Quimioterapia MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto. La q., en sí, supone el tratamiento de las enfermedades mediante la utilización de sustancias químicas; es, por tanto, una parte de la Farmacología (v.). Ehrlich (v.), en 1910, estableció que la q. estudiaría una serie de sustancias, perfectamente definidas químicamente, que tendrían capacidad para destruir los agentes patógenos vivos en el interior del organismo, sin repercusión tóxica o nociva en él. Hay que resaltar los conceptos de características químicas definidas, su introducción en el organismo, la acción destructora sobre los agentes patógenos vivos y la carencia de toxicidad sobre el huésped receptor.Todas las sustancias utilizadas en q. proceden del reino animal (p. ej., lisozima), del vegetal (antibióticos, emetina), del mineral (bismuto) o bien son de origen sintético (sulfonamidas). El mecanismo de acción antiinfecciosa en q. suele recaer en las células de crecimiento, en su fase logarítmica, bien por un mecanismo de competición de sustrato (sulfamidas-ácido paraaminobenzoico), bien por inhibición de las enzimas indispensables en el metabolismo bacteriano (penicilina-ácido ribonucleico), o, en fin, mediante la combinación de la droga con grupos sulfhidrilos bacterianos (metales pesados-treponema pálido). Todas estas drogas suelen ser bacteriostáticas a pequeñas dosis, mientras que a mayores dosis se hacen bactericidas.Quimiorresistencia. Es la propiedad que poseen los microorganismos de poder desarrollar su defensa para soportar, cada vez más, los efectos destructores de una sustancia química. Esta resistencia puede ser adquirida, específica para una determinada sustancia, o cruzada (extensiva a distintas drogas que hayan estado en contacto). El mecanismo de producción de la resistencia microbiana puede tener lugar por disminución de la permeabilidad de la membrana celular, por incremento en la producción de metabolitos esenciales, por destrucción enzimática o por alteraciones metabólicas.La resistencia de los gérmenes, que previamente eran sensibles a las drogas quimioterápicas, se produce cuando se ponen en contacto ambos; lo cual puede demostrarse in vivo e in vitro. De las experiencias realizadas in vivo, hay que tener presente en todo momento los estudios verificados sobre animales de experimentación inoculados y sobre los medicamentos quimioterápicos utilizados, que en muchas ocasiones pueden resultar activos in vitro y no ser útiles in vivo por la toxicidad para el huésped. Por ello es importante determinar el índice quimioterápico, el cual viene dado por la relación de la dosis mortal media y la dosis curativa media. Si resulta superior a 10, dicha droga puede ser utilizada en terapéutica.Si los estudios experimentales han de realizarse en el hombre, el objetivo principal será la determinación curativa (clínica y bacteriológicamente) de la infección, desde un punto de vista estadístico (v. MICROSIOLOGíA).Con los métodos para la investigación in vitro determinaremos la acción antimicrobiana de las drogas sobre los cultivos mierobianos, y con ello se comprueba si sus efectos son bactericidas o bacteriostáticos (crecimiento inhibido). Todo el conjunto de gérmenes sensibles a una droga es lo que Waksman llama "espectro antibacteriano". Habitualmente, se utiliza el cilindro placa y en él se calcula la acción antibacteriana por la zona de inhibición del crecimiento (método de difusión). Si los cilindros se sustituyen por discos de papel de filtro, previamente sumergidos en la droga (método del disco), los resultados se pueden interpretar de manera similar. También existe un método basado en la dilución de diversas soluciones de una droga y comprobar el desarrollo bacteriano que tenga lugar en cada una de las soluciones por el método turbidométrico.No hay que olvidar que, para el cumplimiento de sus funciones, las drogas quimioterápicas se fijan sobre los parásitos en receptores específicos, si se trata de agentes químicos parasitotrópicos, mientras que si dichas sustancias tienden a fijarse sobre los principales órganos del huésped (organotrópicos), es necesario que exista una relación favorable entre el organotropismo y el parasitotropismo (Ehrlich, 1910). De esta forma, cuanto menos tóxica sea una droga para el huésped y menor sea la dosis mínima curativa, mayor será el índice quimioterápico, con lo que el agente quimioterápico será más eficaz e inocuo. La penicilina, en este caso, ha resultado ser la de un mayor índice quimioterápico, por el momento.Si tenemos presente la velocidad con que se reproducen las bacterias, que una simple Escherichia coli, en cultivo óptimo, en 10 horas se ha convertido en mil millones, comprenderemos los procesos por donde ha de pasar tanta actividad reproductiva y que se reducen a cuatro: una primera fase de retardo, en la que apenas hay crecimiento; seguida de la fase logarítmica, en donde tiene lugar un crecimiento rápido y constante; para entrar en una fase de estacionamiento o equilibrio y terminar, al fin, en una fase de declinación o envejecimiento, en la que las bacterias vivas van disminuyendo. Todo ello explica por qué la reproducción bacteriana no tiene carácter indefinido, y es que hay un momento en que se agotan las sustancias nutritivas y se acumulan metabolitos tóxicos, que originan la muerte a muchas de las bacterias.Clasificación de las drogas quimioterápicas. Quimioterapia antibacteriana. a) Antibióticos (v.) de espectro reducido: penicilina, estreptomicina, antibióticos oligoaminosacáridos (neomicina, kanamicina, paromomicina, aminosidina), antibióticos polipéptidos (tirotricina, bacitracina, polimixina y colistina), novobiocina y rifamicina. Antibióticos de amplio espectro: tetraciclinas, cloranfenicol, macrólidos (eritromicina, oleandomicina). b) Sulfonamidas y nitrofuranos (v. SULFAMIDAS). c) Q. de la tuberculosis (v.): hidrazida del ácido isonicotínico, ácido paraaminosalicílico, estreptomicina, cicloserina, viomicina, kanamicina y etionamida. d) Q. de la lepra (v.): las sulfonas (sulfoxona sódica, glucosulfona sódica y solapsona), todas ellas de origen sintético. e) Q. de los procesos reumáticos (v. REUMATISMO): salicilatos (salicilato de sodio, ácido acetilsalicílico y salicilamida), compuestos de oro (tiosulfato de oro y sodio, tiomarato de oro y sodio y auriotioglicanida). f) Q. de las micosis (infección por hongos): antibióticos poliénicos (nistatina y anfotericina B) y gliseofulvina. g) Q. de la sífilis (v. VENÉREAS, ENFERMEDADES): penicilina, que ha eclipsado todas las demás, bismuto, etc.Quimioterapia de los protozoarios. a) Q. del paludismo (v.): las 4-aminoquinolinas, derivados de la biguanida y diamino pirimidinas, acridina, quinina y las 8-aminoquinolinas. b) Q. de la amebiasis (V. DISENTERíA): emetina, cloroquina, hidroxiquinolinas halogenadas, antibióticos de amplio espectro, paromomicina, derivados de la fenentrolina y arsenicales pentavalentes. c) Q. de la leishmaniasis: compuestos de antimonio y diamidinas. d) Q. de las tripanosomiasis: derivados de la urea (suramina) y del arsénico. e) Q. de la tricomoniasis: metronidazol.Quimioterapia antihelmíntica: Hidrocarburos halogenados, fenoles antihelmínticos, piperazina, colorantes antihelmínticos, quinacrina, niclosamida y helecho macho (V. PARÁSITOS).Quimioterapia de los procesos malignos. a) Agentes antimitóticos: agentes alquilizantes (mostazas nitrogenadas, trietileniminas, metansulfonatos), uretanos, compuestos arsenicales inorgánicos; b) antagonistas metabólicos: antagonistas del ácido fólico, antagonistas de las purinas y antagonistas de las pirimidinas (V. CÁNCER).V. t.: FARMACOLOGÍA; TERAPÉUTICA; INFECCIÓN.I. VICENTE MARTFN.
BIBL.: M. LITTER, Farmacología, 3 ed. México 1964; S. A. WAKSMAN, Les Antibiotiques París 1947; A. FLEMING, Antibiotic treatment, I Congreso Internacional de Antibióticos y Quimioterápicos, Buenos Aires 1953; H. FLOREY, New antibiotic agents, "I. A. M. A.a (1947) 135, 1047; T. S. WORK y F. WORK, Quimioterapia y sus bases actuales, Madrid 1951.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.