Rodas II. Historia Antigua. HIST.
Categoria:
Historia
Los primeros indicios de población en R. corresponden al Neolítico y son de origen asiático y análogo al de las islas vecinas. Fue colonizada en época micénica. En el s. XI a. C., R. fue ocupada por los dorios (v.), que fundaron las ciudades de Ialysos, Camiros y Lindos, las cuales establecieron una alianza, hexapolis, con las inmediatas del continente asiático, Cnido y Halicarnaso, así como la isla de Cos.Las ciudades de R. desarrollaron una amplia actividad comercial; su reducido territorio les impulsó a fundar colonias en las islas del Dodecaneso, en las costas asiáticas y europeas hasta alcanzar territorios más al occidente, durante los s. VIII-VI a. C. Durante este periodo, las ciudades de R. fueron gobernadas por una oligarquía, sustituida por tiranos en el s. VI a. C. Sometida a los persas, R. recobró su independencia tras la segunda Guerra médica (v.). Pese a su origen dorio, que podía haberla incluido en el círculo de los aliados de Esparta, formó parte de la Liga Marítima desde su fundación. No hay duda que en este caso las razones geográficas y económicas prevalecieron sobre otros motivos.En el 408 a. C. las tres ciudades acordaron fundar una cuarta, R., en el NE de la isla y que debía convertirse en la capital de la misma. La ciudad fue construida según un proyecto urbanístico del arquitecto Hipodamo de Mileto. También la nueva ciudad fue gobernada por un grupo oligárquico influido por Esparta. En el 396 a. C. se alió con Atenas, adoptó una Constitución democrática y colaboró a la derrota de la escuadra espartana en Cnido. Perteneció también a la segunda Liga Marítima (378 a. C.). La política de Mausolo, sátrapa de Caria, hizo que R. se aliara a éste y a Bizancio contra Atenas (ca. 360 a. C.). R. recibió una guarnición persa y continuó sometida hasta la época de Alejandro. Tras la muerte de éste (323 a. C.), R., debido a sus intereses mercantiles, fue aliada de Egipto en las luchas contra Antígono. Fue sitiada por el macedonio Demetrio I Poliorcetes con gran lujo de medios y máquinas en mar y tierra. El sitio duró un año, pero Demetrio tuvo que retirarse sin conseguir tomar la ciudad (304 a. C.). Esto aseguró su independencia y le concedió un gran prestigio político, unido a un comercio que dominaba el Mediterráneo oriental. Pronto R. se alió con Roma y, en cierto modo, determinó su política oriental contra Macedonia y Siria. Durante este periodo de prosperidad, R. creó su Código marítimo y se embelleció con grandes monumentos, como el santuario de Lindos o el famoso Coloso (v. I). Como aliada de Roma, se benefició territorialmente con una zona de Asia, Perea rodia, y tuvo que sufrir un duro sitio por parte de Mitrídates VI (ca. 87 a. C.).Aliada de Pompeyo y de Antonio, recibió más tarde buen trato de Augusto, quien confirmó su estatuto de ciudad aliada. En R. residió por algún tiempo, en destierro voluntario, Tiberio, antes de ser Emperador. Su escuela de retórica continuó funcionando aunque sin el esplendor del s. i a. C., cuando la frecuentaron Cicerón y César. S. Pablo predicó en R. durante su tercer viaje. Vespasiano anuló su estatuto de aliada y la incorporó al Imperio. No gozaba ya de la antigua prosperidad, pero era aún considerada la primera ciudad entre las griegas y su Estado un modelo en política social. Bajo Diocleciano, R. y las islas vecinas fueron desgajadas de la provincia romana de Asia para formar otra nueva, que recibió el apropiado nombre de Insular. Por ello el obispo de R. pasó a ser metropolitano de las 12 diócesis de las islas (s. iv). A la muerte de Teodosio, fue incorporada al Imperio de Oriente. No parece haber sufrido daños importantes en la época de las invasiones, pero con la aparición del poder marítimo del Islam fue asaltada y saqueada en varias ocasiones. Recobró su seguridad y prosperidad al establecerse en ella, en 1309, los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, que permanecieron hasta la conquista de los turcos (1522). Desde 1912, la isla perteneció a Italia, y en 1947 se reintegró a Grecia.ALBERTO BALIL.
BIBL.: L. MORRICONE, Rodi, en Enciclopedia dell’Arte Antica, VI, Roma 1965, 743-754; G. GIANNELLI, Trattato di Storia Greca, 3 ed. Roma 1954; F. CASTAGNOLI, Ippodamo di Mileto e I’urbanistica a pianta ortogonale, Roma 1956; M. ROSTOVTZEFF, Storia económica e sociale del mondo ellenistico, I, Florencia 1966; íD, Historia social y económica del Imperio romano, I-II, Madrid 1937; A. H. M. JONES, The Greek Cities from Alexander to Iustinian, Oxford 1940; P. GRIMAL, L’Ellenismo e l’ascesa di Roma, Milán 1967; H. H. SCHMITT, Rom und Rhodos, Stuttgart 1957.
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