Productividad ECON.
Categoria:
Economía
Concepto. La p. marginal de un factor de producción, tal como se define en los tratados de Economía de la producción, como incremento de producción debido a la última unidad empleada de factor, es un concepto perfectamente claro, con un cometido teórico y académico. Este cometido se alteró cuando, al terminar la II Guerra mundial, el Dr. L. Rostas publicó un trabajo comparando "la producción por hombre/hora" en las economías británica y americana divididas en sectores industriales. No sólo se abrió paso a una definición operativa de p. media, sino que fue el punto de partida de lo que se habría de llamar movimiento mundial para el incremento de la productividad.La producción por hombre/hora, esto es, el cociente entre la producción y el total de horas de trabajo requeridas, se ha venido a denominar p. de la mano de obra. Su valor como medida de la eficiencia en la utilización de la mano de obra es cada vez más importante: a) por ser el hombre el origen y fin de toda actividad económica; b) porque el factor humano es casi el único factor común a todas las actividades y tal vez, en el futuro, el factor de producción más escaso; y c) porque la mano de obra constituye, en muchos casos, una importante componente del coste (v.).A la p. de la mano de obra la denominaremos simplemente p., siempre que no se preste a confusión; y distinguiremos, por un lado, el valor absoluto de la p. como cociente entre las dos magnitudes producción y horas de trabajo, y por otro, el valor relativo o índice de la p. como cociente entre la variación porcentual de la producción y la variación porcentual de las horas de trabajo, que es lo mismo que la variación porcentual de dos valores absolutos de la p., concretamente tomado uno de ellos como base= 100. Estos valores relativos o índices de p. surgen al comparar la p. de una empresa, o unidad de producción, o sector económico entre dos periodos distintos en el tiempo, o dos situaciones en el espacio, como es el caso de las comparaciones interregionales o internacionales, o simplemente comparando entre sí dos unidades de producción.La definición de p., aparentemente tan clara y sencilla, encierra dificultades en su aplicación. El término producción que figura como numerador para el cálculo de la p. puede tomarse en algunos casos en unidades físicas: t. m’, número de piezas, etc., pero en general esto no es posible por cuanto se producen conjuntamente artículos diferentes, cuya heterogeneidad no nos permite sumar las diversas unidades físicas. Lo que sí es posible calcular en estas situaciones e§ un índice de producción con vistas a la elaboración de índices de p.; para ello se emplean pesos de ponderación basados en precios, en tiempos de fabricación o en otras consideraciones físicas. Una medida más general es la que se realiza a través del valor total de la producción o del valor añadido bruto o neto, según se incluyan o no las amortizaciones del equipo capital, aunque las medidas monetarias, por estar basadas en los precios de los productos y de los factores de producción, se ven afectadas por las imperfecciones del mercado. El término total de horas de trabajo que ha requerido la producción exige que se especifique si se trata de una suma simple o discriminada por niveles ocupacionales afectado cada uno de un peso basado en consideraciones que afectan a su formación, responsabilidad, etc., o incluso a su remuneración.Factores de productividad. Junto a estos factores que potencian al hombre sabemos que existen otros: el capital (v.), la organización, los factores exógenos a la empresa, etc., cuyo grado de intensidad o desarrollo tiene estrecha interdependencia con el factor trabajo (v.) y afecta decisivamente a la producción. Hasta ahora se considera prácticamente inalcanzable una fórmula para la p. que integre a todos los factores que actúan con la mano de obra. Son de destacar los trabajos de Kendrick, elaborando para la mano de obra y el capital índices de p. obtenidos mediante la división del índice de producción por una expresión del tipo a. Indice de mano de obra+a. índice de capital, y que han sido aplicados con algún éxito a nivel de sector económico.El índice de la mano de obra hace referencia al total de horas trabajadas, y en cuanto al índice de capital caben dos alternativas: considerar el capital invertido o el capital utilizado. Razones de orden práctico han conducido a sustituir la primera alternativa, que habla más de capacidad de producción que de producción real alcanzada, por un índice de potencia instalada, y la segunda por un índice de energía eléctrica consumida. La sola relación de la producción al capital, si bien estaría encuadrada entre las p. parciales del enfoque marginalista, por ser el capital un factor de producción, su significado y aplicaciones se alejan mucho de los de la p.; su valor inverso tiene en Economía el nombre propio de relación capital/ producto.Rendimiento. Otro concepto afín al de p. es el de rendimiento, y, aunque en ocasiones de poco rigor científico se usan indistintamente, tienen un sentido propio y diferente. Por rendimiento se entiende el resultado relativo, de una transformación física, especialmente de una transformación de potencia. Así, se aplica al ratio entre la potencia realmente obtenida y la consumida en un proceso, ambas medidas en las mismas unidades; e incluso al ratio entre un resultado medido en unas unidades y uno de sus factores medido en otras unidades; p. ej., el rendimiento de la tierra medido en quintales de trigo por Ha. Al deformarse con el uso el concepto de rendimiento, se ha llegado a aplicar al trabajo humano, aunque más bien corresponde a los medios materiales de que se vale.Análisis y fomento de la productividad. Complemento de la comparación de productividades es, por un lado, el análisis de las causas que explican su variación, y, por otro, la puesta en práctica de las acciones correctivas y aplicación de remedios requeridos. Algunas veces las diferencias en p. se corresponden con la disponibilidad demodernas técnicas de producción; pero las más de las veces se deben a las actitudes y pericia de la dirección, a la cooperación del trabajador, y a los métodos de gestión, distribución, etc.Una política de elevación de la p. requiere: a) el establecimiento de incentivos para el trabajo humano, selecionándolo adecuadamente, valorando las tareas, estableciendo primas en los salarios, redactando convenios colectivos, fijando tiempos de ejecución y hasta desarrollando todo un sistema de seguridad en el trabajo; b) mejora del producto y de los procesos, investigando nuevos materiales y tecnologías, controlando la calidad, normalizando la producción y reduciendo los costes; c) la reestructuración del equipo productivo, distribuyéndolo adecuadamente sobre la planta, planificando su entretenimiento y conservación, amortizándolo con efectividad, modernizándolo; d) el desarrollo de una administración racional, eligiendo canales de distribución, haciendo previsiones a corto y largo plazo, moviendo a las empresas hacia dimensiones óptimas y asegurando su competitividad.V. t.: PRODUCCIÓN. RENDIMIENTO, LEYES DEL.J. GIL PELÁEZ.
BIBL.: I. G. DEURINCK, Productivity Measurement. Concepts, I, París 1955; J. W. KENDRICK y OTROS, Output-Input and Productivity Measurement, Princeton 1961; Productividad, ANEXO AL PLAN DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL, 1964-67, "Ponencia de Productividad", Madrid 1964; J. ALCAIDE INCHAUSTI, La Productividad en España, "Bol. de Estudios Económicos", Bilbao 1966; J. V. GARCÍA SESTATE, Medida de la Productividad. Fórmula de Kendrick, "Estadística Española", 35, 1967; J. MUÑOZ CHAPULI, Problemas de productividad "Nuestro Tiempo" 12, ¡un, 1955, 40-56; "Productivity Measurement Rev.", París; Revista "Productividad" y publicaciones diversas. COMISIÓN NACIONAL DE PRODUCTIVIDAD INDUSTRIAL. SERVICIO DE PRODUCTIVIDAD. MINISTERIO DE INDUSTRIA, Madrid.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.