Say, Jean-baptiste
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Biografía GER
Economista francés; n. en Lyon en 1767 y m. en París en 1832. Ferviente liberal, al estallar la Revolución se trasladó a París, donde se ocupó de la redacción del "Courrier de Provence". En 1792 fue secretario del ministro de Hacienda y en 1794 fue uno de los promotores del periódico "La décade philosophique, littéraire et politique". Habiendo sido solicitada su colaboración por Napoleón Bonaparte, renunció a prestársela, en vista de la política económica de éste, contraria a sus ideas liberales. Dejó de escribir durante la época del Consulado y del Imperio, dedicándose a la industria. Después de la caída de Napoleón, convertido en un importante industrial, recobró gran parte de su prestigio y en 1830 fue nombrado profesor de Economía política del Colegio de Francia.Aunque se considera a S. plenamente dentro de la escuela clásica y él mismo pretende ser un continuador de la obra de A. Smith -la cual se esforzó por divulgar en Francia-, las conclusiones a que llega, así como su concepción de la ciencia económica, difieren profundamente de las de su predecesor. Con S., la economía pierde gran parte de su carácter político y su análisis tiene como objeto, simplemente, el estudio de cómo se produce, distribuye y consume la riqueza. Considera el proceso como un todo, cuyas leyes el economista debe esforzarse en descubrir y no en imponer; esta idea ha hecho que se le considere como uno de los primeros economistas "positivos". El primer punto importante en las aportaciones de S. es su teoría del valor: rechazando la teoría del valor trabajo, considera que el valor depende de la escasez y de la utilidad y se traduce en precio al ajustarse a las leyes de la oferta y la demanda. Trasladando esta teoría al campo de la distribución concluye que, siendo el valor de la producción el resultado del concurso de los tres factores (trabajo, capital y agentes naturales), que son retribuidos de acuerdo con los servicios prestados, la demanda y oferta de dichos factores vendrá a su vez determinada por la de los bienes de consumo. En este proceso adquiere especial relevancia la función del empresario, ya que actúa como ligazón entre las demandas de productos y de factores.Otro punto de divergencia con A. Smith es la distinción que hace éste entre trabajo productivo e improductivo, en función de su directa participación en el proceso de transformación de un objeto; para S. es productivo todo aquel trabajo que reporta una utilidad. Hay que tener en cuenta que su esquema es esencialmente el de una economía de equilibrio, que sólo tiene sentido si se parte del pleno empleo de los recursos productivos; ya que ésta es la única hipótesis bajo la cual se cumple la proposición de que toda oferta crea su propia demanda, conocida generalmente como ley de Say y que constituye el eje de su famosa teoría de los mercados. Según ésta, toda producción no sólo crea una oferta de bienes, sino que, al pagar a los factores productivos, genera la demanda de dichos bienes. Evidentemente, esta teoría prescinde de la función del dinero como forma de atesorar riqueza, lo cual implica la posibilidad de un desfase entre la producción y el consumo; por otra parte, no da explicación ninguna a las posibles crisis de sobreproducción y que se presentaron en la realidad posteriormente. Implica, además, una perfecta flexibilidad al alza y a la baja de los precios, así de los productos como de los factores, que permita los reajustes automáticos de ofertas y demandas. Por estos motivos, ya en su época fue objeto de la crítica del economista británico T. R. Malthus, con el cual sostuvo una importante correspondencia. Posteriormente, I. M. Keynes introdujo hipótesis como la inflexibilidad a la baja de los salarios o la función de atesoramiento del dinero, que hacen imposible el funcionamiento del esquema.J. PASCUAL ESCUTIA.
BIBL.: Obras: Traité d’économie politique, 1803; Catéchisme d’économie politique, 1815; Six leures á Malthus sur dillérents sujets d’économie politique, 1820; Cours complet d’économie politique pratique, 1828-30. Fuentes: J. A. SCHUMPETER, History o1 Economic Analysis, 5 imp. Harvard 1963.
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