Ramón y Cajal, Santiago
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Biografía GER
Primeros años. Médico, figura máxima de la Histología española, n. en Petilla de Aragón (Navarra) el 1 mayo 1852. Hasta los nueve años, su vida transcurre en el Alto Aragón, donde el padre ejerce la cirugía en diversos pueblecillos del Pirineo aragonés: Larrés, Luna, Valpalmas. Su formación intelectual se inicia en las escuelas aldeanas y, sobre todo, bajo el rígido magisterio del padre, Justo Ramón Casasús, quien intenta vencer la incipiente vocación pictórica del niño, inclinando su voluntad al estudio de la Medicina. Jaca y Huesca serán los próximos escenarios de su vida estudiantil, y en la capital oscense, tras los conocidos episodios de su transitoria dedicación al aprendizaje de los oficios de barbero y zapatero remendón -castigo del padre a la innata indocilidad de Santiago-, concluye sus estudios de bachillerato.R.. y C. estudia Medicina en Zaragoza desde 1869 hasta 1873. La influencia decisiva del padre, trasladado también a la ciudad, modela la formación anatómica del futuro investigador, a la que viene a ayudar su afición pictórica, permitiéndole la elaboración de una serie de acuarelas anatómicas que debieron de influir en los premios y distinciones conseguidos durante su época estudiantil. Cajal, médico ya, dedica su tiempo a la lectura de los textos científicos que es posible encontrar en su Facultad, al cultivo de la literatura, al conocimiento de la obra filosófica entonces en boga y a la práctica de la gimnasia. Concluido el episodio de su estancia en Cuba como médico militar (1874-75), que sólo deja en el joven médico la huella de una enfermedad tropical, la decepción de su sed de explorar paisajes indómitos, soñados en la lejanía del rincón provinciano, y la amargura de la corruptela administrativa, reanuda en España sus estudios anatómicos, con la meta de opositar a cátedras de Anatomía.Su estancia en Madrid, para cursar las asignaturas del doctorado, es decisiva, puesto que le es dado contemplar por vez primera algunas bellas preparaciones micrográficas en el laboratorio histológico del Dr. Maestre de San Juan, que abren ante sus ojos inéditas posibilidades de explorar campos hasta entonces insospechados. Tras diversas vicisitudes -participación en oposiciones a cátedras de Anatomía en 1878 y 1879 sin conseguir su propósito; obtención de la plaza de director de Museos Anatómicos en la Facultad de Medicina de Zaragoza; matrimonio, en 1879, con Silveria Fañanás- logra al fin, en 1883, la cátedra de Anatomía de Valencia.En la capital levantina, la epidemia de cólera de 1885 le pone en contacto con la investigación bacteriológica, a la que al fin renuncia para proseguir el cultivo de la histología, que reanuda con mayor ímpetu en Barcelona, donde regenta la cátedra de Histología Normal y Patología. La exploración microscópica del sistema nervioso le conduce, en 1878, a la exposición de su teoría de la neurona: "las células nerviosas no están unidas entre sí a través de sus prolongaciones, por continuidad; sus relaciones se establecen por continüidad". La indiferencia con que es acogido su genial descubrimiento le obliga a trasladarse a Berlín en octubre de 1889, donde muestra sus reveladoras preparaciones microscópicas a las máximasfiguras de la histología universal, consagrándose desde ese momento como investigador singular de la estructura del sistema nervioso.Incansable actividad y triunfo definitivo. Desde entonces, su vida científica discurre febril y triunfadora. En 1892 consigue la cátedra de Histología Normal y Anatomía Patológica en la Facultad de Medicina de Madrid, y a la par que prosigue su recoleta dedicación al trabajo, los nombramientos académicos, los premios, las honrosas distinciones de universidades extranjeras y sociedades científicas internacionales, jalonan su obra. Es director del Inst. Nacional de Higiene, desde su fundación en 1899. En 1901 se crea en Madrid, para él, el Laboratorio de Investigaciones Biológicas, en el que desarrolla una labor asombrosa en los años inmediatos. Tres distinciones confirman su consagración: el Premio Internacional de Moscú en 1899, la Medalla de Oro de Helmholtz en 1905, y el premio Nobel de Medicina, compartido con Golgi, un año después.La I Guerra mundial comienza a marcar el declive del gran histólogo, consternado a la vez por la situación política de España. En 1922, cumplidos los 70 años, es jubilado de la cátedra, pero prosigue su labor en el Laboratorio y en la eficaz orientación de los discípulos -Pedro Ramón, Domingo Sánchez, Jorge Francisco Tello, Nicolás Achúcarro, Pío del Río Hortega, Fernando de Castro y tantos más- y así le llega la muerte en 1934.La obra científica de Cajal está dedicada, casi en su totalidad, a la ya referida empresa de establecer la doctrina de la neurona: su morfología primero, su fisiología después, su patología más tarde. Ello representa, desde un punto de vista histórico, la primera y, al parecer, definitiva ruptura con la hipótesis establecida por Galeno de una continuidad morfológico-funcional en la masa de la sustancia nerviosa. Representa también, considerada ahora desde el punto de vista de su aportación a la teoría celular, la conclusión definitiva de ésta, el remate de la obra iniciada por Schleiden y Schwann, culminada por Virchow y ultimada, repetimos, por los descubrimientos de Cajal, que permiten extender a la célula nerviosa, hasta entonces inexplorada por las dificultades técnicas existentes, sobre todo de tinción cromática, los enunciados de Virchow respecto al resto de las células animales: cualquier célula, también la nerviosa, constituye una unidad morfológica, genética, funcional, regenerativa y de reacción patológica. Consiguió Cajal tan feliz resultado a partir de 1887, en el que Simarro le mostró el procedimiento de tinción cromoargéntica ideado por Golgi.Tres fundamentales innovaciones técnicas ponen en las perseverantes manos de Cajal el triunfo. La primera es su personal modificación del método de Golgi en 1888 -el proceder de la doble impregnación-, con la que se abren las puertas que permiten la exploración morfológica del sistema nervioso. Constituye la segunda otra modificación, ahora de un método de Simarro -el proceder del nitrato de plata reducido, en 1903-: ello permite conocer la estructura íntima del protoplasma de la célula nerviosa, e iniciar el conocimiento de su fisiología. La tercera consiste en el hallazgo de los métodos del nitrato de uranio (1912) y del sublimado oro (1913) que posibilitan, respectivamente, la exploración del aparato de Golgi y el establecimiento de la estructura y conexiones de la glía.La obra escrita de R. y C. puede dividirse en dos apartados. Producción científica: Manual de Histología normal y técnica nxicrográfica, en cuadernos, de 1884 a 1889; reformado en 1897; Manual de Anatomía patológica general, 1889; Histología del sistema nervioso del hombre y los vertebrados, 1897-1904; Degeneración y regeneración del sistema nervioso, 1912-14; La fotografía de los colores. Fundamentos científicos y reglas prácticas, 1912; Reglas y consejos sobre la investigación biológica, 1897; Manual técnico de Anatomía patológica, 1918; La doctrina de la neurona, en Handbuch der Neurologie de Bumke y Foerster. Aparte, los cientos de trabajos publicados en diferentes revistas nacionales y extranjeras y, muy especialmente, en sus "Rev. trimestral de Histología normal y patológica" y "Trabajos del Laboratorio de Investigaciones Biológicas". Producción literaria: Cuentos de vacaciones, 1905; Recuerdos de ni¡ vida, 1901-17; Charlas de café, 1923; El mundo visto a los ochenta afros, 1934.A. ALBARRACN TEULÓN.
BIBL.: D. F. CANNON, Vida de Santiago Ramón y Cajal, México 1951; C. M. CORTEZO, Cajal, su personalidad, su obra, su escuela, Madrid 1922; G. DURÁN y F. ALONSo BURóN, Cajal. Vida y obra, Zaragoza 1960; D. FERRER, Cajal y las células nerviosas, Madrid 1965; P. LAN ENTRALGO y A. ALBARRACN TEULóN, Nuestro Calal, Madrid 1967; S. LORÉN, Cajal. Historia de un hombre, Barcelona 1954; G. MARAÑóN, Cajal: su tiempo y el nuestro, Madrid 1951 ; J. F. TELLO, Cajal y su labor histológica, Madrid 1935; H. WILLIAMs, Don Quijote del microscopio, Madrid 1956.
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