Roedores BIOL.
Categoria:
Biología
Definición. Mamíferos (v.) que poseen en ambas mandíbulas un solo par de incisivos, muy desarrollados por tener las raíces de los mismos abiertas y presentar, por tanto, crecimiento continuo. Por carecer de otros incisivos y de caninos, tienen un amplio diastema (espacio sin dientes) entre el único par anterior y los premolares y molares. Estos últimos tipos de dientes varían en número según las diferentes familias. Los r. manifiestan tendencia hacia la reducción del número de piezas dentarias y a la hipsodontia (corona alta para compensar un gran desgaste) de las mismas. La loseta de la articulación cráneo-mandibular es alargada y estrecha en sentido antero-posterior, lo cual permite a la mandíbula solamente unos movimientos en ese sentido. Las órbitas, ampliamente comunicadas con las fosas temporales, nunca están separadas. Los arcos cigomáticos son siempre presentes. El ciego es simple, sin pliegue espiral. La placenta es hemocorial (sangre fetal separada de la materna por sólo tres capas tisulares).Sistemática. Constituyen un orden de mamíferos euterios muy florecientes en la actualidad. Presenta tantos géneros y especies como todos los demás órdenes de mamíferos reunidos. Esto hace que su sistemática sea muy compleja y que no exista un criterio único aceptado por todos los autores. En la actualidad, parece que la clasificación más admitida tiende a agrupar las formas conocidas en tres subórdenes: esciuromorfos: engloba a las ardillas (género Sciurus) y a los castores (género Castor), como géneros vivientes más conocidos, además de gran número de familias y géneros fósiles; miomorfos: comprende a los géneros y especies más conocidos en nuestra fauna y a los de mayor extensión mundial: ratas (v.), ratones, hamster, lirones, etc.; histricomorfos: suborden dentro del cual se encuentran especies de gran interés para el hombre por diversas causas, como los cobayas (gén. Cavia), las chinchillas (gén. Chinchilla) y el puercoespín (gén. Hystrix).En este resumen sistemático no hemos incluido especies tan conocidas como las liebres y los conejos, debido a que desde hace tiempo se consideran como un orden diferente por muchos autores, al que denominan lagomorf os. El carácter distintivo más acusado de los lagomorfos es el de poseer en la mandíbula superior dos pares de incisivos, dispuestos uno detrás de otro y no juntos lateralmente como es lo corriente. Los r. presentan un solo par, como se ha dicho en la definición. La diferencia es tan acusada, que los autores que los agrupan a todos en el mismo orden consideran que los lagomorfos constituyen un suborden independiente, el de los duplicidentados, en contraposición al de los simplicidentados, que lo forman todos los r. citados anteriormente.Tamaño y formas de vida. Son animales de tamaño pequeño o medio. Junto con los insectívoros (v.) comparten el record de pequeñez entre los mamíferos; bastantes especies no pesan 20 g.; y otras, como Sicista betulina (europea), no llegan a 10 g. Entre las mayores, algunas sudamericanas, como Hydrochaerus hydrochaeris, sobrepasan los 50 Kg. y pueden medir más de un metro.Respecto a los tipos de vida, dado el gran número de especies, se observan muchos tipos especializados en muy diversos ambientes. La rata común, Rattus rattus, es el ejemplo más corriente de r. no adaptado a ningún ambiente en particular. Dentro del género Spalax se encuentran los mejor adaptados a la vida subterránea y excavadora. Poseen pabellón auditivo muy reducido, ojos muy pequeños y recubiertos por la piel e invisibles a primera vista; cola nula, e incisivos muy desarrollados que actúan a modo de pico. Los mejor adaptados al salto, familia Dipodidae, se caracterizan por el gran desarrollo de la cola y por poseer los metatarsos soldados en un hueso único. Entre los arborícolas, se observa la tendencia hacia un mayor desarrollo del pulgar, que llega a hacerse oponible a los demás dedos; la cola larga y muy móvil la emplean a modo de balancín. Como ejemplos conocidos citaremos las ardillas (Sciurus vulgaris). Las "ardillas voladoras" (fam. Anomaluridae), caso extremo en esta adaptación arborícola, desarrollan una membrana entre las patas anteriores y posteriores (patagio) que, bien extendida, les permite dar grandes saltos planeados de un árbol a otro. Las especies con tendencias acuáticas como el castor (Castor fiber) tienen reducido el oído externo, la cabeza deprimida y las patas posteriores muy desarrolladas y con dedos palmeados.Régimen alimenticio. Suelen ser vegetarianos y no muy especializados; comen de todo: raíces, tallos, cortezas, frutos, etc. Algunos son capaces de consumir hongos venenosos para el hombre, a cuyas toxinas están inmunizados. Los adaptados a la vida acuática pueden comer larvas de anfibio, alevines, huevos y cosas similares.Entre las especies cosmopolitas, cuya presencia se relaciona con la de las habitaciones humanas, suelen darse especies omnívoras, que se alimentan de desechos o de productos almacenados por el hombre. En general, son muy voraces; en algunos casos, consumen en un día una cantidad de alimento equivalente a su propio peso.Cuando el alimento no es escaso, su mayor actividad se registra durante las horas del crepúsculo o por la noche; son raras las especies diurnas. En la época desfavorable suelen almacenar alimentos en cámaras especiales dentro o fuera de su guarida, esparcidos en un área determinada. En el desencadenamiento de esta actividad almacenadora parece ser que influyen determinados estímulos hormonales. Esto se pensó que podría ser así y se ha comprobado en varias especies, al observar que esta actividad almacenadora era un tanto absurda, mirada con ojos humanos, en algunos casos. Así, p. ej., tenemos los datos de un Tamasciurus enterrando en un agujero un solo hongo, o los de otros ejemplares de distintas especies guardando objetos muy heterogéneos, trozos de cristal, telas, guijarros, etc. En especies que pasan letargo invernal (v. HIBERNACiórr), durante el cual no comen apenas (en España los lirones, Glis glis, pasan siete u ocho meses en letargo), en vez de actividad almacenadora, tienen un hambre insaciable unos cuantos días antes de empezar el letargo. Esto les obliga a comer de un modo desmedido y a acumular, por tanto, gran cantidad de grasa de reserva, que después consumen durante los meses de inactividad. También en este caso se ha comprobado que son determinados estímulos hormonales los responsables del desencadenamiento de esta actividad.Migraciones y ciclos de abundancia. En determinadas partes de la Tierra y a cargo de distintas especies, se observa periódicamente un aumento extraordinario en la población de los r. La consiguiente escasez de alimentos que se produce les obliga a emigrar (v. MIGRACIONES ANIMALES i), constituyendo auténticas plagas en los lugares de paso. En el Norte de Europa es conocido el caso de los lemming (Lemmus lemmus), cuyas emigraciones agrupan a cientos de miles de individuos. La desaparición de la plaga ocurre naturalmente, de un modo tan inexplicable como la explosión demográfica. Se ha intentado atribuir a los depredadores -cuyo número aumenta en razón de sus posibilidades alimenticias-, a epidemias o a muerte natural debida a las dificultades del camino, la responsabilidad de la desaparición de la plaga, pero en la actualidad hay otras explicaciones más lógicas. En Brasil y Madagascar se ha comprobado que las explosiones demográficas coinciden con la época de fructificación y floración de determinadas especies vegetales, cuyos órganos contienen sustancias capaces de aumentar la capacidad ovárica y número de óvulos en las hembras. Ésta podría ser una de las causas del aumento periódico y desmesurado de la población. Por otra parte, la muerte de los individuos sobrantes, y, por tanto, la desaparición de la plaga, se debería a un fuerte estado de excitación emocional que implicaría un desajuste completo de su sistema neuroendocrino. Este desequilibrio se provocaría por varias causas: gran aumento de los contactos sociales, supresión de los territorios individuales o familiares, falta de guaridas, comidas turbadas bruscamente muchas veces, etc. Se ha comprobado que en ejemplares de Microtus arvalis, supervivientes de una de estas explosiones demográficas, la glucemia sanguínea no llega a los 30 mg/cc., mientras que en los individuos normales, no sometidos a pruebas de este tipo, suele ser de 50 a 80 mg/cc.Los roedores y el hombre. Los r. causan grandes perjuicios y beneficios. Las estadísticas mundiales hablan de miles de millones de dólares destruidos anualmente por estos animales, bien en graneros o almacenes de comida, bien en obras destruidas. Por otra parte, su papel como reservorios de microorganismos y transmisores de enfermedades graves, que pueden ocasionar pestes, es tristemente conocido a lo largo de la historia. Por último, como elementos perjudiciales, podemos añadir los grandes gastos que ocasiona la lucha contra ellos; no se conoce en la actualidad ningún remedio eficaz que contrarreste su gran poder prolífico. Como datos positivos se puede citar el gran aprecio que se hace a su carne en diversas partes del mundo: en España son apreciadas las ratas de agua y los lirones; y en la Antigüedad, los romanos estimaban tanto la carne de lirón, que construyeron granjas especiales -gliraria- para su cría. La peletería obtiene grandes beneficios de la piel de determinadas especies sudamericanas, como las chinchillas (fam. Chinchillidae). Por último, cabe añadir el gran impulso dado a las ciencias médicas y farmacéuticas, utilizando r. como animales de laboratorio.LUIS GÁLLEGO.
BIBL.: G. SCORTECCI, Los animales, cómo son, dónde viven, cómo viven, 11, 4 ed. Barcelona 1967; P. P. GRAssÉ, Traité de Zoologie, XVI1,2, París 1955, 1288-1564; R. HAINARD, Mammiféres sauvages d’Europe, 11, 2 ed. Neuchátel 1962, 144-277; 1. Z. YOVNG, La vie des vertébrés, París 1954, 699-711; CH. 1. KREBs, The lemming cycle at Baker Lake, northwest territories, during 1959-62, Montreal 1964; íD, Demographic changes in fluctuating populations of Microtus californicus, "Ecological monographs", 36 (1966) 239-273.
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