa adquiere mayor realce como mediador en este conflicto. 1785-87, concepción definitiva de la obra como drama político; Posa se convierte en la figura central como amigo y educador del príncipe y como propugnador de una política de tolerancia y liberalidad; su asesinato es el punto culminante de la acción dramática y reviste un carácter de expiación por el triunfo de la libertad. La figura del rey Felipe se dibuja con rasgos sombríamente trágicos; no sin grandeza moral, el soberano es un solitario, víctima del realismo de su política absolutista. La fuente principal del drama fue la novela del abate de Saint Réal Histoire de Dom Carlos, fils de Philippe II (1691). Se estrenó en Hamburgo en 1787. A pesar de las Doce cartas sobre el Don Carlos, con las que S. intentó defenderse de la crítica, siguen siendo justificados los reparos sobre la falta de unidad en la acción y en los caracteres.S. abandonó Dresde para dirigirse a Weimar, emporio entonces de las letras alemanas. Allí colaboró en el "Teutscher Merkur", que dirigía Wieland, y se entregó al estudio de la Historia, que le ofreció ricos materiales para una tragedia de gran estilo. El primer fruto de estos estudios fue un tratado sobre la independencia de los Países Bajos (1788), por el que obtuvo una cátedra de Historia en la Univ. de Jena. Para S., la tarea del historiador no consiste tanto en investigar las fuentes, cuanto en alcanzar una visión conjunta del acontecer histórico, del progreso de la Humanidad. La historia es el proceso de la libertad del espíritu en su lucha dialéctica contra las fuerzas adversas del destino. El ciclo de sus estudios históricos lo cierra la publicación en 1792 de un tratado sobre la guerra de los Treinta Años. También por esa época se dedicó S. al estudio de la literatura clásica; en la rev. "Neue Thalia" publicó traducciones de Eurípides (I phigenie in Aulis y Die Phüniziorinnen), así como el fragmento de novela Der Geisterseher (El visionario), 1787-89. Un nuevo periodo de su lírica, la llamada filosófica, lo inaugura el poema Díe Gütter Griechenlands (Los dioses de Grecia), 1788, elegía de un artista que añora la Antigüedad como edad dorada del hombre. Es la primera vez que S., aproximándose a Goethe, se muestra entusiasmado por la belleza y sensualidad del mundo griego.El poema Die Künstler (Los artistas), 1789, continúa el tema del anterior. La misión del arte es disolver las desarmonías de la naturaleza humana. En la belleza se da la unidad armónica de verdad y moralidad. El arte educa mediante la belleza sensible moralizando los instintos del hombre; por esto es principio y fin de la cultura humana, así como la belleza es principio y fin de la vida. En 1788 pasó S. varios meses en Rudolstadt, donde conoció a su futura esposa Chárlotte von Lengefeld, con quien contrajo matrimonio en 1790. Al año siguiente, una grave enfermedad le puso a las puertas de la muerte. Si bien logró restablecerse, las frecuentes recaídas debidas a una pleuritis crónica le obligaron a renunciar a la cátedra de Historia, viéndose por ello nuevamente en la estrechez. De ésta vino a sacarle un feliz acontecimiento. Difundida falsamente la noticia de su muerte, el duque de HolsteinAugustenburg y el conde danés Schimmelmann le ofrecieron un sueldo de 1.000 táleros anuales, que disfrutó el poeta por espacio de tres años. Con esta ayuda pudo dedicarse a nuevos estudios, especialmente de la filosofía de Kant, de que son fruto el ensayo über Anmut und Würde (Sobre la gracia y la dignidad), 1793, y Briefe über die aesthetische Erziehung des Menschen (Cartas sobre la educación estética del hombre), 1795.La concepción estética reflejada en estos escritos formará posteriormente la base ideológica de sus dramas clásicos. A través de Kant llega S. a una fundamentación del orden moral sobre el principio de la autodeterminación. La raíz de la moralidad está en la voluntad. Obrando el bien por el bien, y no por una finalidad distinta, verificamos la idea del bien como realidad absoluta, participando en el mundo de las ideas, patria de la libertad del hombre. Con esto intenta S. superar la antinomia kantiana entre deber e inclinación, mundo sensible y mundo inteligible (v. KANT). S. llama gracia al estado ideal de armonía que los griegos llamaban belleza, y dignidad a aquella actitud noble que eleva al hombre por encima de las falacias de los sentidos. Todo objeto bello, por el hecho de ser manifestación de la idea bajo forma sensible, realiza una función educativa equilibrando las facultades humanas. S. afirma que el único medio de racionalizar al hombre sensual es hacerlo primeramente esteta.3. La época de Goethe. De 1795 a 1797 editó "Die Horen", la revista más importante del clasicismo alemán. Muy provechosa fue para S. por esta época su amistad con W. von Humboldt (v.); y no lo fue menos su "alianza espiritual" con Goethe (v.). La correspondencia epistolar entre Goethe y S. constituye uno de los documentos más valiosos del clasicismo alemán. "Nuestros intereses -escribe Goethe- se unificaron tanto, y nuestra relación se hizo tan íntima, que no podíamos vivir el uno sin el otro". Esta polaridad de dos genios diferentes, y al mismo tiempo afines, es objeto del ensayo über naive und sentimentale Dichtung (Sobre poesía ingenua y sentimental), 1795-96. S. entiende. por "ingenuo" lo natural y exento de artificio; por "sentimental", en cambio, lo que propende a la idealización. Según S., Goethe es un representante de la poesía ingenua, y él mismo se considera como poeta sentimental. Entre 1795 y 1796 publicó S. en "Die Horen" un nuevo ciclo de poemas filosóficos: Das Ideal und das Leben (El ideal y la vida), Der Spaziergang (El paseo), Die Teilung der Erde (El reparto de la tierra), Die Ideale (Los ideales), Die Würde der Frauen (La dignidad de las mujeres), Der Tanz (La danza), Die Macht des Gesanges (El poder del canto), Das Mádchen aus der Fremde (La muchacha forastera), Die Worte des Glaubens (Las palabras de la fe). Todos estos poemas expresan el entusiasmo idealista por un mundo superior, siendo al mismo tiempo una reflexión sobre la propia interioridaden que radica la dignidad del hombre. De 1796 a 1800 editó la rev. "Musenalmanach" en que aparecieron los célebres Xenien (1797), obra conjunta de S. y Goethe. Es una colección de epigramas contra la pedantería literaria de la época ilustrada.A los Xenien siguieron un año más tarde las Baladas, igualmente en colaboración con Goethe. S. creó aquí un género de balada propio, la filosófica, que parte de un acontecimiento simbólico para exponer una sentencia moral. Las baladas de S. son, en comparación con las de Goethe, más sinceras y expresivas, y contienen una estructura dramática; representan el polo opuesto a la balada popular, y fueron en gran parte el modelo de este género en el s. XIX. S. compuso baladas inmortales que han pasado a ser patrimonio colectivo del pueblo alemán: Der Taucher (El buzo), Der Ring des Polykrates (La sortija de Polícrates), Die Kraniche des Ibykus (Las grullas de Ibico), Hero und Leandrr (fiero y Leandro), Die Bürgschaft (La fianza), Das eleusische Fest (La fiesta eleusina), Der Handschuh (El guante), Der Kampf mit dem Drachen (La lucha con el dragón). Das Lied von der Glocke (La canción de la campana), 1800, es un elogio de la vida popular y se considera como un complemento del poema épico de Goethe Hermann und Dorothea. S. describe la fundición de una campana en una serie de imágenes y proverbios alusivos a las funciones de la campana en la vida popular y familiar. No obstante su tono retórico, es un poema de notable valor y un documento renegado del optimismo cultural del s. XVIII.4. Periodo clásico. Las relaciones de S. con el círculo de románticos de Jena fueron poco amistosos. En 1799 decidió trasladarse a Weimar. Llamado a colaborar en la dirección literaria del teatro de aquella ciudad, tradujo Fedra de Racine y preparó diversas adaptaciones de dramas de Goethe (Egmond, Iphigenie), Shakespeare (Macbeth), Gozzi (Turandot), Lessing (Nathan der Weise). Con esto había vuelto S. al campo de su verdadera vocación, a la poesía dramática. A pesar de su quebrantada salud, logró crear en los últimos años de su vida la espléndida serie de sus dramas clásicos. El periodo clásico de la dramaturgia de S. lo inaugura la trilogía de Wallenstein (1796-99), basada en episodios de la guerra de los Treinta Años. La obra se mantiene fiel a la verdad histórica, poniendo en primer plano el problema del carácter y destino del protagonista. En la primera parte, Wallensteins Lager (El campamento de Wallenstein), consigue una grandiosa representación del estado de irritación de masas. En la segunda parte, Die Piccolomini, expone la trama política, el juego de intrigas en torno al triunfo o al fracaso de Wallenstein. La tercera parte, Wallensteins Tod (La muerte de Wallenstein), es el desenlace de la tragedia. Una fatalidad del héroe es su fe en la astrología, mas no es ésa la causa de su ruina, ya que hasta a su estrella la quiere hacer servir a sus intereses. El fracaso de Wallenstein se debe a su indecisión. Es la tragedia del carácter.En Maria Stuart (1800), el suceso histórico se polariza en torno al destino personal de la reina de Escocia, con el fin de mostrar el camino de su purificación interior. S. intenta demostrar que no hay lazos de culpa ni leyes de la fatalidad de que no sea capaz de salvar el valor expiatorio del propio vencimiento. El drama da comienzo con la sentencia pronunciada contra María, y los antecedentes históricos se exponen en el desarrollo ulterior de la acción. María es una heroína pasiva; el objeto de la tragedia lo constituyen sus sufrimientos. S. supone la complicidad de María en el asesinato de su segundo esposo,Darnley (lo cual no es históricamente seguro), pero rechaza la existencia de una conspiración contra la reina Isabel. María llega a considerar justa la injusticia de que es objeto por parte de la reina de Inglaterra, aceptándola como expiación de su culpa anterior. Por su noble actitud y hermosura aparece María como auténtica reina, mientras que en la figura de Isabel su poder externo contrasta con su soledad y abatimiento. La escena del encuentro de las dos reinas, en que S. hace resaltar la superioridad moral de la reina mártir, no obstante su gran efecto escénico, carece de veracidad histórica. Isabel, triunfante en lo exterior, queda interiormente aniquilada. Con el tema de la purificación por el dolor, volvía S. a renovar uno de los aspectos del drama barroco; y no sin razón se consideró esta tragedia como un acercamiento al romanticismo (v.) de tendencia católica.La misma dirección se muestra en Die Jung/rau von Orléans (La doncella de Orleáns), 1801, drama al que el mismo S. llama "tragedia romántica". La estructura externa de la obra responde todavía a la forma clásica, pero el argumento histórico se somete a una interpretación poética y sobrenatural. Juana de Arco recibe su misión directamente de Dios, misión que exige de ella la renuncia a todo lo terreno. La heroína representa el concepto de lo sublime. Al ceder a su inclinación amorosa hacia el caudillo enemigo Lionel, la asistencia divina la abandona y cae prisionera de los ingleses. En vez de morir en la pira, condenada como hechicera, S. hace que Juana, purificada en la dureza de su misión, sea elevada al cielo en medio de una visión sobrenatural. El mundo de la leyenda cobra aquí caracteres de realidad. El drama de S. es la antítesis del poema satírico de Voltaire La pucelle d’Orléans.Die Braut von Messina (La novia de Messina), 1803, se considera como la pieza más brillante de S. El argumento es invención del poeta y se basa en el tema de la enemistad entre hermanos. La acción se verifica en Sicilia, en la época de los normandos. A imitación de la tragedia griega, S. introduce aquí el coro como resumen y expresión de las lecciones de la sabiduría. El hado no es como entre los griegos un poder superior a los hombres y a los dioses, pues sólo puede influir en la medida en que se lo permita el carácter y la actuación del hombre. El último drama de S. es Wilhelm Tell, en cuya acción se funda el tema del legendario Tell con la historia del levantamiento de tres cantones suizos contra Alberto de Austria. La fuente principal es el Chronicon Helveticum de Egidio Tschudi. El eje de la acción es la idea de libertad, y el protagonista; el pueblo en común, del que se destaca Wilhelm Tell, que pasa de simple cazador a libertador del pueblo. La muerte sorprendió al poeta en la composición del drama Demetrius.Prescindiendo de las críticas del círculo de románticos de Jena, S. llegó a ser celebrado como poeta nacional, superando con mucho la fama de Goethe. Este entusiasmo alcanzó su punto culminante en 1859, con motivo de la celebración del centenario de su nacimiento. Con todo, nunca le faltaron adversarios. El rápido descrédito en que cayó el idealismo (v.) debido a las nuevas teorías económico-sociales y científicas, y no menos las corrientes literarias del realismo (v.) y del naturalismo (v.), minaron la mentalidad en que se inspira la obra de S., y con ello la mucha posibilidad de ulterior influencia. Así se explica que precisamente literatos destacados del s. XIX fueran contrarios a su obra. Esta aversión se mantuvo incluso en los restauradores de la dignidad y forma literarias, como, p. ej., en George (v.) y su círculo, tendencia que se acentuó incluso a raíz de la I Guerra mundial. En nuestros días, el conocimiento de la distancia histórica y de las ideas que acercan y separan de S. ha iniciado una nueva fase de reconocimiento, abriendo las puertas a un nuevo periodo de influencia. Fuera de su patria, S. ha sido conocido y admirado más como romántico que como clásico.J. A. COLLADO MILLÁN.
BIBL.: F. SCHILLER, Sümtliche Werke, 43 vols., Weimar 1943 SS.; íD, Werke, 5 vols., Munich 1959; íD, Briele, 7 vols., Stuttgart 1892-96; Der Brielwechsel zwischen Schiller und Goethe, Zurich 1950; W. VULPIUS, Schiller Bibliographie 1893-1958, Weimar 1959; P. RAABE e I. BODE, Schiller Bibliographie 1959-61, "lahrbuch der dt. Schiller-Gesellschaft" VI (1962); G. VON WILPERT, Schiller-Chronik. Sein Leben und sein Schallen, Stuttgart 1958; B. vox WIESE, Friedrich Schiller, 3 ed. Stuttgart 1963; H. A. KoRFF, Geist der Goethezit, 5 vol., 4 ed. Leipzig 195662; G. STORZ, Das Drama Friedrich Schiller, Francfort 1938; K. MAY, Schiller Idee und Wirklichkeit im Drama, Gotinga 1948; B. vox WIESE, Die deutsche Tragódie von Lessing bis Hebbel, 6 ed. Hamburgo 1964; R. D. MILLER, The Drama ot Schiller, 1963; F. USINGER, Friedrich Schiller und seine Idee des Schónen, Maguncia-Wiesbaden 1955; G. MANN, Schiller als Historiker, "lahrbuch der dt. Schiller-Gesellschaft" 4 (1960); B. MARTIN, Schiller und Goethe. Ihre geistige Besegnung, 1949; VARIOS, F. Schiller, Buenos Aires 1955. Traducción al español: existen repetidas traducciones y ediciones que comprenden’ casi toda la obra. Lo más reciente: Baladas, Barcelona 1944.
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