Santander I Provincia. GEOG.
Categoria:
Geografía
Tiene 5.298 Km z y 526.007 hab. En 1986 (444.343 en 1965, 273.091 en 1900); densidad: 98 hab/Kmz, superior a la medida española (77). La provincia de S., al constituirse el 11 en. 1982 en Comunidad Autónoma, cambia su nombre administrativo por el de Cantabria. Desempeña un papel original en el conjunto de la región Asturcántabra (v.). Hasta mediados del s. xx, la estructura económica de S. se basaba en actividades agrícolas y ganaderas; la industria era un elemento secundario y localizado en la capital, Torrelavega y Reinosa. Luego, la provincia demuestra un dinamismo que se manifiesta en una fuerte capacidad de desarrollo económico. En 1986, el 17,7 0lo de la población activa pertenece al sector primario, el 25,8 % al secundario, el 38,3 % al sector servicios y el 18,2 0lo está en paro. El producto interior bruto (PIB), en 1987, es de 445.026 millones de ptas., lo que genera un PIB per cápita de 846.693 ptas., ligeramente inferior a la media española.El medio físico y comarcal. Perteneciente a, la España atlántica, la atmósfera es húmeda (precipitaciones superiores a 1.000 mm.) y suave (medias anuales alrededor de 13° en la costa, y menos hacia el interior), que repercute en un paisaje de praderíos y bosques. Sobre las estructuras del mesozoico, formadas sobre todo de calizas cretácicas intensamente plegadas, se ha creado un paisaje morfológico esencialmente montañoso, en el que predominan las inversiones de relieve. Dentro de la complejidad del relieve, de dirección latitudinal, se distinguen desde la costa hasta la divisoria con la Meseta castellana las siguientes unidades: una plataforma o rasa litoral, las montañas litorales, un surco prelitoral, salvo al E, y las montañas del interior (1.500-2.000 m.), que culminan en la porción santanderina de los Picos de Europa (v. CANTÁBRICA, CORDILLERA). La población se concentra en la franja litoral, en forma de caseríos y pequeñas aldeas, presidida por pequeñas capitales comarcales, y sobre todo por S. y Torrelavega; hacia el interior, sólo Reinosa, en la vertiente meridional de la cordillera, destaca como pequeño núcleo urbano.Las comarcas litorales comienzan al O con la de Santillana y el alfoz de Laredo, en el marco de las rasas y las rías del Deva, del Nansa y de San Vicente de la Barquera. Desde la ría de Suances desaparece la rasa para, después de la bahía de S., volver a formarse en la comarca de Ribamontán, y casi desaparecer en la merindad de Trasmiera. La vida agrícola y ganadera se conjuga con actividades pesqueras y turísticas (San Vicente, Santoña, Laredo, Castro Urdiales). En las montañas del interior, se individualiza la fosa de la Liébana por su carácter mediterráneo; entre ésta y el río Miera, con predominio de valles consecuentes (Nansa, Saja, Besaya y su afluente Pas), se extienden ’comarcas de actiyidad agrícola y ganadera, que a mediodía acentúan su carácter pastoril. Finalmente, en la vertiente sur de la cordillera, el valle de Campoo, recorrido por el Híjar, afluente del Ebro (v.), la agricultura vuelve a tener importancia, a la vez que Reinosa adquiere vigor industrial.Las actividades económicas. El sector primario se define por una importantísima dedicación ganadera, concretada en la vertiente vacuna. La provincia cuenta con un 7% del efectivo vacuno nacional (tercer puesto tras La Coruña y Asturias; 306.000 cabezas en 1967), del que sólo una parte pequeña (27%) pertenece a las razas tradicionales (tudanca y campurriana) y el resto es de raza suiza (4%) y sobre todo holandesa (65%). En estos últimos casos, la estabulación alterna con el pastoreo sobre los graderíos; el maíz, otros cultivos forrajeros y piensos compuestos complementan la alimentación de unos animales destinados a la venta de carne (razas tradicionales) y a la recría y la leche (340 millones de 1. en 1967, de los que 163.740 se han destinado a uso industrial). El ganado ovino, tan importante en el pasado, hoy está en proceso de desaparición (84.267 cabezas en 1967). La pesca es actividad importante, con un total de 325 embarcaciones y 12.156 t. de registro bruto, que consiguieron en 1968 un desembarco de 21.087 t., entre la que destacan la anchoa y el bonito. Un total de 168 establecimientos dedicados a la conserva y salazón se distribuyen entre 13 puertos.Las posibilidades industriales han fraguado en un sector cada vez más dinámico. Sobre una base de ricos yacimientos de cinc, plomo, hierro, sales y lignitos, se ha montado una industria, hasta hace poco de corte pesado, pero que está en vías de diversificación. Destaca en primer lugar la química de Torrelavega (sosa, ácido sulfúrico, sulfuro de carbono, hipoclorito, cloro, abonos, barnices, artículos de goma), en la que ocupa un puesto singular la fabricación de fibras artificiales celulósicas y de tejidos para cubiertas de automóvil, y las conexiones con la industria del papel. Con base en el mineral de hierro (575.000 t. en 1968) se ha creado una pequeña siderurgia (Nueva Montaña) en la capital, cuya reconversión reciente se ha traducido en el empalme con la metalurgia de Corrales de Buelna. En la capital se ha creado también un foco de metalurgia de transformación, en pleno crecimiento. Este dinamismo se halla conforme con la infraestructura, muy ventajosa en lo que atañe a las carreteras. Menos favorable es la red férrea, sobre todo en el plano longitudinal (necesidad de trasbordo en la capital en cuanto a las líneas procedentes de Bilbao y Oviedo, y dificultades en el transporte de mercancías), ya que el tramo transversal S. Mataporquera no ofrece serias dificultades.La distribución urbana e industrial contribuye a prestar a la provincia grandes posibilidades. Existen tres núcleos clave: S., Torrelavega y Reinosa. El primero se halla a poco más de 20 Km. del segundo, perfectamente ligado por carretera y ferrocarril, funcionando el puerto para ambos complejos industriales; el puerto torrelave gués de Requejada (100.000 t. de movimiento) apenas desempeña un pequeño papel en relación con el complejo químico del Besaya. Reinosa, en la vertiente meridional de la cordillera, es una pequeña ciudad industrial, bien situada en el camino a Madrid, pero destinada al estacionamiento por su alejamiento de la costa. La variedad de actividades provinciales se completa con el turismo, que tiene aquí mayor potencia que en las provincias litorales vascas. En 1968 afluyeron un total de 456.268 turistas (361.000 nacionales).M. FERRER REGALES.
BIBL.: VICESECRETARIA DE ORDENACIÓN ECONÓMICA, Memoria económica provincial, Santander 1968; M. FERRER REGALES, La industria de la España cantábrica, Bilbao 1968; F. BARREDA y OTROS, Banco de Santander (1857-1957). Aportación al estudio de la historia económica de la Montaña, Santander 1957; M. PEREDA, Santander y su provincia, Santander 1953.
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