Paz, Octavio
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Biografía GER
Poeta, ensayista, crítico y autor teatral, n. en la ciudad de México el 31 mar. 1914. Hijo de Octavio Paz, de antigua familia de jalisco, y de Josefina Lozano, hija de inmigrantes españoles. Su padre, abogado y periodista, participó en la Revolución mexicana y fue representante de Emiliano Zapata, líder de los campesinos. Su abuelo fue autor de novelas indigenistas y poseía una biblioteca especializada en historia antigua de México, que fue usada por su nieto. Recibió la educación primaria y secundaria en colegios franceses e ingleses de México. Además, una hermana de su padre, la tía Amalia, le enseñó francés y le hizo leer, desde temprana edad, a Rousseau, Michelet, Victor Hugo y otros románticos. El joven, ya poeta a los 14 años, asistió a cursos en la Facultad de Filosofía y Letras y en la de Derecho, sólo por satisfacer a sus padres, pero no quiso obtener título universitario. Prefirió ser un autodidacto, y se orientó’ según sus preferencias literarias, artísticas, políticas y sociológicas.Sus ideas y su actitud de ávido lector y de hombre de acción le convierten en uno de los maestros respetados y seguidos en sectores literarios y artísticos críticos de Hispanoamérica. Fundó y dirigió revistas, y animó y orientó grupos literarios desde los 17 años. En 1931 fue cofundador y director de la rev. "Barandal", en 1933 de los "Cuadernos del Valle de México", donde se tradujo un fragmento del Ulysses de Joyce. Ya por entonces hizo lo que fue práctica de toda su vida, la lectura crítica, ejercitada en determinada selección de’ autores y obras: The Wastle Land de T. S. Eliot, Anabase de Sannt-John Perse, algunos románticos alemanes (HSlderlin, Novalis), ingleses (Keats, Shelley, Blake), Nerval y simbolistas franceses (Baudelaire, Mallarmé, Rimbaud), y sobre todo, los poetas del vanguardismo (v.) hispánico: García Lorca, Alberti, Cernuda, Vallejo, Huidobro, Borges, Neruda. Dentro de esta atmósfera general de influencias publicó Luna silvestre (1933), su primer poemario, no incluido en posteriores ediciones de su obra poética.En 1937 casó con Elena Garro, con quien tuvo una hija y de la que se divorció. Por esa fecha se fue a Yucatán a fundar una escuela secundaria para que pudieran educarse los hijos de los campesinos. Allí descubrió el desierto, la pobreza y las grandes culturas indígenas de México. Escribió su segundo libro de poemas, Entre la piedra y la flor, que no publicó hasta 1941. Ése fue un año decisivo para el destino de P. Invitado a España, en plena Guerra civil, para asistir a un congreso de escritores antifascistas, se encontró en Madrid con César Vallejo, Vicente Huidobro y Pablo Neruda, entre otros vanguardistas y partidarios de la República. Después de los ocho días que duró el congreso, P. fue el único que se quedó en Madrid, de donde pasó a Barcelona y Valencia. Vivió lo peor de dicha guerra, junto a Alberti, Miguel Hernández y Manuel Altolaguirre. Éste le editó Bajo tu clara sombra y otros poemas de España (1937), mientras que, en ese mismo año aparecían en México ¡No pasarán! y Raíz del hombre, poemarios que, con A la orilla del mundo y Noche de resurrecciones (1939), podrían indicar el final de un ciclo, el primero de su evolución poética.El segundo (si es que cabe fijar esos ciclos) empieza con su llegada a París, en 1938. Conoció allí a Alejo Carpentier, quien lo llevó a casa de Robert Desnos. Pero, sobre todo, inició las conexiones que le permitieron entrar plenamente en dos de los movimientos culturales de esas décadas: el surrealismo (v.) y el existencialismo (v.). En ese mismo año trabaja en México en literatura y política. Son los días del gobierno de Lázaro Cárdenas (1934-40), acogedor de los exiliados de la vencida República española; la labor de P. queda registrada en El Popular hasta 1940, año en que, debido al pacto rusogermano y a razones de tipo ideológico y en salvaguardia de la libertad en la vida y la cultura, dejó el periódico y rompió con los comunistas stalinianos, especialmente con Pablo Neruda. Desde entonces el poeta y el ensayista se someten a una rigurosa disciplina de búsquedas, tanto de la palabra que "diga" su obra como del testimonio que dé razón de su ser. En las rev. Taller (1938-41), Tierra Nueva (1940-42), El Hijo Pródigo (1943, hasta el n° 7) hay que buscar lo mejor de su obra de este periodo, que coincide mucho más con el surrealismo que con el existencialismo en la necesidad de descubrir una verdadera tradición revolucionaria de lo moderno. O sea: una revolución que supere las ideologías y las formas estratificadas de la modernidad. sin salida para el hombre y para sus creaciones.Sus años en EE. UU. (becado por la Guggenheim, 1943-45), en Francia (tercer secretario de Embajada, 1945-51), en Oriente (viaje de ocho meses al Japón y a la India, 1952-53; embajador en la India, 1962-68), regreso a México (1953-59), segundo viaje a Francia (embajador, 1959-62), su renuncia como embajador en 1968 como protesta por los sucesos y muertes de estudiantes en Tlaltelolco, sus conferencias en las Univ. de Pittsburgh, Texas, Cambridge (Inglaterra), Colegio Nacional (México) y Harvard, señalan los distintos pasos y variantes de una misma persistente idea de depuración y afirmación de su arte y del hombre en un antidogmatismo y materialismo generales. Libertad bajo palabra, título con que recopila una selección de sus poesías desde 1935 a 1957; Salamandra, que incluye poemas de 1958 a 1961, y Ladera Este, que nos da la etapa poética de Oriente (1962-68), son las tres escalas de su viaje poético, desde un comienzo de romanticismo renovador a una afirmación de selectivo surrealismo, hasta una definición de extrema originalidad en el mundo hispánico con la integración de Oriente en Occidente.El mismo itinerario puede seguirse en sus ensayos: crítica y selección de lo indígena, lo hispánico y avizoramiento de lo moderno en El laberinto de la soledad (1947), revelación del ser en lo poético (El arco y la lira, 1956), revisión de la literatura mexicana y de los aspectos más críticos de la situación del individuo y la sociedad en el mundo actual (Las peras. del olmo, 1957; Cuadrivio, 1965; Puertas al campo, 1966; Corriente alterna, 1967; Conjunciones y disyunciones, 1969; Posdata, 1970), hizo también algunas interpretaciones del estructuralismo (v.) (Claude Lévi-Strauss o el Nuevo Festín de Esopo, 1967) y del arte puro (Marcel Duchamp o el Castillo de la Pureza, 1968). En poesía intentó experiencias ajenas a la tradición hispánica, con Blanco (1967), Discos visuales (1968), Topoemas (1971) y Renga (1971), poema colectivo escrito en colaboración con Edoardo Sanguinetti, Jacques Roubaud y Charles Tomlinson. El conjunto de la obra de P., caracterizado por una tendencia naturalista y sensual, trasluce una ideología cercana a un materialismo dialéctico, con una proyección relativista e historicista. De su poesía, que glosa los aspectos más fugaces de la realidad, brota un escepticismo ácido no exento de ironía, que deja un regusto de amargura.ALFREDO ROGGIANO.
BIBL.: C. CÉA, OCtaVi0 Paz, París 1965; A. ROGGIANo, Bibliografía de y sobre Octavio Paz, "Rev. Iberoamericana" 74 (1971); "Rey, Iberoamericana" 74 (número monográfico); R. XIRAU, OCtavio Paz: el sentido de la palabra, México 1970.
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