Pamplona Ii. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Al nombre más antiguo por el que se la conoce, Iruña, se le atribuyen en vasco diversos significados: "villa, la más alta" y "tres poblaciones en una". P. se ha querido derivar de Wamba (por Wambalona), sin base científica. "La actual Pamplona es citada por vez primera en Estrabón ` (III,4,10) como Pompelon (cfr. Athen. XV,15). Plinio la cita por su gentilicio pompaelonenses (III,24), y así también en las inscripciones. Ptolomeo la llama Pompailón (II,6,66), y los itinerarios de Antonino como Pompelone (455,5; Rav. 311,13). Se dice fundación de Pompeyo, quien durante las guerras sertorianas pasó el invierno 75-74 en el alto valle del Ebro, fundando la ciudad (Estrabón, 1. c.). Pero la etimología no es clara. Más bien parece una mera similitud la que dio origen a la atribución" (A. García Bellido, Pompaelo, en Diccionario de Historia de España, III, 2 ed. Madrid 1969, 291).La historia de P. es un testimonio de continuidad, favorecida desde su nacimiento por su función de capitalidad (predominio de edificios públicos en el casco viejo) y por la condición estratégico-militar y comercial de su situación en el corazón de la depresión eocena, que prolonga la de laca, junto a los ocho accesos a la frontera francesa, y que se abre al S por el puerto del Perdón. Su asentamiento en un retazo de glacis de erosión, 40 m. por encima del Arga, que lo corta por el N, fue una causa de su fijación como emplazamiento en altura de fácil defensa.Las efemérides sobresalientes de su historia acreditansu importancia de plaza fuerte, evidenciada en la ocupación por Eurico en el 465, transitoriamente por los reyes francos (Childeberto y Clotario, 542), con guarnición musulmana (Ugba, 734-740), por sus murallas destruidas en el 778 (Carlomagno), en la toma por Abderramán III en el 924; también por el asalto al barrio de la Navarrería después de 1274, cuando Juana II, hija de Teobaldo II y mujer de Felipe IV el Hermoso, envió un ejército en ayuda del barrio de "francos"; en su rendición al duque de Alba en 1512; como bastión frente a Francisco I y Juan de Albret en 1521 (gesta de S. Ignacio); en la ocupación alevosa del general D’Armagnac el 7 feb. 1808; en su defensa frente a ingleses y españoles (O’Donnell) hasta 1 nov. 1813; por ser centro militar de fuerzas liberales en las guerras civiles del XIX; o en la sublevación de la guarnición de P. por O’Donnell en 1841; y en el levantamiento nacional de 18 jul. 1936. La ciudadela es monumento histórico-artístico de carácter nacional.La continuidad se realiza también en los aspectos político-económicos, estrechamente unidos al factor religioso. Así, la tradición recoge la predicación del cristianismo en P. por S. Saturnino y el sacerdote Honesto, seguidos de S. Fermín (v.), primer obispo de P. (v. NAVARRA IV, 1). Hacia 1090 un obispo firma como jefe de la iglesia de los navarros, al mismo tiempo que el rey de P. se titula de Navarra (v. NAVARRA, REINO DE). El señorío eclesiástico del obispo sobre P. dio lugar a fricciones con el real, hasta que el obispo renunció a sus derechos. En el reinado de Sancho Ramírez, el obispo Pedro de Roda comenzó la construcción de la catedral en el núcleo de la Navarrería y burgo de S. Miguel, asentados desde el xl sobre el solar romano. Un segundo burgo, de S. Cernín, fue una ciudad franca (de extranjeros) con murallas y autoridades propias y privilegios reales, municipio en 1129. En 1189 se pobló el barrio de San Nicolás, al O de la plaza de armas del Castillo Real (plaza del Castillo).El camino francés no afectó al plano de P., siendo el puente, de la Magdalena vía de paso para los peregrinos. P. en la Edad Media arábiga fue centro de esclavos de Europa central y dispuso de moneda propia de tipo musulmán. Los tres burgos se reunieron en una sola ciudad el 8 sept. 1423 por el Privilegio de la Unión de Carlos III.El factor eclesiástico siguió dejando su huella en los S. XV y XVI. En el XVII: convento de Agustinas Recoletas (1634), el de Carmelitas Descalzas y la basílica de S. Ignacio (1694). En la catedral: altar de S. Gregorio, capilla de S. Catalina (1683), altares del S. Cristo y S. Fermín (1709); capilla de S. Fermín en la parroquia de S. Lorenzo (1717), costeada entonces por todos los navarros esparcidos por eJ mundo. En el XVIII se recordará la traÍDa de Roma de los cuerpos de S. Fidel y S. Deodata (1729), la construcción del palacio episcopal, seminario conciliar y Casa de Misericordia. El colegio de San Juan Bautista reservaba 12 plazas gratuitas para jóvenes eclesiásticos del Baztán. La P. antigua se completó en el XIX con el palacio provincial (1847), de justicia (1868-98), Archivo de Navarra (1896), con mejoras públicas: ferrocarril, mercado, alumbrado (1888); monumento a los fueros (1894).La despoblación rural posterior a la segunda guerra carlista debilitó el crecimiento demográfico. Comenzó la construcción del fuerte de Alfonso XII y el primer ensanche en uno de los baluartes. En 25 jul. 1915, derribo de murallas. De 30.000 hab. se pasa a 50.000 en 1936. Para el malestar político-social de la República P. era un remanso de paz, sobre todo para órdenes e Institutos religiosos. La P. de 1936 era un núcleo burgués con escasa actividad agrícola y más tanto por ciento de escolares y fuerza pública que Zaragoza. La capitanía del general Mola encontró aquí el caudal de reivindicaciones históricas y de idealismo necesarios para la convocatoria de todos los navarros en la plaza del Castillo el amanecer del 18 de jul. 1936. Los tres años de guerra desarrollaron algo la industria. Creció el ascendiente de P. en su territorio. El retorno de las gentes desarraigadas aumentó la población a 72.000 en 1950, cuando el ensanche de la ciudad llegó al monumento a los caÍDos. Desde entonces a hoy la población se ha duplicado (1972: 150.000 hab.). Y P. ha realizado en 20 años el gran salto.Desde 1952, la Universidad ha robustecido el papel cultural de P. en el área provincial y del Norte de España, aglutinando estudiantes que aloja P. en colegios mayores, residencias y casas. El desarrollo industrial ha suscitado problemas. Parece que P. está en la encrucijada; pero la procedencia regional de su población, homogénea y evidente en 1950, todavía pesa y parece garantizar la persistencia de su personalidad, que ha sido ampliada grandemente por la promoción industrial y universitaria, y que al exterior se conoce demasiado sencillamente con los Sanfermines, que la propaganda turística ha difundido.PAMPLONA III. HISTORIA DE LA IGLESIA: v. NAVARRA IV, 1.BIBL.; L. URABAYEN, Biografía de Pamplona, Pamplona 1952; en realización, con motivo del cincuentenario, de la Caja de Ahorros Municipal, J. M. GIMENO JURIo, Historia de Pamplona; resulta imprescindible: M. A. IRURITA, El municipio de Pamplona en la Edad Media, Pamplona 1959. Aspectos interesantes en J. VICOR, El ensanche y los propietarios del terreno, Pamplona 1916; A. ABASCAL GARAYOA, Los orígenes de la población actual de Pamplona, "Geographica", Zaragoza 1954.**AUL. GIL MUNIDLA.
**ARTPAMPLONA IV. ARTE.
P. hasta 1921 conservó prácticamente la integridad de sus murallas, erjgidas en el S. XVI y siguientes y de las que quedan importantes lienzos. Su Ciudadela, de planta pentagonal -los planos se deben a Jacobo Paleazo, el Fratín-, se construyó en el reinado de Felipe II (1571).
Al estilo gótico pertenece la iglesia de S. Saturnino -San Cernín-, levantada en los primeros años delS. XIV, aunque pudo iniciarse en las postrimerías del XIII. Tiene una nave de dos tramos cubiertos con bóvedas sexpartitas y termina a oriente en ábside semidecagonal. Exteriormente, las dos torres le dan aspecto de iglesiafortaleza.El edificio gótico más importante es la Catedral, cuya construcción, iniciada pocos años después del hundimiento parcial del templo románico (1390), fue impulsada por Carlos III el Noble y se prolongó a lo largo de todo el S. XV. Entre sus maestros de obras o mazoneros, merece destacarse el flamenco Janin de Lomme, de Tournai, con menciones documentales en 1411 y 1439 y a quien se debe el sepulcro de los regios esposos Carlos el Noble y Leonor de Castilla, labrado entre 1416 y 1425; tumba que constituye un notable trasunto de la escultura realista borgoñona iniciada por Claus Sluter (v.), como evidencian los monjes llorones de su basamento. La catedral de P. es un templo de tres naves, con seis tramos cubiertos por crucería sencilla. Su cabecera ofrece una doble peculiaridad: por una parte tiene capillas-girola cubiertas por una bóveda común, a diferencia de la mayoría de los templos góticos, que presentan clara diferenciación entre los tramos de la girola y las capillas que se abren a ella. Una segunda peculiaridad consiste en la existencia de un número par de tramos en torno al presbiterio, lo que obligó a colocar un pilar de apoyo en su fondo y eje, en lugar del arco acostumbrado en estos casos.El claustro es lo más notable del edificio, tanto por su arquitectura como por la decoración escultórica, en la que sobresale la denominada Puerta Preciosa, con representaciones de la vida de la Virgen. Iniciado bajo los auspicios del obispo Arnaldo de Barbazán (1318-55), las obras prosiguieron durante el S. XIV y parte del XV. A él se abren una serie de dependencias -sala capitular (actual Capilla Barbazana), dormitorio, cocina y refectorio (hoy Museo Diocesano)- perfectamente conservadas.El edificio civil más antiguo de P. es la Cámara de Comptos, que albergó el tribunal de ese nombre, creado en 1364 por Carlos II el Malo. La arquitectura renacentista se halla representada por la fachada del antiguo Hospital (1556), reformado y convertido en Museo de Navarra. En él se conservan, además de importantes hallazgos arqueológicos romanos y de otras épocas, varios capiteles de la destruida catedral románica: unos, procedentes de la fachada y debidos al Maestro Esteban, que los labró con anterioridad a 1127; y otros, del claustro, anteriores a 1140, que reproducen escenas de la Pasión de Cristo y de la vida de Job; se incluyen también en este segundo grupo algunos de talla vegetal. Es importante la colección de pinturas góticas -parietales y sobre tabla-, entre las que descuella el gran mural trasladado del refectorio catedralicio, pintado por Juan Oliver en 1330 y que ejerció notable influencia en el gótico lineal de Navarra. Asimismo, en el Museo de Navarra destacan el magnífico retrato del marqués de San Adrián que realizó Goya en 1804, y la arqueta hispano-árabe de marfiles (1005), procedente del monasterio de Leyre.La época barroca ha legado edificios como el convento de Agustinas Recoletas, las capillas de S. Fermín y de la Virgen del Camino -en las iglesias de S. Lorenzo y S. Saturnino, respectivamente- y el Seminario de S. Juan. Muestras de arquitectura civil dieciochesca son la fachada del Ayuntamiento y el palacio de los condes de Guendulain, entre otras. Ventura Rodríguez (v.) realizó los planos de la neoclásica fachada de la catedral, correcta en sí, pero que constituye un inesperado contraste con el interior gótico.JOSÉ LUIS MOLINS.
BIBL.: J. E. URANGA y F. IÑIGUEZ, Arte medieval navarro, 5 vol. Pamplona 1972; E. LAMBERT, La catedral de Pamplona, "Príncipe de Vianan, XII, Pamplona 1951; J. GARRIZ, La S. Iglesia Catedral de Pamplona, Pamplona 1966; F. IDOATE, Las fortificaciones de Pamplona a partir de la conquista de Navarra, "Príncipe de Vianae, XV, Pamplona 1954; M. A. MEZQuíRIZ, Museo de Navarra, Pamplona 1968.
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