Sacro Imperio Romano Germánico HIST.
Categoria:
Historia
La unción y coronación del emperador Otón I de Alemania (v.) por el papa Juan XII, el 2 feb. 962, en Roma, señala el comienzo del S. 1. R. G., que pretende ser una renovación cristiana del Imperio romano de Occidenteen el sentido intentado anteriormente por Carlomagno (v.), es decir, con un contenido sacro (de ahí el posterior nombre de Sacro, en latín Sacrum, en alemán Heiliges, aplicado al Imperio) y bíblico, pues el Emperador se convierte por la unción en una especie de ungido del Señor (v. IMPERIO 3). El titular de este Imperio es defensor teórico de la cristiandad, con una idea de universalidad cuyo resultado práctico es que algunos Emperadores (v. GERMÁNICO, IMPERIO) consideren al Papado (v.) a veces como feudatario del Imperio, con las consiguientes luchas, y que quieran ampliar sus límites jurisdiccionales más allá de sus fronteras y de las cuestiones temporales (V. INVESTIDURAS, CUESTIÓN DE LAS).
Romanización y germanización. Con la dinastía Liudolfinger (v.), que comprende los reinados de Otón I (v.), Otón II (v.), Otón III (v.) y Enrique II de Alemania (v.), es decir, desde la coronación en Roma de Otón I hasta 1024, el S. l. R. G. adquiere su primera fisonomía y se estructura. Aunque los Emperadores se hacen coronar por el Papa, ya desde Otón I existe la idea de que la corona no se recibe por concesión papal, sino que tal ceremonia de coronación (v.) es un reconocimiento a’ su poteslas iniperii, en el sentido carolingio. A cambió de este reconocimiento, los Emperadores se declaran protectores de la Iglesia. Pero la idea de un poder superior a todos pugna, además de con la jurisdicción religiosa del papado, con el espíritu feudal (v. FEUDALISMO), no es reconocida por Bizancio (v.) y prácticamente se limita, con excepciones, a Alemania y parte de Italia. No obstante, Otón III (983-1002) acentúa el carácter romano del Imperio recibido de su padre, Otón II. La intervención en las cuestiones jurídicas de la Iglesia la sanciona titulándose advocatus Ecclesiae; de hecho, tiende a supeditar la Iglesia al Imperio, pero la realidad no responde al título personal adoptado por Otón III: "Emperador augusto del mundo, por la gracia de Dios, y siervo de los Apóstoles".A los Liudolfinger o casa de Sajonia sucede la casa de Franconia (v.; 1024-1125) o dinastía Salia, emparentada con aquélla y durante cuyo reinado se agudiza la oposición Imperio-Papado. Desde Conrado II (1024-39), primer Emperador salio, se adopta la titulación oficial de Roinanorum imperiurn (en alemán, Rómisches Reich). El término Sacruni se introduce a partir de la Dieta de Besancon (1157), en el reinado del emperador Federico I de Alemania (v.; 1152-89), segundo monarca de los Hohenstaufen (v.; 1137-1250), que sustituyen en el Imperio a los Salios después del emperador Lotario II (1 12537). Federico I se propone reforzar el carácter sacro, instando incluso al antipapa Pascual III a que canonice a Carlomagnó, como así lo hace (1165).Federico I se considera un sucesor de los antiguos Emperadores romanos e implanta en el Imperio conceptos del Derecho romano que chocan con el individualismo del Derecho germánico. Para elevar aún más la dignidad imperial, que tan maltrecha había quedado en el reinado del emperador salio Enrique IV de Alemania (v.; 10561106), titula rex provincialis a los demás soberanos, los cuales son conceptuados como simples régulos de las provincias del Imperio, pertenezcan o no al mismo. Nuevamente aparece, pues, cierta idea de jurisdicción universal, aunque restringida a una parte de la Europa occidental. Para llevar a cabo esta idea con la ayuda del Papado, se firma el tratado de Constanza (1153) entre el Emperador y el papa Eugenio III (v.). Pero la solidaridad entre los poderes papal e imperial pretendida por Federico I no es más que un nuevo intento de primacía por parte del Emperador, quien concibe el S. 1. R. G. como la tabla de salvación frente a los males que aquejan a la Iglesia, con motivo de la elección del antipapa Víctor IV (a quien protege Federico I) y del papa Alejandro III (v.) en 1159.Federico II de Alemania (v.; 1212-50), último emperador Hohenstaufen, se inspira en el Derecho romano aún más que sus antecesores, para cambiar las estructuras del Imperio, y señala al Emperador como fuente de Derecho, en lugar de la tradición y la costumbre. La romanización del Imperio se hace más efectiva, en detrimento de su germanización. Roma pasa a ser la cabeza más visible del S. I. R. G. Alemania es tan sólo una parte de ese Imperio, pero cuando los alemanes reivindican un papel más importante (s. xv) se añade al hasta entonces denominado Sacrum Romanorum imperium los términos nationis Germanicae (de la nación germánica; en alemán, Deutscher Nation), para indicar los derechos germánicos sobre el Imperio. Rige entonces los destinos de éste la casa de Habsburgo (v.), cuyo primer Emperador, Rodolfo I (1273-91), renuncia al universalismo de sus antecesores en el Imperio y lo germaniza, desromanizándolo. Este proceso se acelera desde que en 1440, con Federico III, los Habsburgo detentan el Imperio hasta la disolución de éste en 1806, al crearse la Confederación del Rin y renunciar Francisco II al título de Emperador germánico. Desaparece entonces de iure el S. I. R. G.Desaeralización y fin del Imperio. El carácter electivo del Imperio se fija en la Bula de Oro (v.), otorgada por el emperador Carlos IV, de la casa de Luxemburgo (v.), en 1356. Este documento se considera como la Constitución imperial, cuando ya el S. I. R. G. es reputado como un anacronismo. En este espíritu se basa Carlos IV para suprimir la coronación en Roma y la intervención de los Papas en la elección imperial; sin embargo, los Emperadores, hasta Federico III, continúan yendo a Roma para ser coronados por el Papa. Pero el Emperador deja de ser un ungido; desaparece, pues, el carácter sacro del Imperio. Maximiliano I de Austria (v.) se titula en 1508 Imperator electus, con el consentimiento del papa julio II; durante su reinado, según lo acordado en la Dieta de Worms (1496), se realizan algunas modificaciones en el Imperio, como la creación del Alto Tribunal Imperial o Reichskammergericht, inspirado en los Derechos romano y canónico.Lo que pudiéramos llamar Actas del Imperio constituyen las decisiones adoptadas en las Dietas (v.), de las cuales tienen especial importancia las celebradas en Roncaglia (v.), en los s. XI y XII, y la de Worms (v.) en 1521, durante el reinado del Carlos V (v. CARLOS I DE ESPAÑA). Con este monarca, el último emperador germánico coronado por un Papa (Bolonia 1530), desaparece de facto el Sacro Imperio Romano Germánico. La idea de Carlos V, que pretendía apoyar la autoridad moral del S. I. R. G. en un Imperio potente, no vuelve a tener vigencia. La Reforma (v.) protestante y los nacionalismos (v.) resquebrajan aún más sus débiles estructuras, como puede verse en la Dieta de Ratisbona (1630), en que Fernando II fracasa en sus ambiciones imperiales; a partir de entonces, y sobre todo desde la paz de Westfalia (v.; 1648), el S. I. R. G. pierde su primacía política, y deja de ser prácticamente "Romano", es decir, carece ya del sentido que desde la Edad Media se había dado a esta palabra. El carácter germánico de este Imperio lo hereda el Estado prusiano surgido en 1871 con el nombre de II Reich, pues Birmarck (v.) consideraba como I Reich el S. 1. R. G. (V. ALEMANIA V, 15).CARLOS R. EGUÍA.
BIBL.: R. FOLZ, La naissance du Saint-Empire, París 1967; ío, L’idée d’Empire en Occident du Ve au XVI, siéele, París 1953; J. BRYCE, The Holy Roman Empire, Londres 1961; P. E. SCHRAMM, Káiser, Konige und Pdpste, Stuttgart 1968-70; J. REGLÁ CAPISTOL, Historia de la Edad Media, Barcelona 1960; R. MENÉNDEZ PIDAL, Idea imperial de Carlos V, Madrid 1941; K. VOSSLER, Romania y Germania, Madrid 1956.
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